26/11/2021

La canasta navideña es un 65% más cara que el año pasado

Un diciembre caliente que demuestra el fracaso del gobierno para contener la inflación.

La canasta navideña, que contempla los productos típicos de los festejos de fin de año, aumentó un 65% respecto a noviembre de 2020. Esta estadística, que se desprende de un relevamiento de Consumidores Libres, es otro indicador más del desmadre inflacionario que un gobierno cuyo esquema económico está hecho a medida del Fondo Monetario es incapaz de contener.

Los aumentos varían en su magnitud cuando se los desglosa. Por ejemplo, el típico champagne Federico de Alvear escaló hasta un ¡126,1%! junto también con la sidra La Victoria, que subió un 76%. En tanto, otros productos se ubican por encima de este promedio del 65%. Es el caso, por ejemplo, del asado; que creció un 88,37% en medio de la novela del aumento de la carne. Estos números no solo corroboran el fracaso del “congelamiento” de precios orquestado por Roberto Feletti, sino también de las cuatro medidas anteriores bajo la gestión de Paula Español que en nada detuvieron una escalada inflacionaria sostenida en el tiempo.

A su vez, las distintas canastas navideñas de las cadenas de supermercados reflejan esta carestía. En el caso de Carrefour, por ejemplo, el aumento va en sintonía con el promedio, con un 64%. Pero en el caso de Coto, por contrapartida, el número sube hasta un 80%. Una licuación salarial devastadora.

Estos aumentos de precios, que se espera puedan ser aún mayores hacia fines de diciembre, le suben más la temperatura a un cierre del año caliente. El kilo de la mayoría de los cortes de carne ya promedia los $1.000. Un pan dulce de medio kilo se acerca a los $500, que es la misma cifra en la que se ubica el mencionado champagne Federico de Alvear. Algunas de las cajas económicas ofrecidas en supermercados, que abarcan también otros productos típicos como garrapiñadas, budines, sidras y en algunos casos panes dulces baratos, llegaron ya a los $700. En tanto, el salario mínimo, muchas veces referencia para el trabajo informal (en el cual las patronales casi nunca le brindan caja navideña ni aguinaldo a sus trabajadores) se mantiene en $32.000. ¿Cómo harán las familias hundidas en la miseria para afrontar estas fiestas?

El congelamiento es un fracaso. Las maniobras patronales para eludir el control, birlar o retacear productos abarcados o valerse de mañas para seguirlos aumentando es indiscutible. El pasaje de los precios “congelados” a “consensuados” es el reconocimiento de un gobierno que fracasó en su propósito.

Organicemos la respuesta popular ante el desangramiento cada vez mayor del bolsillo. La lucha por la recomposición del salario y las jubilaciones frente a una inflación indomable está íntimamente ligada a la necesidad de rechazar cualquier acuerdo con el FMI y el capital financiero internacional, para abrir paso así a una reorganización económica de fondo que tenga a los trabajadores como su dirección. Preparemos una movilización masiva el próximo 11 de diciembre contra el arribo de los voceros del Fondo al país que sirva de puntapié como una expresión de rechazo a todo un régimen de hambre y de saqueo que está supeditado a los mandamientos de Washington.

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