23/04/2015 | 1360

Las elecciones en Santa Fe y el crecimiento del Frente de Izquierda


El Frente Progresista salió derrotado de las Paso provinciales. El PRO, con Miguel Del Sel, le ganó a gobernador 32 a 31%. Y esto si sumamos para el Frente Progresista su lista interna del radicalismo, que sacó casi 10 puntos de esos 31. No es menor este señalamiento, ya que los convencionales de esta lista, encabezada por Mario Barletta, votaron por la alianza nacional con Mauricio Macri. Barletta ya anunció que los candidatos «no pueden contener los votos»: se perfila la explosión del Frente Progresista desde su interior.


 


El Frente Progresista ganó solo tres departamentos de la provincia, sobre 19. Cayó fuertemente en su bastión, Rosario, donde la lista interna del Partido Socialista, luego de décadas, no ganó ni una sola seccional. No sólo es posible que el Frente Progresista pierda la gobernación, sino incluso que se quede sin la intendencia de Rosario.


 


El retroceso del Frente Progresista se convierte en derrumbe si se tiene en cuenta que fue superado por Del Sel, un cómico que carece de cualquier estructura provincial. Es lo que se puso de manifiesto en el resto de las categorías, en especial en la de diputados provinciales, donde el PRO cae fuertemente. Más que un giro a la derecha, como aduce interesadamente un sector del centroizquierdismo, lo que hay es una bancarrota de una gestión provincial jaqueada por el narcotráfico, la delincuencia organizada y la superexplotación laboral.


 


El kirchnerismo saludó la elección de Omar Perotti, quien quedó tercero a la gobernación con 21 puntos, señalando que no ocurrió la catástrofe electoral que se anunciaba. Pero el costo de evitarla fue que el kirchnerismo se subordinó a la derecha más dura del PJ provincial. Perotti es un hombre del capital agrario y las grandes explotaciones de tierra.


 


El retroceso del Frente Progresista y la brutal crisis que golpea a Santa Fe dio paso a esta elección alta de dos listas de derecha, pero también a un crecimiento de la izquierda.


 


Irregularidades y maniobras


 


La elección estuvo plagada de irregularidades y los fiscales del Frente de Izquierda lo advirtieron desde temprano. La boleta única, reivindicada como la «superación», se presta a todo tipo de maniobras de los punteros políticos.


 


La mayor de las irregularidades se produjo cuando, en la madrugada, el escrutinio provisorio anunciaba que el 100% de los votos estaban escrutados cuando en realidad faltaban cargar 250.000, que representan el 10% del padrón electoral. La magnitud del escándalo obligó al gobierno provincial a reconocer lo ocurrido.


 


La ley electoral en Santa Fe (aprobada por el Frente Progresista y el PJ) es por demás proscriptiva. Exige a todas las fuerzas el 1,5%, no sólo de los votos emitidos sino del padrón electoral, ¡para pasar esta cláusula proscriptiva se necesita casi el equivalente de lo necesario para un legislador provincial!


 


El Frente de Izquierda, al momento de detenerse la carga de las mesas, estaba a sólo 2.004 votos del piso. Como faltan cargar un 10% de las urnas -casi el 50% de ellas de Rosario, donde nuestro promedio de votos es superior-, tendríamos que superar ese piso con relativa comodidad. Fuimos de las primeras fuerzas que denunciamos estas irregularidades y, al momento de la impresión de esta edición de Prensa Obrera, estamos batallando en el escrutinio definitivo para que se cuenten las mesas faltantes y para pelear mesa por mesa, ya que, en muchos casos, los votos del Frente de Izquierda cargados son menores a los que registran nuestros fiscales.


 


Estas irregularidades y maniobras expresan, en el terreno electoral, el ocaso del progresismo, que intentó embanderarse con la transparencia y la honestidad y termina maniobrando burdamente en el acto electoral.


 


El crecimiento 


del Frente de Izquierda


 


El Frente de Izquierda tuvo un importante progreso electoral en toda la provincia y en todas las categorías. A diputado provincial, con María Elena Molina, se triplicó la votación de las elecciones pasadas, y llegará a un 3,5% (más de 40.000 votos) cuando se escruten las mesas faltantes. De sortear las irregularidades electorales del Frente Progresista, nos colocaremos en carrera para ir por el ingreso en la Legislatura provincial. A gobernador, cuadruplicamos la votación de las pasadas elecciones.


 


Trece de las quince listas locales pasaron el piso proscriptivo. En el cordón industrial más importante de Santa Fe, el Frente de Izquierda hizo la votación más alta que haya tenido en una elección interna: 7% a senador del departamento San Lorenzo. A concejales, 7% en Fray Luis Beltrán; 6% en Granadero Baigorria y 4% en la ciudad de San Lorenzo. Hemos quedado como la tercera fuerza política del cordón industrial. El resultado electoral ha sido preparado por un trabajo sistemático del Partido Obrero en todo el Cordón.


 


Párrafo aparte merece Capitán Bermúdez. El Partido Obrero alcanzó el 13,5% a concejal y el 8% a la intendencia. Si esta elección hubiese sido la definitiva, Jorgelina Signa ya renovaría su banca en el Concejo de la ciudad.


 


Vale destacar que el Frente de Izquierda alcanzó el 2,5% en Rafaela y Villa Constitución, grandes centros metalúrgicos y de la clase obrera industrial. En Santa Fe Capital, con una descomunal campaña electoral del PO, que aportó los candidatos y la militancia de la lista, el Frente de Izquierda duplicó su elección anterior en 2013 y dará la pelea para ingresar en el Concejo Deliberante. En Rosario, con más del 4%, queda planteada también la batalla por ingresar en el Concejo Deliberante.


 


El Frente Popular y Social, armado por la resaca de los que supieron integrar el FAP, o que reivindican «la parte progresiva» del kirchnerismo, sufrieron un gran golpe. Quedaron debajo del Frente de Izquierda en prácticamente todas las localidades y categorías. Unicamente quedó en pie la candidatura de Carlos del Frade a la diputación provincial, revelando un armado oportunista, que en el plano electoral será de carácter unipersonal.


 


Vamos entonces por encarar los nuevos desafíos de forma inmediata. Primero, para no permitir que se concrete un fraude y se deje fuera de la elección al Frente de Izquierda. Pero, también, para renovar la bancada de Capitán Bermúdez, y dar una descomunal batalla para ingresar en los concejos deliberantes y en la Legislatura provincial. El Frente de Izquierda sale fortalecido de esta elección primaria.