27/09/2021

Javier Milei confiesa que quiere integrarse a la casta política

Dijo que “no descarta” una fórmula con Patricia Bullrich de cara al 2023.

En una entrevista con El Diario Ar, el candidato porteño de Avanza la Libertad, el fascista Javier Milei, hizo una declaración en la que mostró la hilacha rápidamente. Dijo que de cara a las elecciones de 2023, “no descarta una fórmula con Patricia Bullrich”. Esto tira por la borda sus verborrágicos ataques contra la “casta política”, y confirma lo que señalamos previamente: que al economista no le molesta ser un factor de presión dentro de la interna de Juntos por el Cambio. Y que, de igual forma, no solo es falso que esté por fuera del régimen político, sino que es su expresión más reaccionaria.

Milei postula que su “línea divisoria” es (lo que él llama) la socialdemocracia. Dentro de ella ubica (en un discurso delirante) desde el Frente de Izquierda – Unidad hasta al gobierno o el ala “dialoguista” de Juntos por el Cambio. Pero, señala, “a Bullrich la ve en su patio”. Esto es interesante, porque dentro de su “patio”, Milei señala que ve también al peronismo republicano, a los “halcones” de Juntos por el Cambio y a los menemistas.

Esta confesión de parte ratifica lo ocurrido el día de las elecciones primarias. Una vez finalizados los comicios, en su acto en el hotel Grand View, Javier Milei señaló que “el liberalismo obtuvo casi un 25% en la Ciudad”. El candidato, no obstante, había alcanzado un 14% de los votos. El casi 11% restante se debe a que incluyó dentro de su tropa a la elección realizada por López Murphy dentro de la interna de Juntos por el Cambio. Son elementos que dan cuenta del fiasco de su discurso contra la “casta política”, ya que no le hace asco a darle la mano a figuras recicladas que representan lo más aberrante del régimen político. Milei no está “por fuera del sistema”; está por dentro y busca alinearse con represores consagrados como Patricia Bullrich, que estuvo con Menem, con De la Rúa, con Carrió y en el gobierno de Macri. O con ajustadores feroces como López Murphy, que en sus quince días como ministro de Economía del expresidente De la Rúa atinó un plan de reducción del déficit fiscal a base de machacar jubilaciones y salarios públicos, despedir trabajadores del Estado, recortar el presupuesto en salud y educación y continuar el sendero privatista del menemismo.

Pero esto no es novedoso. Milei y los “liberales” reivindican abiertamente a nivel internacional a figuras como Trump o Bolsonaro, que detrás de una pose “outsider” son también parte de la casta política. Aquello que presentan como “disruptivo” frente al andamiaje de la democracia burguesa no es otra cosa que métodos fascistas, como la formación de grupos de choque, la promoción de las Fuerzas Armadas en los asuntos internos o la represión brutal contra los inmigrantes. Pero vale señalar, a su vez, que estas experiencias cuantifican el fracaso del modelo que defienden Milei y sus adeptos. En Estados Unidos, la principal potencia imperialista, no hubo un repunte económico. Más bien al contrario. Durante el mandato de Trump la crisis capitalista hizo profundos estragos, que llevaron el desplome social incluso por debajo de los niveles alcanzados con el crack financiero del 2008/09. Otro tanto sucede con Bolsonaro, que abandonará la presidencia envuelto en una crisis política sin parangón y enormes movilizaciones populares en su contra.

Detrás del cuento de “achicar el Estado para que despegue la economía” se encubre una agenda de rescatar a los capitalistas de la contracción económica, liquidando décadas de conquistas históricas de los trabajadores para otorgar todo tipo de subsidios y estímulos al empresariado. Lo que los Milei quieren achicar son los derechos laborales, las jubilaciones, la salud y la educación; todo en pos de engrosar los paquetes fiscales para socorrer a los grupos capitalistas. Una eventual candidatura Milei – Bullrich, por tanto, no tiene absolutamente nada de novedoso. Es la expresión más acabada de la crisis capitalista: el brote de fenómenos de lo más reaccionarios y fascistas. Desde el Frente de Izquierda – Unidad tuvimos siempre la responsabilidad de señalar a estos libertruchos como tales, advirtiendo a los trabajadores cuál es su verdadero contenido político y preparándolos para enfrentar su avance.

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