Políticas
21/8/2026
Lamelas arrugó en Diputados: Pitrola denunció la extorsión imperialista y el peronismo buscó conciliar con La Embajada
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El diputado del Partido Obrero calificó al embajador norteamericano como un “pequeño aprendiz de Braden” y denunció que su ausencia respondió a los métodos del imperialismo. Mientras el peronismo reclamó explicaciones y una nueva convocatoria, Pitrola llamó a movilizar a los trabajadores y usuarios contra la injerencia.
Peter Lamelas arrugó y no se presentó a la Comisión de Asuntos Cooperativos de Diputados, donde había sido convocado para explicar las amenazas de la embajada norteamericana contra la cooperativa neuquina CALF. No podía alegar desconocimiento: la citación fue enviada oficialmente el 12 de agosto y la embajada acusó recibo al día siguiente. Sin embargo, ni siquiera respondió.
Néstor Pitrola denunció que la ausencia no fue un problema de agenda ni una descortesía diplomática. “Se ve que no corresponde a los métodos del imperialismo norteamericano venir a comparecer ante una comisión de los representantes del pueblo”, señaló. Y caracterizó a Lamelas como un “pequeño aprendiz de Braden”, representante de Trump y de la política imperialista de Estados Unidos.
El diputado del Partido Obrero rechazó que el conflicto con CALF pudiera atribuirse a un “malentendido”, como pretendieron instalar los directivos de la cooperativa después de reunirse con Lamelas. “Los WhatsApp, las amenazas de sacar 18 visas y la nota oficial de la embajada son la documentación de una injerencia extorsiva sobre la soberanía más elemental del pueblo argentino”, afirmó.La propia embajada ratificó el apriete cuando respondió que las visas estadounidenses “son un privilegio y no un derecho”. No fue el exceso de algún funcionario ni un mensaje enviado por error: se trató de una amenaza oficial para condicionar las decisiones de una cooperativa argentina.
La pelea estratégica por Vaca Muerta
Pitrola fue al fondo del asunto. “Lo que está en disputa no es solamente la compra de algunos equipos a Huawei, sino el control de la fibra óptica, las redes inteligentes, un centro de datos y una línea troncal entre Neuquén capital y Añelo. Es decir, infraestructura estratégica relacionada directamente con Vaca Muerta”.
La amenaza contra CALF forma parte de una ofensiva más amplia. Estados Unidos ya intervino para bloquear a Huawei en el desarrollo del 5G y para excluir empresas chinas de la licitación de la Hidrovía. Luego del escándalo con la cooperativa, Lamelas redobló públicamente la extorsión ante la AmCham: advirtió que no llegarían inversiones norteamericanas a Vaca Muerta si las empresas que operan allí mantenían acuerdos con Huawei.
Pitrola ubicó esta intervención dentro de la política internacional de Trump y Estados Unidos, socios del genocidio en Palestina, de las guerras en Medio Oriente y de la intervención imperialista de la Otan en Ucrania. Es que Lamelas actúa en Argentina como representante de esa política, arrogándose el derecho de decidir qué empresas pueden intervenir en sectores estratégicos.
También denunció las responsabilidades del gobierno nacional y del gobernador de Neuquén: “Ni Milei ni Figueroa se han pronunciado. Están dibujados, tanto el Estado nacional y el Estado provincial frente a semejante injerencia”. El silencio no es casual: Milei convirtió a su gobierno en una correa de transmisión de los intereses de Trump, mientras las fuerzas que gobiernan Neuquén administran Vaca Muerta en función de las petroleras y las potencias extranjeras.
No alinearse con ninguna potencia
Pitrola también delimitó una posición independiente frente a China. “No estamos defendiendo a Huawei ni alineándonos con China”, aclaró. Argentina está siendo convertida en territorio de una disputa entre potencias capitalistas por el control de sus recursos, su infraestructura y sus datos.
Esta definición contrasta también con la conducción de CALF, integrada por representantes de La Neuquinidad, el PJ, el PRO, el MPN y la dirección de ATE. Después de denunciar públicamente las amenazas, sus directivos se reunieron con Lamelas y rebajaron la extorsión a simples “malos entendidos”, sin convocar siquiera a una asamblea de socios.
Dos políticas frente a Lamelas
El contraste con las intervenciones del peronismo en la comisión fue contundente. Pablo Todero lamentó la “oportunidad” perdida por el embajador para explicar lo ocurrido. Germán Martínez sostuvo que “lo cortés no quita lo valiente”, reivindicó las relaciones “fructíferas” con Estados Unidos y pidió insistir con una nueva convocatoria. Florencia Carignano y Sergio Casas también repudiaron el apriete, pero colocaron la salida en exigir explicaciones y defender una abstracta soberanía nacional.
Tan liviana fue la respuesta del peronismo que, al cerrar la reunión, el presidente de la comisión, diputado Leiva, incurrió en un lapsus revelador: “Esperemos que seamos recibidos”, como si fueran los diputados quienes debieran solicitar una audiencia en la embajada. Germán Martínez tuvo que corregirlo inmediatamente: “Nosotros no tenemos nada que hacer en la embajada”, y aclarar que correspondía insistir en que Lamelas concurriera al Congreso. El episodio condensó el límite de esa orientación: frente a una extorsión colonial, terminaron discutiendo cómo restablecer el encuentro diplomático.Pitrola planteó otra política. La injerencia imperialista no será derrotada esperando que Lamelas acepte una nueva invitación y explique una orientación que la embajada ya dejó por escrito. Llamó a impulsar asambleas de los socios y usuarios de las cooperativas, una amplia movilización del pueblo neuquino y la nacionalización de los recursos estratégicos bajo control de trabajadores y usuarios.
Lamelas no dio la cara en Diputados. Para enfrentar su política colonial hacen falta la movilización popular y una posición independiente de Estados Unidos, China y todos los partidos que administran la entrega.

