22/04/2004 | 847

Kirchner firmó el petitorio blumberg

Mientras los seguidistas de la “burguesía nacional” acusan a los piqueteros de una supuesta colaboración con “la derecha”, su líder y conductor, el Presidente de la República, lanzó un plan de seguridad que contiene los reclamos más cuestionados del famoso “petitorio Blumberg”.


Mientras los piqueteros decidieron que hay demasiadas víctimas trabajadoras del ‘gatillo fácil’ y de la ‘yuta’ en general como para dejar la “lucha contra la inseguridad” en manos de un empresario textil, Kirchner decidió hacerle caso al ministro del Opus Dei y ordenar que la Gendarmería y la Prefectura se dediquen a la ‘represión interna’, como si alguna vez hubieran dejado de hacerlo.


¿La ‘famosa’ “brigada antipiquetera”?


Los delincuentes menores de 16 años dejarán de ser objeto de la solicitud que les prodigan en los pedagógicos reformatorios argentinos, para ir a la gran fábrica del delito que son las cárceles de nuestra patria, para lo cual se piensa construir varias más a razón de dos o tres mil dólares el metro cuadrado.


El delito ‘in fraganti’ será juzgado en forma sumaria, no así los grandes delitos, que seguirán contando con el privilegio de la chicana judicial.


El plan del Opus Dei es rigurosamente clasista: distingue los “delitos complejos”, que afectan a la gran burguesía, de los otros, que son millones, que afectan a los trabajadores. La atención estatal va solamente para los primeros.


Se filtra en el anuncio “la lucha contra el terrorismo”, la ‘figura’ más apetecida por Bush. El Ministerio de Defensa, coincidentemente, acaba de opinar que las fuerzas armadas no deben dedicarse a la ocupación del espacio territorial argentino, sino que deben adquirir “agilidad y flexibilidad” –precisamente para replantear la lucha contra “el enemigo interior”.


A diferencia de Blumberg, del Opus Dei y de Kirchner, los piqueteros reclaman la disolución de la policía asesina y la formación de un nuevo cuerpo bajo control de los trabajadores y Asambleas Populares. No, como plantea Arslanian, bajo el control de la Asociación empresaria y el clero local de cada barrio o zona.


Mientras los iraquíes obligan a salir de su patria a los imperialistas, Kirchner manda tropas argentinas a Haití, para relevar a los yanquis de la presión popular de los pueblos árabes.


Joaquín Morales Solá, el periodista de La Nación y de la embajada norteamericana, ha descubierto la faceta ‘moderada’ del Presidente y su diario saluda efusivo el llamado ‘mega-plan’.


A confesión de partes…

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