07/07/2007 | 898

La economía de Duhalde y Kirchner


En la época de la “convertibilidad” las exportaciones argentinas representaban alrededor de un 8% de la producción nacional. Ahora esta proporción prácticamente se ha triplicado: el valor de las exportaciones equivale en la actualidad a casi un cuarto de lo que se produce en el país. Es un negocio para pocos monopolizado por pulpos gigantescos. Sólo 50 empresas exportadoras (0,6% del total) concentran el 62% de las ventas, y apenas cinco monopolios capitalistas acaparan el 25% del total de las exportaciones de un total de 8.600 empresas (Bunge, Cargill, Repsol, Aceitera General Deheza y Dreyfus). Esta es la base del “irresistible ascenso” del lobby exportador con los gobiernos “nacionales” de Duhalde y Kirchner.


 


Las retenciones y China


 


El lobby de estos chupasangres (ver Prensa Obrera Nº 895, 14/5) ya se ha llevado puesta a una parte de la bancada del PJ y de los Ejecutivos provinciales. Por eso recientemente el ex presidente del bloque oficial en la Cámara de Diputados —el cordobés Humberto Roggero- presentó un proyecto que prohíbe cualquier aumento de las meneadas retenciones (impuestos) a las exportaciones, en oposición al anuncio del gobierno de que podrían subir para la carne. Actuando como vocero de una “denuncia” de la Sociedad Rural, Roggero agregó que, con la caída de los precios internacionales y la revaluación del peso, los productores están en “situación de quebranto”.


 


El reclamo de los terratenientes sería acompañado con una presentación de los gobernadores De la Sota, Obeid y Busti (Urgente 24, 13/4) que reclaman también la disminución de las retenciones, algo así como la bandera insignia del “sector”. El trío de gobernadores integra además la flamante y ascendente Región Centro, que es una creación del mismo lobby aceitero-sojero-agroexportador, empeñado en asegurar un paquete creciente de exportaciones a cambio de abrir el mercado interno a las importaciones. Es lo que está en juego en las meneadas discusiones con China, plataforma de negocios, como se sabe, de gigantescos monopolios capitalistas.


 


Negocios y política


 


De la Sota, Obeid y Busti estuvieron hace poco en China, donde firmaron un principio de acuerdo para una suerte de “megaproyecto” dirigido a mejorar la infraestructura vial y de servicios ligada a la Hidrovía del Paraná y a un corredor bioceánico que uniría Porto Alegre con Coquimbo, en Chile. Todo para incrementar el negocio del “agrobusiness” y las exportaciones a los mercados asiáticos. Fueron con varias decenas de empresarios que, sin embargo, apenas consiguieron concretar “a medias” algunas oportunidades de exportación (El Cronista, 19/4).


 


Las gestiones del terceto en jefe de la “región centro” incluyeron los trámites para abrir una “oficina comercial” propia en Beijing, puenteando al gobierno nacional; una cuestión que habría “enfurecido a Kirchner” (La Capital, 14/5). Pero resulta que los gobernadores lobbistas de la agroexportación son los mismos que necesita de aliados para “plebiscitarse” en octubre y los mismos que con sus reclamos tirotean a Lavagna y a los sectores de la UIA opuestos a la “apertura” importadora. La guerrilla de intereses patronales agrieta el frente patronal. Hay muchos millones y mucha explotación en juego.


 

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