Políticas
28/1/2026
La lucha contra la reforma laboral y la avanzada de Milei
La política del Frente de Izquierda-Unidad en juego
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El Frente de Izquierda tiene la responsabilidad política de presentar un programa independiente
En la medida que evoluciona el ataque del gobierno de Milei al conjunto de la clase obrera argentina y se agudiza la crisis social y política, la izquierda, y en particular el FIT-U se pone a prueba frente al cuadro de situación. La mesa nacional del Plenario del Sindicalismo Combativo, el movimiento piquetero independiente y los jubilados en lucha, se reunieron y lanzaron una propuesta de autoconvocatoria a todos los sectores que estén dispuestos a dar una batalla común para derrotar al gobierno, sobre la base de un concepto de independencia a la burocracia sindical que se encuentra negociando la reforma laboral a espaldas de todo el movimiento obrero, luego de haber dejado pasar miles de despidos y cierres de fábricas y reventado el salario de los trabajadores y trabajadoras de todo el país. Es decir, la propuesta de autoconvocatoria parte del concepto político elemental para cualquier socialista que se precie de tal, la independencia de los explotados frente al Estado, las patronales y la burocracia sindical. Este fue el contenido con el cual se logró la coordinación que puso en pie una columna y un acto independiente el 18 de diciembre en Plaza de Mayo, en el marco de la movilización de la CGT. La mesa del plenario dio el puntapié inicial para que luego se pudieran reunir diferentes sectores políticos, sindicales, estudiantiles y de derechos humanos, ambientales etc. Allí, los partidos que componemos el Frente de Izquierda participamos como tal y fuimos parte firmante, junto a centenares de organizaciones, del documento y la movilización del 18. En este punto, es importante señalar que esta coordinación tenía previsto movilizar con su programa, previamente a que la CGT definiera realizar la movilización. Muchos medios de comunicación señalaron que la CGT había sido “corrida por izquierda”. El éxito de esta forma de proceder consistió en poder reunir en un mismo reagrupamiento a todas las fuerzas y organizaciones que se definen independientes y poner en la calle el programa con el cual entendemos que los trabajadores debemos intervenir en la crisis.
Frente al advenimiento de la votación de la reforma laboral en el Senado, la mesa nacional del plenario, que está compuesta por las principales organizaciones sindicales recuperadas de manos de la burocracia sindical, las organizaciones piqueteras que no transaron con los gobiernos y las principales agrupaciones de jubilados, procedieron de la misma manera, promoviendo una convocatoria a la cual todos los sectores puedan promover, convocar e impulsar en forma abierta y común. La propuesta de autoconvocatoria por parte de la mesa del plenario ha suscitado nuevas (y viejas) conductas al interior de la izquierda, que, fundamentalmente, impulsan convocatorias que pretenden torpedear la posibilidad de dar continuidad, y amplificar, al reagrupamiento logrado hace poco más de un mes.
El Partido Obrero envió una propuesta de declaración a la mesa nacional del FIT-U para que, como tal, el Frente de Izquierda impulsara la autoconvocatoria para el lunes 2 de febrero en Parque Lezama. Allí, el MST, contestó enviando un artículo publicado en su portal, donde señalan estar trabajando una convocatoria a un “cabildo abierto del Garrahan” para desde allí plantear movilizarse al Congreso. Se trata de una acción deliberadamente divisionista con un argumento central, rechazan que “la izquierda” “se subordine a un esquema encabezado por las banderas del Sutna y de los ferroviarios de Haedo”. Antes que nada, es importante tener en cuenta que el “cabildo del Garrahan” es una iniciativa de la asociación de profesionales del hospital, en conjunto con un sector de la CTA (Fesprosa), es decir, que ni siquiera es del “Garrahan”, ya que la junta interna de ATE-Garrahan no forma parte de dicho evento. Por el contrario, la junta interna realizó la propuesta de una asamblea común de todos los trabajadores del hospital, en defensa del frente único en el hospital, en contraste con las convocatorias unilaterales de la Apyt. La política del MST no solo es divisionista para un campo de acción común de independencia de clase de los trabajadores, sino que es divisionista al interior del propio hospital. El MST se tropieza con sus propias palabras, ya que “la izquierda” no debería “subordinarse” a los sindicatos combativos, pero sí a la asociación de profesionales del hospital. En realidad, no existe tal cosa como la “subordinación”, sino, el rechazo al programa que levantamos el 18 en Plaza de Mayo. Para este fin, el MST procede a una usurpación y manipulación de los trabajadores del Hospital Garrahan (y de la propia Apyt) para montar un evento “propio”. Este nivel de absurdo, no solo es un problema de figuración (de aparato) de un grupo con escasa penetración en el movimiento obrero, es una orientación de fondo que pretende desconocer por completo a las organizaciones sindicales recuperadas, al movimiento piquetero combativo y las organizaciones de jubilados, para darse “manos libres” para asociarse de alguna manera con sectores “progres” de la burocracia sindical. Es la conducta que llevan adelante en el Sutna, asociados a sectores abiertamente pro patronales. Es la orientación que llevaron a fondo cuando formaban parte de la burocracia verde de ATE.
Por su parte, el PTS publicó la necesidad de una “gran coalición” contra la reforma laboral. Apuntando a “ampliar” el reagrupamiento de fuerzas a sectores “críticos” de la burocracia sindical (Aceiteros, UOM). Para el PTS, la “línea divisoria” es quiénes están de acuerdo, y quiénes no, del paro nacional y el plan de lucha. Como se ve, en el terreno del reagrupamiento de fuerzas sindicales y políticas, el Frente de Izquierda aparecería con sectores del peronismo y la burocracia que podrían hablar de un paro nacional, pero que en los hechos han sido parte por acción u omisión del avance de Milei y las patronales sobre el conjunto de los trabajadores. El PTS, con el fin de evitar un reagrupamiento clasista, confunde con qué programa debemos intervenir, con las acciones de lucha en sí mismas, donde sectores incluso antagónicos a una política de independencia de clase pueden verse empujados a la calle, donde estaremos sin duda dando batalla. Luego de que los sectores “críticos” de la burocracia se reunieran y plantearan abiertamente que apoyan “las negociaciones de la dirección de la CGT”, y luego de la propuesta de convocatoria de la mesa del plenario, el PTS ha promovido una reunión en la zona norte, con un texto de la mesa de “coordinación de la zona norte”. El texto de convocatoria no solo se encuentra muy por detrás de las definiciones alcanzadas para el 18 de diciembre, y del contenido de la propuesta de la mesa nacional del plenario, sino que retoma la expectativa en un sector de la burocracia. Solo se refiere a “un sector” de la burocracia como los entregadores, y reivindica un paro de Aceiteros el 11 que aún no ha sido confirmado. Tampoco realiza una crítica a este sector, que viene de firmar un texto con las burocracias de la UOM, La Fraternidad y Apla en el que "respalda las gestiones del Triunvirato", y que durante toda la última etapa se ha mantenido “encuadrado” con la política criminal de la dirección de la CGT y el peronismo. En comunicación directa con este sector, señalaron su negativa a lanzar por su cuenta la convocatoria al paro ya que “no pueden romper con la CGT”. Sembrar expectativas entre los trabajadores en sectores ajenos a la independencia de clase, es un flaco favor a la necesidad de la intervención independiente de la clase obrera, que tiene la necesidad de sacarse de encima a la burocracia para abrirse paso. Al realizarse en las puertas de una fábrica en lucha, como lo es Lustramax, el Partido Obrero estará presente como lo hemos hecho desde el inicio de esta lucha, brindando todo nuestro apoyo y planteando la importancia de la participación de los compañeros de Lustramax y todos los activistas y luchadores de la zona norte en la autoconvocatoria, junto al conjunto de los luchadores que estarán allí presentes. Por su parte, el PTS contestó a nuestra propuesta de declaración del FIT-U sencillamente borrando la existencia de la mesa nacional del plenario y todas las acciones comunes propuestas y realizadas hasta el momento.
El FIT-U está a tiempo de retomar la acción común con todos los sectores que, a diferencia de la burocracia y el peronismo, no se quedaron sentados esperando el avance del gobierno. Diez días después de que Milei asumiera como presidente, los mismos que hoy impulsan la autoconvocatoria en Parque Lezama el 2 de febrero, impulsamos la primera movilización que pisó Plaza de Mayo el 20 de diciembre del 2023. El Frente de Izquierda tiene la responsabilidad política de presentar un programa independiente, clasista, de lucha y combate político contra el gobierno, junto con todos los que han batallado contra el gobierno, para derrotar al gobierno y pugnar por abrir paso a una salida propia de los trabajadores, y no del nacionalismo responsable de esta situación. El FIT-U tiene que poner todas sus fuerzas en la autoconvocatoria de Parque Lezama.



