Políticas

13/5/2004|850

La CTA, un centro anticoordinador

La CTA levantó su jornada nacional de lucha del día 12 de mayo, imaginada para peticionar por una vaguedad como “la redistribución del ingreso”. El levantamiento obedece a que la ANT adelantó su medida del 13 al 12, precisamente para unificar la lucha, en la que participarían también Conadu, ATE y otros gremios, en particular estatales. El adelantamiento de la ANT contribuyó a unificar el piquetazo nacional con la CCC y hasta con el sector de la FTV de Emilio Alí.


Estamos ante el caso asombroso de una central obrera que se fuga por el apoyo que ha recibido del movimiento piquetero del país. Esto no debería sorprender, sin embargo, luego de la entregada salarial de los 150 pesos en negro para un pequeño núcleo de estatales de la administración nacional, lo que permite destinar el superávit fiscal al pago de la deuda externa. Pero la necesidad de luchar es tal que ATE provincia de Buenos Aires tuvo que mantener la huelga, que hospitales enteros están en huelga (como el Eva Perón, ex Castex), que numerosas ATE, como la de Salta y otras, pararon el 12, que numerosos gremios municipales, como en Tucumán, pararon también. La burocracia de la CTA no logró levantar el paro nacional de Conadu, luego de que su moción fuera rechazada abrumadoramente en el reciente congreso nacional.


La CTA desnudó que su “jornada por la distribución” pretende obrar como válvula de escape de la presión de sus organizaciones.


A medida que avanza el movimiento obrero y popular (al compás de la rebelión en San Luis en la que también actúa de bombero), la CTA retrocede y se deshilacha, tal como ocurriera en el Argentinazo, cuando levantó la movilización para sostener a De la Rúa.


Qué lección para los dirigentes del Partido Comunista que llaman a disolver la ANT en beneficio de un “centro coordinador”, comandado por De Gennaro y Yaski. En función de esta política criminal el Partido Comunista ordenó al MTL a no participar de la jornada piquetera-sindical del miércoles 12.


La CTA se ha revelado como un centro anticoordinador, absolutamente capaz de levantar una jornada por demasiado coordinada, por demasiando amplia, por demasiado unitaria, por ofrecer posibilidades de victoria.