EXCLUSIVO DE INTERNET | Nepal: Los maoístas se van del gobierno

Seguir
Kamal Dahal, "Prachanda", primer ministro maoísta de Nepal (la pequeña república del Himalaya, enclavada entre China y la India), renunció a su cargo luego de que el presidente (del derechista partido del Congreso), repusiera en su puesto al jefe del ejército, el general Katawal, despedido por "Prachanda". El PC maoísta de Nepal abandonó el gobierno de "unidad nacional" (que integraba con los partidos con representación parlamentaria) y anunció que no formaría parte de ningún otro gobierno mientras el general siguiera al frente del ejército.
La renuncia de "Prachanda" deja en ruinas el "acuerdo de paz" establecido en 2006 entre los maoístas, el ejército, los partidos patronales y de los terratenientes, que puso fin a una guerra civil de diez años de duración. La clase dominante nepalesa, la India y Estados Unidos aceptaron el "acuerdo de paz" y la llegada de los maoístas al gobierno como un recurso último para impedir que el levantamiento popular contra la monarquía se convirtiera en revolución social.
Precisamente, "Prachanda" pretendió sancionar al jefe del Ejército por el incumplimiento del "acuerdo de paz", que establecía que el ejército guerrillero maoísta sería incorporado a las filas del ejército nacional. Con el público sostén de la India, patrón tradicional de Nepal, y de los restantes partidos del gobierno de "unidad nacional", Katawal se negó sistemáticamente a incorporar al ejército a los guerrilleros maoístas, que entregaron sus armas a la misión de las Naciones Unidas y viven miserablemente en campamentos de la ONU, sin agua, sin luz y hasta sin alimentos.
Para mantener la "institucionalidad", "Prachanda" reemplazó a Katawal por su segundo en la escala jerárquica. Pero la India, los partidos y el propio ejército rechazaron su desplazamiento y reclamaron su reposición en el cargo. El maoísta "Prachanda" fue víctima de un golpe cívico-militar orquestado por sus aliados y monitoreado desde la India.
El general Katawal es un fanático partidario de la reinstalación de la monarquía absoluta (que fue barrida por la movilización popular previa a la llegada de los maoístas al gobierno). El ejército es el recurso último con que cuentan los partidarios de la restauración de la monarquía, de los privilegios feudales y de la ingerencia hindú.
El golpe contra "Prachanda" fue orquestado por los partidos a los que el PC maoísta presentaba como sus aliados políticos (y a los que el PCR de Argentina calificaba como "partidos progresistas"). El golpe deja en evidencia el completo fracaso de la política maoísta de unidad con la (inexistente) "burguesía nacional progresista y patriótica".
Por esa misma razón, el golpe deberá ahondar la profunda crisis política del propio PC de Nepal. En noviembre del año pasado, "Prachanda" presentó ante una reunión de los cuadros más importantes del partido un documento sobre la estrategia política del PC, que establecía "tres etapas de la revolución". La primera (la actual) sería la "república democrática federal". Luego vendrían una "república de transición" y, finalmente, en un futuro indeterminado, la "república popular" (Times of India, 18/11/08).
En función de esta estrategia, "Prachanda" disolvió la mayoría de los gobiernos locales, las cortes de justicia popular, las cooperativas, comunas e instituciones de salud y educativas que funcionaron durante la etapa guerrillera, impulsó el gobierno de "unidad nacional" con los partidos derechistas, mantener la integridad de los mandos militares (monárquicos), devolver las tierras a los grandes propietarios, disolver las milicias de la juventud comunista, mantener los acuerdos internacionales y solicitar, como hizo su gobierno, la extensión del mandato de la Misión de la ONU en Nepal.
El documento presentado por "Prachanda" fue rechazado por la mayoría de los cuadros del PC, que apoyó el documento presentado por Mohan Vaidya, que planteaba el inmediato establecimiento de una "república popular", con un partido único, según los "modelos" chino o cubano (ídem).
Según algunos observadores, la divergencia "ideológica" encubre otras divisiones. "El problema real (para "Prachanda") emana de su propio partido, divido en dos campos distintos; uno es indo-dependiente; el otro es pro-chino, "Prachanda" querría dar continuidad a la primacía hindú en la política nepalí como en el pasado. Sus rivales, encabezados por Vaidya, con una fuerte tendencia nacionalista, querrían arreglar ciertas cuentas pendientes con el establishment hindú" (Telegraph Nepal, 30/12/08).
Desde la caída de la monarquía, China e India -las dos grandes potencias entre las cuales está enclavada la pequeña Nepal- se disputan el patronazgo del nuevo régimen y, especialmente, su política de seguridad y compra de armas. Según un observador, esta disputa "puede llevar al colapso del régimen" (ídem).
Para Estados Unidos, la India y la clase dominante nepalí, el ascenso de los maoístas al poder debía servir para contener la movilización de las masas en el cuadro del Estado burgués "democrático". Cuando consideraron que esta tarea estaba cumplida, armaron la provocación que llevó a su salida del gobierno.
Los partidos maoístas presentaron el ascenso de "Prachanda" al gobierno como una "victoria revolucionaria" y no como lo que realmente fue: el resultado de un acuerdo con el imperialismo, el ejército y los grandes propietarios nepaleses.

