26/03/2015 | 1356

La campaña en la Ciudad de Buenos Aires: con todo.


La campaña del Partido Obrero – Frente de Izquierda por la elección porteña va cobrando intensidad. En el último fin de semana, instalamos más de un centenar de mesas de difusión en las quince comunas de la Ciudad, donde se repartió nuestra plataforma. Al mismo tiempo, comenzaron las recorridas en hospitales, barrios, y escuelas. Una visita de Marcelo Ramal al hospital Pirovano concluyó en una charla con enfermeros, donde destacamos la importancia de defender y extender el bloque legislativo del Frente de Izquierda para la conquista de la jornada laboral de seis horas. En la Villa 20 la recorrida fue acompañada por los dirigentes históricos del barrio, Diosnel Pérez y Viviana García, integrantes de la vecinal y del Frente Popular Darío Santillán. Las visitas a escuelas de la zona sur de la Ciudad han recabado el reconocimiento de numerosos docentes a la labor de la banca del Frente de Izquierda en la Legislatura. El apoyo al Frente de Izquierda es discutido también por el activismo de gremios cruciales de la Capital. Entre los periodistas, que luchan por un nuevo sindicato, circula un pronunciamiento por el voto al Frente de Izquierda. También se discute una declaración similar entre los intelectuales y la docencia universitaria.


 


 


«La izquierda» en la Ciudad y en el país


 


La elección de la Ciudad presenta para el Frente de Izquierda un escenario contradictorio. Por un lado, es evidente la disgregación de los bloques del llamado progresismo. El kirchnerismo no logra levantar la lista de los «dos flexibilizadores» (Recalde y Tomada), y su interna podría terminar consagrando a… Ibarra para la elección general. La oferta K en la Ciudad está plagada de salvavidas de plomo. Del lado del ex Unen, el desinfle de sus candidatos es directamente proporcional a la aproximación de sus partidos con el PRO. Esta disgregación, sin embargo, ha conducido a una diseminación de listas, muchas de las cuales intentan disimular sus capitulaciones políticas en nombre, nada menos, que de «la izquierda». El Frente de Izquierda, en esas condiciones, enfrenta el desafío de despejar la confusión de listas y defender sus recientes votaciones, cuando llegamos a superar los 100.000 votos y concentramos una porción mayoritaria del sufragio de izquierda. Nuestra acción política apunta a explicar que la lista que encabezan Bregman y Ramal representa a un fenómeno en ascenso a la escala del país, que le ha dado a la izquierda una definida impronta a favor de la independencia de clase y de la lucha por un gobierno de trabajadores. Es la expresión política que conquistó una bancada en el congreso nacional y legisladores en diez distritos, entre ellos, la propia Ciudad. Pero lo es también como polo de atracción del activismo y los luchadores de izquierda, lo que se expresa en la participación de las organizaciones sociales y de izquierda que se han sumado a la campaña. Hay que hacer valer esta realidad en una intensa campaña «en el terreno», como la que el Partido Obrero comenzó a desplegar. En los próximos días, multiplicaremos la presencia militante en las mesas, las recorridas casa por casa y en los lugares de estudio y trabajo. El primer objetivo es lograr que el Frente de Izquierda sea una de las listas que supere el filtro de las Paso, para encarar, en la elección general, la batalla por poblar de Frente de Izquierda a la Legislatura y comunas porteñas.