Políticas

31/1/2024|1685

Las asambleas barriales avanzan

Apostemos a su desarrollo

La participación de las asambleas en el paro del 24 fue muy importante

Las asambleas barriales que surgieron a partir de la movilización y el posterior cacerolazo el 20 de diciembre están dando pasos importantes en su desarrollo. Todavía embrionario, el fenómeno de autoconvocatorias está creciendo al calor de la lucha contra todo el plan Milei. Decenas de asambleas están organizándose en el Amba de manera autoconvocada, en la búsqueda de un canal para luchar, como ha ocurrido en los momentos más álgidos de la lucha de clases de nuestro país.

Su participación en el paro nacional del 24 fue muy importante. Con una columna de alrededor de 4.000 personas fueron un factor de la masiva movilización, congregando a alrededor de 40 asambleas de la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano que votaron ir con la columna independiente, junto a los sindicatos combativos, el movimiento piquetero y la asamblea de Unidos por la Cultura. La asamblea de Parque Patricios, por su parte, movilizó junto al Garrahan y otras organizaciones y espacios barriales formando una columna de más de 300 personas. El reclamo de la continuidad del paro y un plan de lucha hasta derrotar el gobierno se escucharon con fuerza.

Esta participación fue precedida por una intensa agenda de actividades preparatorias en cada barrio. Cacerolazos, festivales, jornadas de difusión, confección de banderas, ollas populares y pintada de murales se fueron sucediendo con fuerza en los barrios de Saavedra, Paternal, Almagro, Caballito, Flores, Boedo y en muchos otros barrios de manera más incipiente, pero avanzando en el mismo sentido.

En las asambleas se va destacando un activismo que combina trabajadores de distintos gremios, jóvenes, jubilados y desocupados del movimiento piquetero. Y están buscando ampliar la organización y vincularse con sectores de trabajadores del barrio, comercios, fábricas, hospitales y clínicas, escuelas y universidades. La unidad de los trabajadores avanza desde abajo.

A su vez, se fueron organizando distintas instancias de coordinación que son valiosas y que hay que apuntar a desenvolver con un método democrático, en función de los objetivos de la lucha. Hacia el paro se coordinaron acciones en la Asamblea de asambleas. Muchas de ellas también participaron en el gran plenario convocado por el Sutna, donde se fue perfilando una unidad más amplia con los sindicatos combativos y el movimiento piquetero. También se fueron armando coordinadoras zonales para movilizar juntos o para fortalecer los cacerolazos y otras actividades. Hacia la movilización al Congreso contra la ley Ómnibus fue importante la convocatoria de la Junta Interna del Incaa, de la cual no solo participaron las asambleas sino también los sectores nucleados en Unidos por la Cultura, sindicatos y organizaciones piqueteras. La próxima reunión se realizará en el Sutna.

Desde el Partido Obrero venimos apostando fuertemente a este desarrollo. Defendemos las asambleas como canales autoconvocados e independientes de lucha contra el gobierno. Nuestra intervención y propuestas en ellas buscan ampliar la participación y la unidad de todos los trabajadores que sufren la agresión del gobierno, hayan votado a quien hayan votado. Es importante evitar faccionalismos, copamientos y divisiones artificiales que alejen a los trabajadores y vecinos de este objetivo primordial. En ese sentido, alentamos las experiencias de coordinación entre asambleas y de convergencia con el movimiento obrero combativo, el movimiento piquetero, las asambleas populares y los sectores de la cultura en lucha.

Es la tarea del momento porque el ataque brutal del gobierno de Milei, que está arrasando el poder adquisitivo del salario, el derecho a la protesta y entregando el país al capital financiero, adquiere dimensiones históricas. Por otra parte, se pone de manifiesto la complicidad de amplios sectores de la oposición patronal que pactan en el Congreso y otros que quieren apaciguar la lucha, planteando que el paro nacional fue prematuro y que hay que esperar. La propia CGT y las CTA, luego del paro, se llamaron a cuarteles de invierno.

Los trabajadores no podemos confiar ni un minuto en los partidos tradicionales y debemos tomar la lucha en nuestras manos apostando a la organización independiente. La única forma de derrotar a Milei es con la continuidad del paro nacional y un plan de lucha. Sigamos la pelea y vamos por una Asamblea Nacional de Trabajadores Ocupados, Desocupados, Asambleas Populares, de la Cultura y demás organizaciones de lucha, que vote un programa de salida a esta crisis terminal y un plan de lucha.