Políticas

29/5/2020

La situación de los trabajadores municipales de Tandil en la pandemia

El intendente Miguel Ángel Lunghi (de la UCR-Juntos por el Cambio) anunció que a partir del mes de mayo se suspende el pago de las horas extras a los trabajadores municipales, argumentando “la crisis financiera por la que atraviesa el municipio” y adjudicando la misma a la caída de la recaudación municipal (Entrelíneas.info, 1/5).


No solo se suspendió el pago de horas extras, sino también el pago de todos los adicionales por productividad y de incentivo. Además, se estableció el congelamiento de la planta de personal, por lo que se impiden nuevas incorporaciones, con excepción de las áreas de mayor demanda, como el caso de salud, en tanto se acredite dicha necesidad de forma previa. En este contexto, también se dispuso la reasignación de tareas a los trabajadores para cubrir vacantes en sectores afectados por la pandemia. La consecuencia sería que cualquier trabajador que se encuentre desempeñando tareas en áreas ajenas a la de salud podría ser trasladado de un día para otro a trabajar a sectores donde podría estar afectado por el Covid-19.


Por otra parte, existe un descontento en muchos afiliados del sindicato municipal con respecto a la “asignación por estímulo”, aplicable solamente en el municipio al área de salud, conforme al decreto 315/2020  del Poder Ejecutivo Nacional. Estos afiliados  reclaman la asignación para cualquier tarea, dadas las condiciones en que tienen que trabajar debido a la pandemia.


El sindicato local, sin embargo, solo reclamó el pago de dicha asignación para el sector salud, relegando a los trabajadores de las otras áreas. Además, acordó con el Ejecutivo municipal el pago de un bono de $ 2.000 por única vez para el pago de los haberes de abril, cifra que resulta notablemente insuficiente. Ello es reconocido por el mismo sindicato en su página de Facebook, al decir que “es un aporte más a nuestros alicaídos ingresos”, lo que demuestra el manejo de la burocracia que conduce el mismo.


En tanto, también hay un conflicto en el área de recolección de residuos. “El problema se inició luego de que en el marco de la crisis sanitaria, a fines de abril el Municipio lanzara un Plan de Emergencia Económica y decidiera anular las bonificaciones por productividad, incentivo y horas extras, lo que llevó a los empleados a no efectuar los recorridos adicionales” (El Eco de Tandil  24/5). El gobierno ha abierto una mesa de negociaciones con los referentes gremiales del sector.


La conclusión de todo esto es que el municipio descarga su crisis sobre las espaldas de sus propios trabajadores, sin afectar a los capitalistas del partido de Tandil, ya sea terratenientes o especuladores inmobiliarios, a los que debería gravar con una tasa municipal sobre sus patrimonios por la situación de emergencia, creando un fondo para  afrontar las consecuencias de la crisis. No solo para que cierren las cuentas del municipio y se abonen los salarios sin recortes, sino también para atender  a la demanda por alimentos y elementos de higiene y limpieza que la población trabajadora necesita.