Políticas

28/5/2026

EDITORIAL

“Hay que pelear por poner en pie una fuerza política de la clase trabajadora”

Cierre del 30 Congreso Nacional del Partido Obrero

Foto: Fede Imas @ojoobrerofotografia

Compañeras, compañeros. Para mí es un honor muy grande cerrar este Congreso, creo que es un congreso muy importante. Antes de los conceptos centrales del cierre, quería suplir el tema de que tuvimos una comisión del Polo Obrero que no se pudo discutir acá en el plenario. Es muy importante haber tenido una comisión del Polo Obrero y es muy importante el trabajo que está haciendo el Polo que votó ponerse de nuevo a la cabeza de la lucha de los desocupados, como siempre hemos estado pero ahora en un sentido particular, que es que nosotros vemos que hay una ola gigantesca de despidos y nos ponemos a la cabeza de empadronar a estos nuevos desocupados, de volver sobre el reclamo de trabajo genuino, de salir a hacer la experiencia de un nuevo empadronamiento.

Y lógicamente fortalecer el trabajo de desarrollo del Partido dentro del Polo Obrero, defender a muerte el programa “Volver al trabajo”, defender a cada uno de los comedores, las asambleas, los cuerpos de delegados, porque son realmente un pilar de la organización de los sectores más explotados del país contra el régimen capitalista y por sus reclamos. Esto es casi heroico porque después de dos años, donde nos tiraron con todo, nosotros seguimos y hacemos decenas de piquetes en todo el país, con los barrios, con las asambleas y estamos en pie y estamos peleando.

La gran tarea: el Partido

Yendo al tema de las conclusiones generales, si uno tuviera que decir ¿cuál fue el gran tema de este Congreso? Yo pienso que el gran problema que abordó este Congreso es el tema de los métodos y la política para el desarrollo del partido revolucionario en la Argentina, para el desarrollo de un partido de la clase obrera. Ese es el gran tema que nosotros pusimos a discusión en este Congreso. Y si uno dice ¿por qué estamos discutiendo esto ahora? porque el gobierno de Milei está en un declive muy grande, el país no encuentra un rumbo, la población está tremendamente enojada, frustrada con la situación, a pesar de que no se abra paso todavía una tendencia, como nosotros quisiéramos, a la huelga general. Hay una bronca muy, muy grande y el peronismo está muy mal, con internas de todo tipo. Kicillof contra Cristina, este contra el otro y todos fundamentalmente subordinados a una orientación que es la de la burguesía nacional, que es la de defender la reforma laboral, la de defender el ajuste, la defender todo lo que para la burguesía son las “conquistas de Milei”.

Y entonces se abre el problema de cuál es la salida, cuál es la alternativa. Y ahí es donde viene este tema que tanto discutimos de un giro en la consideración popular a favor del Frente de Izquierda, y las encuestas de Myriam Bregman. Y entonces nosotros decimos ¿Cómo podemos llevar hasta el final la tendencia de los trabajadores argentinos a ver como una referencia a la izquierda? ¿Cómo encaramos esta tarea? Y nosotros nos paramos frente a este problema desde toda una experiencia histórica, que hemos recorrido.

Miren, compañeros, lo que construimos. Hablaron acá el Largo, Miguel, el compañero Martínez, Néstor, de lo que éramos en el año 72, en donde ya en esa etapa formamos parte de todos los intentos que hizo la clase obrera argentina por estructurar una vanguardia con una política de independencia de clase, peleando para que la clase obrera rompiera con un peronismo que nos llevó primero a la Triple A y después a la dictadura genocida. Somos el partido que atravesó esa dictadura, el partido que tuvo los muertos, Fisher y Bufano. Después tuvimos la generación que enfrentó esa dictadura. Fuimos el partido que en los años 80 dijo contra la corriente que la democracia burguesa no iba a resolver ninguno de los problemas de este país.

Y peleábamos y peleábamos y quedamos en minoría circunstancialmente. Entonces, en esa época crecía el MAS y llenaba la cancha de Huracán. Y nosotros éramos una minoría. Pero ¿qué pasó con el MAS? Se rompió en mil pedazos. ¿Y quién tenía razón en esa discusión de los años 80? Ellos decían que en el ‘82 se abrió una revolución democrática. Y nosotros, que rechazábamos esta tesis, defendimos que la democracia venía a defender los mismos intereses sociales que encarnó la dictadura. Y hoy, estamos discutiendo el fracaso de la democracia. Lo dicen hasta los columnistas de la burguesía que se preguntan cómo pasamos de un loco de derecha como Milei a que la gente mire bien al Frente de Izquierda, que son los troskos. ¿Dónde está el centro? Está quebrado ese centro, porque la burguesía y este régimen democrático solamente han traído hambre, precarización laboral y retroceso para el pueblo de este país, porque están entregados al imperialismo.

Somos ese partido y somos el partido que en los ‘90, después de protagonizar grandes luchas obreras como la ocupación de Atlántida, se jugó a fondo a armar el movimiento piquetero. Y sacudió al país con los cortes y convocó al Argentinazo cuando otros se borraban.

Y en los últimos 20 años nos caracterizamos por haber sido una corriente absolutamente consecuente en la lucha por la independencia política de la clase trabajadora y en la delimitación de todas las variantes izquierdistas y derechistas del nacionalismo. Y dimos una batalla programática muy de fondo porque en un momento nos decían que el chavismo era el socialismo del siglo 21 y lo tuvimos que enfrentar. Íbamos contra la corriente y los que hoy son aliados nuestros del Frente de Izquierda Unidad viajaban a Venezuela a ser funcionarios de Chávez y el chavismo. Nosotros dijimos que era un movimiento de la burguesía nacional que solamente quería coparticipar mejor la renta. Y, efectivamente, cuando se cayó la renta petrolera se hundió el chavismo y el imperialismo usa eso en toda América Latina para golpear a la izquierda y a los movimientos nacionalistas.

Y dimos esa batalla política y fuimos el partido y somos el partido también, que en la lucha de clases más extrema, enfrentamos a ese gobierno nacionalista en las calles y tuvimos un compañero asesinado, Mariano Ferreyra por pelear contra la precarización laboral.

Entonces, estamos discutiendo esto porque el Partido Obrero hoy se tiene que poner a la cabeza de la lucha por una salida de izquierda en el país y de la lucha de clases como ya lo estamos, y de organizar y agrupar a los sectores que están mirando a la izquierda con buenos ojos. Y ese es nuestro gran desafío. Si uno mira lo que construimos en estos últimos 50 años, colectivamente, todas las generaciones que estamos aquí reunidos, si uno mira todo eso que construimos, vamos a ver que tuvimos aciertos y errores, pero tuvimos muchos aciertos.

Uno repasa las caracterizaciones, los debates de la democracia, la década del 80, los debates sobre la restauración capitalista y nuestras caracterizaciones conservan una enorme vigencia porque parten de un método marxista de análisis de la realidad. Parten de la crisis mundial como punto de partida de la tendencia al derrumbe del capitalismo, de la crisis de dirección del proletariado. Nos apoyamos en ese método marxista que es la clave para entender el mundo.

Pero acá viene la clave. Aunque tuvimos razón y tenemos razón en muchas cosas, no alcanza, compañeros, con tener razón. Hay que pelear por ganar, hay que pelear por derrotar a nuestros adversarios políticos, hay que pelear por poner en pie una fuerza política de la clase trabajadora, que sea la gran herramienta para orientar al pueblo argentino en terminar con la explotación a la que nos someten estos gobiernos capitalistas.

Cuando nosotros tenemos este debate sobre el problema del partido durante todo este Congreso, estamos discutiendo eso. Porque estamos discutiendo cómo un partido combativo, metido hasta los huesos en la lucha de clases, que está metido en los últimos barrios de La Matanza, Virrey del Pino, que está en Santiago del Estero, que organiza las compañeras de Río Grande en las fábricas, estamos discutiendo cómo ese partido, cómo nosotros nos abrimos paso para hacernos carne en las masas, para llevar las ideas socialistas a cada universidad, para crecer, para hacer más, para derrotar los ataques del Estado. Y por eso vamos a impulsar los comités, desde el Frente de Izquierda, para derrotar al gobierno de Milei. para discutir una alternativa y para ir de frente al debate de cómo poner en pie un gran partido revolucionario de la clase trabajadora, y una asamblea nacional del Frente de Izquierda para estructurar a toda esa camada de compañeros y compañeras que ven en la izquierda un canal para enfrentar a este gobierno. 

Desarrollar la militancia del Partido Obrero

Cuando nosotros discutimos suscribir a alguien al periódico, cuando nosotros discutimos la Prensa Obrera, cuando nosotros discutimos los editoriales, cuando discutimos una política para el movimiento obrero, cuando discutimos cómo nos abrimos paso en la juventud, justamente lo que estamos discutiendo es cómo concentramos un esfuerzo de generaciones y generaciones de socialistas para terminar con este régimen podrido.

Y esa es la clave de la situación, porque las condiciones para un salto de la productividad humana, para la lucha por el socialismo se han podrido. Trotsky decía están empezando a pudrirse. Ahora vemos que están definitivamente podridas. Nosotros tenemos una etapa de genocidios y quiero reivindicar acá a Pablo, a Nico, a Luciana que viajó a Cisjordania, a Iván, a Vanina. Nosotros tenemos que ser el partido de la causa palestina.

En cierta medida ya lo somos y en cierta medida no, porque vamos a ser el partido de la causa palestina cuando todas las facultades, centros de estudiantes, colegios del país sepan y se agrupen con el Partido Obrero por la causa palestina, no alcanza que nos sigan, no alcanza con tener buenos reels. Tenemos que organizar a las masas contra este régimen genocida y eso lo vamos a hacer también en los comités de base del Frente de Izquierda.

Son las grandes tareas de la etapa. Nosotros plantemos Fuera Milei, la lucha por terminar con el gobierno de Milei. Y esa lucha la vamos a llevar a los comités del Frente de Izquierda.

Hace unos años tuvimos un congreso, el Congreso de 2019, en donde nosotros discutíamos y en esa época estaba el grupo rupturista. Hago un paréntesis, a ellos no les fue muy bien porque nosotros estamos haciendo este Congreso con problemas, pero ellos se fueron a la banquina. Y en el Congreso de 2019, en los debates internos, circuló la idea de que el partido tenía que tener el oído pegado a las masas y es una idea muy importante. Entonces, si nosotros vemos que hay un giro en favor del Frente de izquierda, pongámonos a la cabeza y aprovechémoslo con todo para poner en pie un gran partido de la clase obrera, y para fortalecer una alternativa para derrotar al gobierno de Milei. Ese es el gran desafío de este Congreso.

Entonces viene el tema de los comités de base, del apoyo, del Frente de Izquierda, impulsar en todos lados, ir a la lucha política y sabemos que nuestros aliados son centristas, sabemos que son democratizantes, pero, ¿nos importa ganar en un debate mano a mano, o mostrar frente a los miles y miles de activistas que ven al Frente de Izquierda como una referencia, la superioridad de nuestro método y nuestra política? Nosotros queremos discutir en la cancha grande. No nos vamos a quedar en la chiquita.

Entonces, creo que esta es una gran conclusión de este Congreso y por eso los debates fueron debates importantes, porque estamos ajustando la orientación para intervenir en una etapa de declive del gobierno de Milei, de crisis del nacionalismo y de oportunidades para la izquierda, tenemos que ir con todo por estos desafíos.

Entonces, yo quiero terminar reivindicando a todos y cada uno de los delegados. Este Congreso me parece que fue un congreso muy importante. Y, por último, remarcando las grandes tareas que tenemos, compañeros. ¿Qué votamos? votamos esta campaña. Votamos Prensa Obrera, la gran herramienta de lucha teórica y política del Partido Obrero. Colocarla en todos lados, llegar a miles de compañeros nuevos, reflejar cada uno de los conflictos obreros del país, analizar las oportunidades que tenemos en todos lados. Votamos el plan de afiliaciones. No nos van a derrotar con medidas judiciales, no nos van a ilegalizar, no vamos a caer en esas trampas. Votamos la defensa a ultranza de los compañeros enjuiciados en la causa. Vamos con toda esta campaña. Votamos abrir la UJS en todo el país. Votamos reforzar la lucha por una nueva dirección en el movimiento obrero para que haya diez y 100 Suteba Matanza.

Y vamos por el triunfo de la lucha de Fate y de todas las luchas obreras. Vamos por sacarnos de encima con la movilización popular, con los métodos de los trabajadores en Bolivia, este gobierno antiobrero y podrido de Milei, que no es más que la expresión del podrido régimen capitalista en el mundo que nos lleva guerra, barbaries y masacres. Así que compañeros, viva este 30 Congreso del Partido Obrero.

Vamos a la lucha.

Fuera Milei - Huelga General - Construyamos una alternativa de la izquierda y los trabajadores
Declaración política del 30 Congreso del Partido Obrero -
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Carta a la Mesa del Frente de Izquierda - Unidad
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