Políticas

29/5/2003

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Kirchner-Lavagna alegran a los pulpos mineros

Por qué Energía y Minería fueron separadas de Producción

Cuando un diario de negocios titula que “el gobierno le alegró el día a las mineras” (Cronista, 8/5), hay que agarrarse los bolsillos porque, se sabe, a las mineras sólo las “alegra” la rapiña.


Dos son las resoluciones que pusieron contentos a los pulpos mineros. La primera ratificó la libre disponibilidad de las divisas obtenidas por sus exportaciones, es decir que sigue siendo el único sector que queda ex imido de la obligación de liquidarlas en el país. Esto ya se los había otorgado Menem y fue mantenido por la Alianza, pero la ley de Emergencia del gobierno Duhalde suspendió todos esos regímenes especiales y obligó a las mineras, como a todos los demás exportadores, a liquidar sus divisas por el Central. Cuando las mineras se negaron, amparándose en la ley menemista, el Procurador dictaminó que la ley de Emergencia estaba por encima de los regímenes especiales y que las mineras debían liquidar sus divisas. Pero pasadas las elecciones y en el día de la Minería (7 de mayo), Duhalde y el ministro de Kirchner sacaron el decreto que “alegra” a las mineras. Y para que la “alegría” fuera completa, la excepción de liquidar las divisas en el BCRA es retroactiva a diciembre del 2001.


Quien más empeño puso en reclamar la libre disponibilidad de las divisas fue Cerro Vanguardia, la mina de oro y plata ubicada en San Julián (Santa Cruz) y en la cual la provincia de Kirchner tiene una participación minoritaria a través de Fomicruz. Cerro Vanguardia, originalmente compartida por Perez Companc, hoy está en manos del pulpo sudafricano Anglo Gold, uno de los más importantes del mundo.


La segunda parte del decreto reafirma la “estabilidad impositiva”, es decir que coloca a los pulpos a resguardo de eventuales aumentos de impuestos. Además, les asegura un rápido reintegro del IVA por los gastos de “exploración” y su definitiva vigencia hacia el futuro. Fiesta total. Es que los pulpos mineros tienen una presencia especial en el país y especialmente en el gobierno de Kirchner.


No por nada Kirchner hizo su carrera política en una provincia minera y petrolera, es decir entrelazado a los pulpos aferrados a la explotación de los sectores rentísticos más concentrados de la economía mundial.


 


Renta minera


A diferencia del petróleo, cuya producción en el país no puede competir con los elevados rindes del Golfo Pérsico y del Caspio, en el caso de la minería la renta minera argentina es enorme. Sus yacimientos están entre los más apetecibles del mundo por sus bajos costos y por las condiciones “ventajosas” de la legislación vigente.


Argentina es conocida hoy en los mercados mineros mundiales, como la última gran frontera minera, por la vastedad de sus recursos a bajo costo. Por ello, las principales mineras tienen intereses y proyectos en el país. La Anglo Gold, dueña de Cerro Vanguardia, es uno de los más importantes productores de oro del mundo. El otro es Barrick, con sede en Canadá, dueña hoy de los yacimientos de Veladero y Pascua Lama, ambos en San Juan (el segundo en la frontera con Chile) cuya construcción está comenzando con la mejora de los caminos por parte de Techint.


También en Catamarca, los dueños de Minera Alumbrera están de fiesta. El decreto duhaldista, que estos pulpos ya anticipaban, ha valorizado aún más sus activos. Esto ya había ocurrido con la devaluación que redujo sus costos (¡pasó a ser la mina de oro y cobre más rentable del mundo!), mientras que el precio del oro subió casi un 40% de 260 a 350 dólares la onza desde entonces. Alumbrera también aprovechó la devaluación para ampliar su producción, con la incorporación de una tercera línea de molienda que le salió chaucha y palitos, mientras que las regalías las paga sobre la base de sus costos en boca mina, reducidos por la devaluación, bajo la mirada cómplice de Castillo y Barrionuevo, que comparten el mismo patrón.


 


Un gobierno de los pulpos rentísticos


Kirchner ha insistido hasta el cansancio en que el espejo de su gobierno es Santa Cruz. Efectivamente, en Santa Cruz, Kirchner ha venido beneficiando a los pulpos petroleros y mineros con los que está entrelazado desde hace años. No por nada el nuevo gobierno debuta con el decreto minero favorable a los sectores más parasitarios del mundo.


Mientras que los periodistas centroizquierdistas pretenden derivar la caracterización del gobierno de Kirchner, de sus devaneos estudiantiles allá por los ’70, ocultan el estrecho vínculo del patagónico con los pulpos rentísticos.


No es casual que en su nuevo gabinete las secretarías de Energía y Minería hayan sido separadas del Ministerio de la Producción y colocadas en el Ministerio de Infraestructura, bajo la pata de su “pollo”, el ministro De Vido, que conoce bien el paño petrolero y minero.