Políticas
16/8/2026
Eran “malos entendidos” y no una intromisión yanqui
Los directivos de CALF se adaptan al chantaje del embajador de EEUU.
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Luego de hacer la denuncia mediática que tuvo repercusión nacional acerca de la intromisión de la embajada yanqui pretendiendo determinar con quien puede o no contratar una cooperativa local de distribución de energía eléctrica y servicios digitales, finalmente los directivos de la misma se reunieron con el embajador Peter Lamelas y otros funcionarios de la embajada.
Recordemos que el apriete de Estados Unidos está documentado y que la propia embajada dejó escrito que el mismo corresponde en un todo con la política del estado extranjero. Es decir, no fue un exabrupto, no fue un acto diplomático.
Sin embargo, tras la entrevista la cooperativa CALF emitió un comunicado limitando todo a que se conversó sobre “la importancia de mantener el diálogo por los canales institucionales”. Pero fueron por esos canales institucionales, precisamente, que se realizó la extorsión de la embajada.
Otro medios informan que el vicepresidente de CALF, a su vez secretario general de ATE, dijo que “se aclararon malos entendidos”.
El embajador, por su parte, a través de un tuit dijo que tuvieron un “diálogo productivo” sobre “la expansión de sus servicios (los de CALF) en Vaca Muerta y la importancia de cuidar la seguridad de los datos”. O sea, reafirmó su intromisión sobre la política de contrataciones de la cooperativa.
Con lo cual estamos ante un recule en toda la línea del fervor antimperialista para la tribuna que sostuvieron los directivos de CALF hasta que estuvieron cara a cara con el embajador que aplica los actos de coloniaje.
Por qué reculó el Consejo de Administración de CALF
El Consejo Directivo de la cooperativa es electo en forma indirecta por un cuerpo de delegados, cuya elección es rigurosamente manipulada por los partidos del régimen. Muy lejos de un acto de soberanía de sus socios en una cooperativa.
La actual conducción asumió en el pasado mes de enero, como resultado de un amplio frente producto de acuerdos entre “La Neuquinidad”, el gobierno municipal de la Capital, sectores del PRO, del PJ, del MPN y de la conducción del sindicato ATE. El medio Letra P del 19 de enero del 2026 caracterizó la composición variopinta de este Consejo de Administración como “una suerte de tubo de ensayo de lo que puede suceder en la batalla grande contra La Libertad Avanza (LLA) en 2027”. Queda claro, por lo tanto, una cuestión fundamental: respecto a la sumisión y adaptación a las exigencias y alineamiento respecto a Donald Trump en su disputa con China y otros países imperialistas, el “tubo de ensayo” y LLA juegan del mismo lado.
Y lo hacen respecto a un tema central para la provincia y el país: el control sobre Vaca Muerta.
Un tema que para el futuro de la cooperativa es tan importante no mereció siquiera una convocatoria a asamblea general de socios para fijar una política ante la extorsión. Más que como directiva de una cooperativa, que dicen “es de los socios”, actuaron de espaldas a los socios.
El rechazo a la injerencia imperialista, está claro, no va a venir de ninguno de los partidos y corrientes políticas que integran este Consejo de Administración y menos de LLA. Es una conclusión que nos deja este “mal entendido”.
Porque está claro que ahora se viene un convenio con alguna empresa de EEUU, tal como ofertó el embajador Lamelas, y llegado el caso la renuncia a contratar a la empresa china cuestionada por el embajador.
No de gusto cuando el diputado del PO en el FIT-U, César Parra, solicitó el tratamiento sobre tablas de un repudio a la intromisión yanqui, los bloques de “La Neuquinidad”, LLA y del MPN se opusieron. Finalmente son los mismos que integran el Consejo de Administración. La independencia política de estos bloques es fundamental para la lucha contra toda injerencia imperialista o de potencias económicas en las decisiones soberanas.



