¡Libertad para Graciela Daleo!
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La Cámara Federal de San Martín ordenó la detención de Graciela Daleo, ex-detenida desaparecida en la ESMA y militante de los derechos humanos, por supuesta participación secundaria en el secuestro de los hermanos Born, ocurrido en 1974. Graciela Daleo permanece detenida, luego que el fiscal Romero Victorica y el juez Luft rechazaran el pedido de excarcelación formulado por sus defensores.
La detención de Graciela Daleo es una aberración jurídica. “La resolución Judicial —explicaron sus defensores— se basa en la ley 21.338 (dictada durante el Proceso que fue derogada por el Congreso Nacional)” (La Prensa, 8/9). La Cámara' Federal de La Plata —donde se inició el expediente—“estableció (en su momento) que no había motivos para imputarle (a Daleo) secuestro extorsivo" (Clarín, 8/8).
En realidad, la detención de Graciela Daleo obedece a su militancia presente y no a sus actividades pasadas. Como lo denuncian sus defensores y las organizaciones de derechos humanos, su detención es “una represalia por la franca actitud de denuncia que Graciela Daleo ha realizado en los últimos tiempos” (La Prensa, 8/9).
Graciela “fue secuestrada durante la dictadura, permaneció en calidad de detenida-desaparecida en la ESMA y, luego, recuperada su libertad, vivió exiliada en Europa. En 1979, junto con otros sobrevivientes de ese centro clandestino, dio testimonio en Francia sobre los horrores vividos durante su secuestro. A su regreso al país, … y soportando con coraje numerosas amenazas, fue testigo decisivo en la causa en que se enjuició a los ex-comandantes" (Clarín, 7/9). Su actividad de denuncia continuó “como en los casos de la niña Juliana, así como declaraciones en La Pampa y Concordia... (donde) colaboró con su testimonio a declarar persona no grata al prefecto Héctor Antonio Febres, actual jefe de la Prefectura Naval en Concordia y ex-torturador en la ESMA" (La Prensa, 8/9). Graciela Daleo, de profesión periodista, trabajaba, hasta su detención, en la Editorial Contrapunto, que publicó diversas denuncias sobre violaciones de los derechos humanos, como el libro sobre “la noche de los lápices".
El propio juez federal de San Martin corroboró, a su manera, las denuncias de los defensores de Graciela Daleo, al declarar que “no creo que la detención de esta mujer arroje mayor luz (sobre el secuestro de los Born)” (La Prensa, 8/9).
En el mismo momento en que la ex-secuestrada en la ESMA Graciela Daleo fue detenida por orden judicial, el fiscal federal de Capital decidió no proseguir la causa contra el represor Alfredo Astiz y los grupos de tareas de la ESMA por el secuestro de la joven sueca Dagmar Hagelin.
El torturador Astiz libre y ascendido, la torturada Daleo, detenida. Esta es la expresión más brutal y cínica de la continuidad del régimen constitucional con la dictadura.
A cada paso, resurge, inconmovible, la continuidad jurídica y política del Estado, que de dictatorial se ha convertido en “democrático". La deuda externa, la impunidad de los represores, el cautiverio de los presos políticos, el "caso Juliana” y ahora, el “caso Daleo", todos son ejemplos de esta continuidad jurídica y política del Estado.
La "democracia" ha hecho suyos, y revalidado, cada uno de los actos dictatoriales contra los explotados. Bajo un cambio de la forma de gobierno, la esencia del Estado es la misma: una maquinaria de opresión de las masas por una minoría explotadora.
La lucha por la verdadera democracia es la lucha contra la revalidación constitucional de los atropellos dictatoriales. Por eso, la libertad inmediata de Graciela Daleo es un reclamo democrático elemental.

