Las "paritarias'' de Sourrouille tiene un solo voto a favor: el del PC-Fral
La “opinión pública” de Echegaray y la “doña Rosa” de Neustadt

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En el mismo momento que Miguel y Guerrero, empujados por la crisis económica y política, tienen que posar para la tribuna declarando la necesidad de “una discusión paritaria sin techos y con la inclusión del tema salarial”, el periódico del PC brinda un ejemplo de “madurez” y “realismo”. Para el PC (Qué Pasa, 6.8) la consigna no es paritarias libres, ni mucho menos la denuncia unilateral de los convenios, sino que en lugar de esto sostiene que “las paritarias (de Sourrouille) pueden ser una trinchera”. A partir de estas paritarias regimentadas “se puede (subrayado del PC) también incorporar desde varios ángulos la cuestión salarial. En algunos casos se puede establecer, al menos aproximadamente, las riquezas producidas por los trabajadores de las que luego se apropia una parte impresionante la patronal (por ejemplo, por quienes trabajan en las cajas o por la cantidad de unidades producidas, etc.)
Esta posición es un desatino con varias dimensiones. En primer lugar, el movimiento obrero actual está luchando y arrancando aumentos salariales, de modo que no puede aceptar el retroceso que significaría pasar de estas luchas á paritarias regimentadas que tienen por función poner fin a los combates en desarrollo. En segundo lugar, las paritarias regimentadas no solamente' significan “cerrojos” o “techos” ' salariales sino también cerrojos en lo que hace a la representación sindical, cuyo carácter electivo se prohíbe: para el PC se "podría” plantear la lucha salarial a partir de los burócratas que actúan en las paritarias.
Lorenzo Miguel, Ongaro o Pedraza han ido más lejos que el PC, pues están planteando acciones aisladas de lucha para modificar parcialmente las paritarias y permitir desde el vamos la inclusión de la discusión salarial, aunque muy condicionada.
¿Cómo se explica este brutal exabrupto antiobrero del PC? Como todo el mundo sabe, el PC no pretende erguir al proletariado como clase dirigente pues el PC-Fral solo representa a la “otra democracia", aquella que tiene “coraje" y “vergüenza”, pero de ningún modo principios políticos y principios de clase opuestos al régimen actual.
El PC-Fral es "respetuoso" de la "opinión pública” (por eso firmó en semana santa), y todos saben que la “opinión pública" rechaza los paros de trenes, de hospitales o de teléfonos, porque no quiere afectar a "terceros" —sin que importe la miseria y la explotación de los obreros. La “opinión pública” del PC-Fral se parece como dos gotas de agua a la “doña Rosa" de Neustadt. la cual por supuesto no quiere paritarias libres.

