26/06/2021

¿La unidad de la izquierda es con una competencia interna en las Paso o con listas únicas del FIT-U?

A propósito de la campaña del PTS. Reforcemos un plan de acción común

Juan Diez @ojoobrerofotografía.

El PTS lanzó una campaña de pronunciamientos presentada como una defensa de “la unidad de toda la izquierda clasista y socialista”, incluyendo a organizaciones que no integran el FIT-U y que se caracterizan por su hostilidad al mismo, como Zamora o el grupo de Altamira, que en las elecciones de Jujuy del domingo próximo llaman a votar en blanco. El punto central es que reclaman “utilizar el mecanismo de las Paso para conformar listas unitarias en las elecciones generales de noviembre” (textual del petitorio). El mismo planteo de ir a unas Paso a dirimir candidaturas es defendido por el MST.

¿Listas únicas o división y competencia en las Paso?

A simple vista esta propuesta contiene una contradicción elemental: mientras se invoca la unidad se propone una división del FIT-U actual, que en vez de ir a las elecciones primarias en una lista unificada debería dividirse en varias y enfrentarse entre sí. El planteo es un tiro en el pie para la izquierda que integra el frente y se reivindica revolucionaria. En lugar de potenciar una acción política común contra los bloques capitalistas, unas Paso del FIT-U subordinan esa confrontación de clase a la competencia y la división interna dentro de la izquierda. Dicho de otro modo y para que se entienda bien: en vez de ir a disputar con los Macri, Fernández, Kicillof y Larreta, iríamos a un debate y disputa entre la izquierda.

Los bloques patronales tienen en claro el factor de crisis que representa una competencia interna. El Frente de Todos, por eso, las descarta por completo y tiene resuelto ir en una lista común en las Paso y las generales. Juntos por el Cambio está, por estos días, haciendo alquimias para tratar de evitar una disputa interna. Todos son conscientes que una contienda interna en unas Paso golpea aún más sus posibilidades frente al desgaste que sufren como ejecutores del ajuste y responsables del hambre y la miseria. Este escenario político abre enormes posibilidades para el FIT-U, que sería irresponsable no aprovechar.

Las organizaciones que presentan la propuesta afirman que las Paso serían la única forma de lograr la unidad. Pero no es así. Desde su fundación en el 2011 el FIT y luego el FIT-U hemos concurrido a las primarias con listas comunes; la única excepción fue el 2015 y localmente en Salta en las últimas elecciones provinciales. En el 2019 logramos no solo listas únicas sino también la incorporación del MST. ¿Por qué pasar de estas listas unificadas a una división? ¿No sería claramente un retroceso del FIT-U? La afirmación de que una competencia en las Paso sería el precio que hay que pagar para lograr la unidad no se corresponde con el pasado reciente de nuestro frente. Salvo, claro, que se quiera desconocer ese pasado para reemplazar una lista equilibrada por otra monopolizada por un solo partido. Pero en este caso, el argumento sería claramente un sofisma: como pretendo algo imposible de conseguir en una negociación, reclamo la realización de una interna para tratar de lograrlo por otra vía. Así las cosas, las Paso dejarían de ser “inevitables” en el mismo momento que depongo las ambiciones desmedidas.

Otro argumento que han utilizado quienes defienden las disputa en las Paso es que servirían para incorporar a las fuerzas que no están en el FIT-U. Pero esto tampoco es cierto. Primero porque el MST se incorporó en las elecciones del 2019 sin necesidad de ninguna Paso. Segundo, porque si en el FIT-U está el 80% de la izquierda, como afirma el PTS, no tiene sentido que una fracción menor sea invocada como el pretexto para dividir lo que hasta las últimas elecciones concurrió en listas unificadas. Después de todo, la cuestión fundamental es cómo dinamizar ese 80%, algo que con seguridad no se lo logrará con la escisión en las Paso entre varias listas.

No puede pasarse por alto que tanto el PTS como el MST plantean las Paso exclusivamente para dirimir las candidaturas y el orden de las listas. Este método político no puede naturalizarse entre la izquierda. Fraccionar a un frente en múltiples listas en vez de enfrentar de modo unificado a los bloques capitalistas, por el simple afán de tal o cual grupo por una candidatura, debiera ser rechazado in limine. Por donde quiera verse, se trata de un método equivocado. Las fuerzas que integramos el FIT-U tenemos divergencias, muchas de ellas de peso y de alcance estratégico. Nosotros no las negamos, sino que incluso las debatimos públicamente. Pero no son las Paso el lugar de resolución. Una elección organizada por la burguesía, con sus leyes y el aparato comunicacional en su poder, con el peso de la vanguardia que lucha disuelta entre una masa policlasista de electores, no es el ámbito de resolución de divergencias entre los socialistas.

A diferencia de esta propuesta, las listas únicas que planteamos para las Paso y las generales permitirían al FIT-U arrancar sin dilaciones una batalla común para erigirse como alternativa política frente a la monumental crisis que vivimos y el desgaste de los partidos del régimen. Existen además bases políticas sólidas para ello, porque ya lo hemos hecho en el pasado –en la mayoría de las elecciones en las que intervenimos desde la fundación del frente. Pasar de las listas únicas a la división y competencia interna en las Paso sería una involución, porque de este modo se jerarquiza aquello que nos divide y no lo que nos une. La constitución del FIT tuvo como fundamento otro principio político: el de poner en pie un polo político independiente para separar a los trabajadores de las corrientes de la burguesía.

Listas únicas y un gran Congreso del FITU

Volvemos a insistir con nuestra propuesta de poner en pie listas unificadas del FIT-U y que convoquemos en común un congreso, que refuerce la intervención unitaria no solo en la campaña electoral sino como referencia y alternativa política de las luchas que se abren curso frente a la catástrofe sanitaria y social que estamos viviendo.

El problema de la presentación y participación electoral bien podría haber sido abordada en este congreso, con la participación de todxs aquellxs que simpatizan y defienden al Frente de Izquierda como un bloque político independiente de los trabajadores. No obstante, las tareas que debe abordar un congreso de este tipo superan con creces el problema de las candidaturas. Sería un factor de debate y organización de la campaña electoral en sí misma, los planteos, el programa y los métodos de los que nos valemos para esta batalla política. Pero también para pegar un salto en la organización de una vanguardia obrera movilizada políticamente junto al FIT-U.

Las listas únicas y la organización de un gran Congreso del Frente de Izquierda nos brindan enormes posibilidades para explotar la oportunidad excepcional que nos presenta el actual escenario político y social para un ascenso de la izquierda revolucionaria.

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