Políticas

8/12/2022|1659

SANTA FE

La Conferencia Electoral del PO lanzó la candidatura de Carla Deiana a gobernadora por el Frente de Izquierda

“Echemos a los políticos narcosojeros. Que gobiernen los trabajadores y la izquierda”

Santa Fe

Conferencia del PO de Santa Fe

El jueves 8 de diciembre, en el Salón de Actos de la Facultad de Humanidades y Artes de la UNR, deliberó la Conferencia Electoral del Partido Obrero de la provincia de Santa Fe. Contó con la presencia de más de 200 compañeras y compañeros delegados de 20 ciudades dando cuenta de un importante desarrollo provincial. De norte a sur de la bota, estuvieron presentes delegados y delegadas de las ciudades de Tacuarendí, Las Toscas, Villa Delia, Florencia, Reconquista, Santa Fe Capital, Oliveros, Maciel, Timbúes, San Lorenzo, Fray Luís Beltrán, Capitán Bermúdez, Granadero Baigorria, Rosario, Villa Gobernador Gálvez, Pérez, Pueblo Esther, Firmat, Rafaela, y Villa Constitución. También participó un número destacado de delegados y delegadas del enorme y combativo Polo Obrero de las distintas localidades de Santa Fe.

La Conferencia Electoral abordó la situación política provincial, para concluir votando una declaración política dirigida al conjunto del pueblo trabajador santafesino, e impulsar hacía las elecciones del 2023, la candidatura de Carla Deiana a gobernadora, y las candidaturas de Melisa Molina, referente provincial del Polo Obrero, y Gabriela Meglio, secretaria adjunta de Amsafe Rosario.

A continuación reproducimos la declaración votada.

Declaración de la Conferencia Electoral del Partido Obrero en el Frente de Izquierda 

SANTA FE EN RUINAS

 

FUERA LOS POLÍTICOS CAPITALISTAS

QUE GOBIERNEN LOS TRABAJADORES Y LA IZQUIERDA

 

ABAJO EL RÉGIMEN NARCOSOJERO

La crisis de conjunto que envuelve a la provincia de Santa Fe es responsabilidad de todos los que gobernaron las últimas décadas. En la provincia azotada por el narcotráfico y las quemas del humedal, de la juventud masacrada, donde no se respeta el derecho al paro, en la que crece el hambre y la miseria de la mano de las políticas del FMI que aplica el Frente de Todos, el Partido Obrero en el Frente de Izquierda se planta con una alternativa política obrera y socialista en las calles, en cada lugar de trabajo y estudio, en los sindicatos y en las elecciones.

El PO pelea contra el derrumbe del salario y de las jubilaciones al calor de una inflación galopante, que promueve el propio gobierno. Enfrentando el deterioro de los niveles de vida a un piso histórico, por el derecho de la juventud y de toda la población trabajadora a tener una casa propia y acceder a cuestiones tan básicas como el transporte, la educación y la salud. Todas batallas que venimos dando desde abajo, en oposición a la burocracia sindical de la CGT y la CTAs, que no convocan a un paro nacional y plan de lucha, porque apoyan al gobierno y no a los trabajadores.

El fracaso de Omar Perotti es brutal. Prometió “paz y orden” pero trajo a un ministro de Seguridad que utilizó el aparato del Estado para el espionaje interno, mientras no se desmanteló ni una sola red narco. Que cooptó a personalidades de los organismos de derechos humanos para tapar la violación de los mismos durante la cuarentena. Un gobierno que tiene como balance casi 300 homicidios a nivel provincial a manos de bandas narco, triplicando la media nacional.

Los atropellos contra las libertades democráticas de Perotti, así como la connivencia del Estado con el gran delito, son la expresión provincial de una descomposición nacional del régimen político “democrático”, como lo vemos en el espectáculo siniestro entre CFK y el macrismo, donde cada carpetazo que se prodigan muestra la corrupción generalizada, el espionaje, los chanchullos judiciales, los negociados entre funcionarios y capitalistas ligados al Estado, métodos con los que gobiernan desde ambos lados de la “grieta”.

Oficialistas y opositores explotan el sufrimiento que provocan las muertes por el narcotráfico, para reforzar la agenda represiva de los capitalistas y ocultar que la crisis de inseguridad es, en primer lugar, una muestra de la descomposición del Estado. Una orientación que apunta a reprimir las luchas y criminalizar la protesta social, que se moviliza contra el plan económico de guerra contra los trabajadores de los Fernández-Massa.

El delito nace de la putrefacción de la policía, de la justicia y del poder político, todos asociados a la protección del gran delito, cuyo último eslabón se quiebra en los barrios populares, donde opera el narcomenudeo en base a la explotación de la juventud empobrecida, víctima de un país sin trabajo genuino. El pez se pudre por la cabeza y por allí hay que empezar a desmantelar las redes narco, no con balaceras que convierten a los barrios en ghettos invivibles, ni hacinando en cárceles a “perejiles”, mientras los dueños del poder viven en la impunidad.

Represión y la criminalización de la protesta social

El nivel de cinismo que muestran Patricia Bullrich o Cristina Kirchner, al vender el plato recalentado del punitivismo como salida al narcotráfico en Rosario, adelanta el contenido derechista que van a darle a las elecciones. Lo escuchamos en el discurso de la vicepresidenta, cuando reclamó militarizar el conurbano con la Gendarmería que asesinó a Santiago Maldonado y es un instrumento de persecución contra el pueblo mapuche. Una orientación antiobrera que forma parte del apoyo kirchnerista y de La Cámpora a Sergio Massa, mandamás del ajuste brutal del FMI, que puede llegar a traducirse en un apoyo electoral a la candidatura del hombre de la Embajada yanqui, a partir del “renunciamiento” de Cristina.

El PRO plantea la salida del Ejército a las calles, como si no fueran precisamente las fuerzas represivas las máximas responsables de captar a los soldaditos en los barrios. La burla es tal que Bullrich y Angelini hacen campaña con Maxiliano Pullaro, que promete resolver como gobernador las tareas que ni rozó como ministro de Seguridad de Miguel Lifschtiz, mientras utilizaba su cargo para proteger a policías responsables del gatillo fácil.

Los acuerdos de seguridad entre el Partido Socialista y el gobierno de Macri tuvieron la única función de impedir los piquetes obreros durante la cosecha gruesa, que es el método histórico de los aceiteros para conseguir el salario igual a la canasta familiar. Allí apuntan con el reforzamiento represivo. La desintegración del Frente Progresista para pasarse a las filas de la oposición de derecha se produce de a saltos, ahora con el pasaje Pablo Javkin al “Frente XXL”, postulándose para gobernador, después de una gestión que deja a Rosario en llamas, asediada por “Plomo y el Humo”, la falta de transporte y de urbanización.

Narcosojeros

La miseria reinante contrasta con la riqueza enorme que se fuga del país. El caso de Santa Fe es emblemático, porque desde la privatización de los puertos con Menem, el “modelo productivo” de Santa Fe está marcado por la extrema desigualdad social. Lejos de la “teoría del derrame” los bolsones de pobreza crecen en la periferia de los corredores turísticos e inmobiliarios, donde las sojeras y el narcotráfico exhiben las fortunas que amasan saqueando a la provincia en comunidad de negocios.

Está más que comprobado el uso del complejo agroexportador como una plataforma para el envío de cocaína a Europa. Es una tendencia internacional: la asociación entre las actividades capitalistas legales con las ilegales, oficia de contratendencia a la caída decreciente de la tasa de ganancia, por eso proliferan a nivel mundial el lavado del dinero del narco y de la trata de personas.

La penetración del narcotráfico no va a resolverse por vía represiva, sino desmantelando las bases económicas que se sentaron en Santa Fe en los '90 y que sostuvieron todos los gobiernos. Son incapaces de avanzar en ese sentido peronistas, socialistas, radicalistas o macristas, que coinciden en que el Río Paraná sea una “zona liberada” para la expoliación económica y también para el contrabando de granos, la evasión y elusión fiscal, el tráfico de cocaína, de armas e incluso trata de personas.

Para luchar en serio contra la pobreza y el narcotráfico, las dos caras de este sistema narco sojero, hay que nacionalizar la banca y el comercio exterior. Estatizar los puertos y ponerlos bajo control de los trabajadores. Abolir el secreto fiscal de los capitalistas, no como hacen Massa-Ercolini-Tolosa Paz, que violan la privacidad de los desocupados para darles de baja un plan de miseria, mientras abren un nuevo blanqueo de capitales para que los capitalistas legalicen lo que se fugaron saqueando al país.

Por un nuevo movimiento popular, con banderas obreras y socialistas 

Frente a la crisis de fondo que atraviesa Santa Fe y la Argentina, necesitamos discutir cómo reunimos una fuerza social capaz de llevar adelante una transformación social, política y económica de raíz, con las y los trabajadores a la cabeza. El peronismo está agotado hace rato y aún más a la luz del actual fracaso del Frente de Todos, que gobierna de la mano del FMI y con el apoyo del imperialismo norteamericano.

Muy lejos de los discursos sobre la estatización de Vicentin o de la Hidrovía, 9 cerealeras, de las cuales 8 están radicadas en Santa Fe, exportaron en el año 2021 más que todas las reservas juntas del Banco Central, que está prácticamente quebrado. Viterra, Cargill, Dreyfus, Bunge, Cofco, ACA, etc., además de expoliar la tierra, el agua y los bienes que son de todos, para obtener esa riqueza inmensa; también recibieron el dólar soja 1 y 2, una devaluación encubierta del gobierno a favor de las sojeras, para obtener dólares que van al pago de la deuda. El gobierno nacional del salario mínimo y las jubilaciones de indigencias, le da todo a los sojeros.

Sólo el Frente de Izquierda propone romper con el FMI, parar el pago de la deuda externa fraudulenta, recuperar el complejo agroexportador y el ahorro nacional para el desarrollo del país, mediante la industrialización y la obra pública, en oposición al estatus semi colonial que arrastra Argentina hace más de 200 años.

Por el contrario, todos los partidos tradicionales y más aún el peronismo bajo el ala de Massa, apuestan a reforzar la “la salida exportadora” de soja, cereales, litio y otros minerales, en pos de conseguir dólares, que como se ve tampoco se quedan para el desarrollo del país. La ley de humedales, por la que tanto se movilizó el pueblo de Rosario frente al humo y las quemas ininterrumpidas de los últimos 3 años, fue sacrificada en aras de esta orientación.

En virtud de esta caracterización sobre el agotamiento del conjunto de las fuerzas políticas que nos han gobernado y en particular del peronismo, llamamos a todos los partidos del Frente de Izquierda a organizar un Congreso del FIT-U, que agrupe a la militancia y a la vanguardia de todas las luchas, para debatir un programa de salida a la crisis desde el campo de los trabajadores y el socialismo, con un plan de lucha y una intervención electoral común, que potencien la voz de la izquierda revolucionaria.

Santa Fe está en ruinas, el gobierno se hunde y el FIT tiene que salir a dar pelea 

La izquierda en Santa Fe cobró impulso con el desarrollo de la lucha piquetera que gana espacio en los barrios enfrentando a los punteros del gobierno. Y desarrollando un planteo propio, sin ir detrás de todas las variantes de centroizquierda que desde la provincia y Rosario nos han llevado a esta situación catastrófica. Esta nueva realidad de la izquierda es un punto de partida para colocar al FIT-U en Santa Fe como alternativa frente al régimen de narcos y sojeros que gobierna la provincia.

Por eso proponemos que las listas del FIT Unidad estén integradas por representantes de las luchas obreras y populares contra el ajuste, de los principales voceros políticos que organizaron estas peleas políticas. En ese sentido planteamos que la candidatura a Gobernadora del Frente de Izquierda- Unidad sea encabezada por Carla Deiana, dirigente del Partido Obrero de Santa Fe y última candidata a Diputada Nacional de nuestro espacio en la provincia. Junto con ella, contribuiremos para la construcción de las listas con referentes como Melisa Molina, dirigente del Polo Obrero y Gabriela Meglio, Secretaria Adjunta de Amsafe Rosario, protagonistas de las grandes luchas piquetera y docente que se dieron este año. Aportaremos también con luchadoras y luchadores de decenas de localidades de la provincia.

Con esta declaración nos lanzamos a la batalla político-electoral, para recuperar el verdadero lugar de la izquierda en Santa Fe, que es la que lucha por un gobierno de trabajadores.