04/07/2020

Hermes Binner: el ascenso y derrumbe del Partido Socialista

Falleció a los 77 años Hermes Binner, exgobernador de Santa Fe, exintendente de Rosario y dirigente del Partido Socialista. Su muerte se produjo por un cuadro de neumonía. Binner hacía tiempo se encontraba fuera del escenario político. Padecía una afección neurológica que según indicaban los medios era Alzheimer.


Binner concentró en su figura, el ascenso y derrumbe del Partido Socialista tras la vuelta a la democracia en la Argentina, como una fuerza política de Estado y defensora del orden capitalista existente.


El nacimiento del Partido Socialista Popular y la subordinación al peronismo


Desde su militancia universitaria en la facultad de Medicina en la Universidad Nacional de Rosario en la década del ’70, Binner integró el MNR y el Mapa (Movimiento de Acción Popular Argentino) formados por Guillermo Estévez Boero[1].


El PSP desde sus inicios fue una amalgama política donde todos sus grupos se reivindicaban a grandes rasgos con “ideas socialistas”, sin declarar una base política teórica nítida. Pero a pesar del eclecticismo teórico, todos los grupos integrantes del PSP se caracterizaban por algo en común: habían renunciado a la pelea para que la clase obrera de la Argentina se estructure en un partido político propio, independiente del peronismo y más en general de los partidos de la burguesía. Una línea de continuidad con la asimilación del PS a la política de adaptación parlamentarista de principios del siglo XX y con ello el abandono de cualquier perspectiva de transformación revolucionaria, que tuvo como máxima expresión la votación de los créditos de guerra durante la Primera Guerra Mundial.


En noviembre de 1971, Estévez Boero el mentor de Binner escribió su ensayo Realidad Política Argentina. Allí señalaba que la clase obrera debía estar sujeta a una alianza con el peronismo y con el radicalismo como forma de derrotar a la oligarquía. Por su parte, el PSA participó de La Hora del Pueblo en noviembre de 1970, junto con el peronismo y el radicalismo entre otros. Una coalición de los partidos de la burguesía, para buscar una vía institucional a la enorme efervescencia en la clase obrera a pocos meses de la gesta obrera que significó el Cordobazo en mayo de 1969. Ya como PSP unificados, apoyaron la candidatura de Juan Perón e Isabel Perón de septiembre de 1973, a pesar de la masacre de Ezeiza y la vuelta de Perón con la intención de estrangular el ascenso obrero que se producía en el país.


Bajo la dictadura militar, si bien el PSP se colocó contra el golpe, decidió suspender su periódico, no confrontar con la dictadura militar, “ablandar” sus planteos políticos y cambiar su lenguaje. Es decir, renunciaron a dar una lucha política bajo la dictadura.


La vuelta a la democracia


Con la vuelta a la democracia, el PSP va a fondo en su asimilación al Estado. En 1985 el PSP establece una alianza con el PSD (Partido Socialista Democrático), llamada la Unidad Socialista. El PSD era una vieja fracción derechista del PS, que no solo apoyó la dictadura del 76, sino que colocaron como embajador de Portugal entre 1976 y 1979 a su dirigente máximo, Américo Ghioldi.


En este marco, en 1989 Héctor Cavallero gana la intendencia de Rosario en esta alianza de Unidad Socialista. Bajo la intendencia de Cavallero, Binner es nombrado secretario de Salud de la municipalidad de Rosario. Cavallero fue intendente hasta 1995, año en que asume en su lugar Binner, con un PSP ya integrado al Frepaso, junto a Chacho Álvarez y Patricia Bullrich. Cavallero después se integraría a las filas del PJ.


El 2001, de Binner a Kirchner: la intendencia de Rosario y el 2001


En las elecciones de 1999, con Binner como intendente de Rosario, el PSP y el Frepaso integraron a la Alianza que llevaría a De la Rúa a la presidencia. El gobierno que terminó de quebrar al país, provocando el estallido y la rebelión popular de diciembre de 2001 que liquidó al gobierno. Para diciembre de 2001, siempre bajo la intendencia de Binner, Rosario tenía el récord histórico de 22,8% de desocupación y Patricia Bulrrich había sido eyectada como ministra de Trabajo un mes antes (La Capital, 13/12/2001). La bancarrota económica del 2001 y la rebelión popular desatada en todo el país, encontró a Binner en esas jornadas de diciembre impulsando el llamado comité de crisis, junto con el gobierno provincial de Carlos Reutemann, las fuerzas represivas y los grupos empresariales de la ciudad. Desde allí, la clase capitalista y sus representantes políticos pilotearon la crisis de diciembre de 2001, para actuar contra la rebelión popular en curso, y a favor de la brutal represión que se cobró la vida de Pocho Lepratti y ocho trabajadores santafesinos más.


Binner se integró en 2003 al frente transversal de Néstor Kirchner, sumando esfuerzos políticos al proyecto de “reconstrucción de la burguesía nacional” colaborando con el frente sojero, la extensión de las concesiones de los puertos privados y el impulso a la especulación inmobiliaria sobre las costas del Paraná. La alianza profundizó la crisis tanto en el PS como en el PJ, teniendo a María Eugenia Bielsa, actual ministra de Vivienda de Alberto Fernández, como uno de sus exponentes en las denuncias contra la corrupción kirchnerista –que relegó a favor del encumbrado cargo como funcionaria del Frente de Todos.


El gobierno kirchnerista empalmó con un alza de los precios de las materias primas, entre ellas la soja, que devaluación de la moneda mediante generó un ingreso extraordinario de divisas en el país. La exportación por los puertos de la provincia crecía a toneladas. El PS transformó a Rosario en la ciudad donde el capital agrario realizaba sus inversiones. Proliferó la especulación inmobiliaria y los negocios de la noche. Se creaban los cimientos para el estallido del gran delito vinculado al narcotráfico y la criminalización de las finanzas por los puertos privados. A esa altura, se veían nítidamente dos ciudades de Rosario: una, la de las grandes torres, la especulación inmobiliaria y la inversión para mantener la fachada que consumían los sectores de la clase capitalista agraria e industrial. La otra, la Rosario de las 100 villas miseria y la de los índices de desocupación más altos del país.


Binner dejó de ser intendente en el año 2003 (lugar ocupado por Lifschitz), fue candidato a gobernador y solo perdió con Obeid debido a la ley de lemas. Para el año 2007, con el Frente Progresista Cívico y Social formado, es decir el PS ya unificado y aliado a la UCR fundamentalmente, Binner gana la gobernación de Santa Fe. La victoria de Binner en 2007 fue apoyada por un enorme espectro de centroizquierda, sindicatos y organizaciones sociales. Todos se reagruparon en el llamado Encuentro de Rosario, que contaba por personalidades como Elsia Carrió, Pino Solanas y Víctor De Gennaro entre otros. Un frente popular que cooptó y deglutió a diversas organizaciones de izquierda y de trabajadores bajo la expectativa de un gobierno provincial comandado por el PS.


Quedó sin investigar la causa que afectaba al propio Binner por corrupción en 2007. Sí está acreditado que tuvo como financista a la empresa Terminal Puerto Rosario S.A., algo que contradice la ley que prohíbe que concesionarios públicos realicen aportes de campaña. Una empresa envuelta además en un escándalo por lavado de dinero del narcotráfico en España. El crecimiento de la inseguridad en la provincia es el resultado de un régimen político que tiene como base de sustentación a los puertos privados y un régimen de contrabando legalizado desde el Estado.


Pero el gobierno provincial de Binner ya tenía sus marcas de nacimiento, por haber gobernado Rosario por 18 años a esa altura. La gobernación no era más que profundizar su entrega al gran capital agroexportador y la Bolsa de Comercio de Rosario. Binner dejó la gobernación en el año 2011, año en que fue candidato a presidente y obtuvo el 16%, detrás del 54% obtenido por CFK. Probablemente el punto más alto del PS y el progresismo en el país. Era el canto del cisne del derrumbe que se aceleraba en el progresismo y la desintegración del “Encuentro de Rosario”, que terminaría con el Partido Socialista integrado a la candidatura del derechista Sergio Massa y más cercano en el tiempo, con Roy Cortiñas en las listas del macrismo en ciudad de Buenos Aires.


En 2013 fue electo diputado nacional y para 2015 fue candidato a senador. El loteo del PS, desguazado por los grandes partidos capitalistas, se profundizó junto con el retroceso electoral sistemático, asociado a la experiencia recorrida por la población trabajadora de Santa Fe con el carácter rabiosamente capitalista de quienes se hacen llamar socialistas. La posibilidad de estructurar un “frente progresista” de la mano de las sojeras, aceiteras y de los pulpos exportadores más grandes del mundo concluyó en un fracaso total.


Binner inició su carrera política junto a Estévez Boero, quien planteaba que el camino para terminar con el capitalismo, era que la clase obrera tenía que aliarse a los partidos de la burguesía. Binner fue directamente un representante político de la gran burguesía industrial y agraria que operan en Santa Fe.


Su muerte marca el derrumbe definitivo del PS. Una rosa marchita


Todas las fuerzas políticas que integran el régimen que gobierna este país saludaron la trayectoria de Hermes Binner, un verdadero “hombre de Estado”. Resulta por eso llamativo el mismo reconocimiento de Octavio Crivaro y del PTS, viniendo de una corriente política que se propone dar una pelea antiestatal y anticapitalista y estructurar a partir de ello una política independiente de la clase obrera. No podemos dejar de remarcar que Binner fue intendente cuando asesinaron en su ciudad al Pocho Lepratti, este solo hecho desmerece cualquier saludo plañidero.


Lejos del respeto luctuoso, los socialistas revolucionarios tenemos que balancear correctamente a partir de un análisis político lo que significó Binner como emblema de la estatización del PS y la orientación social de un gobierno rendido antes el capital agroexportador. El homenaje a Binner no puede tapar el derrotero del PS, que culminó en las últimas elecciones con el apoyo explícito a la fórmula Lavagna-Urtubey y tácito de Antonio Bonfatti a Alberto Fernández.


El partido de la rosa también ha dejado de existir.


 


[1] *En abril de 1972, este grupo político de Estévez Boero, confluyó con tres organizaciones más: con una de las fracciones del PS, (el Partido Socialista Argentino), con el Grupo Evolución (desprendimiento del Partido Socialista Democrático), y Militancia Popular (desprendimiento del Partido Socialista de Vanguardia).


 

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