12/02/2004 | 837

La tan mentada ley que precariza brutalmente el trabajo asalariado también hace sus estragos en el campo de los trabajadores del arte y la cultura.


Las mujeres y hombres del arte y la cultura también sufrimos pérdidas en nuestros derechos. Músicos estables integrantes de orquestas nacionales, provinciales y municipales fueron sustituidos por otros en calidad de contratados por tiempo determinado – por seis meses o para ciertos eventos. Esto supuso en primer término la rebaja de salarios, y en segundo término la inestabilidad laboral. Los "contratos basura" reemplazaron la relación laboral entre organismos oficiales y músicos. Por consiguiente, la desocupación aumentó en progresión geométrica.


Los diferentes funcionarios de cultura empezaron a manejar arbitrariamente los contratos con los músicos, orquestas y bandas musicales. Como bien dice Adriana de los Santos – Grupo Experimenta – en un reportaje en "Las 12", suplemento de Página/12 (23/1): "El Secretario de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires – se refiere a Telerman, que ocupó ese cargo durante la primera gestión de Ibarra y actualmente es vice-jefe de Gobierno], dijo a través de los medios que las industrias culturales producían el doble que la industria automotriz, que hay festivales por todos lados; pero a los artistas que no entran en ese circuito de exportación siempre les dicen que no hay presupuesto. Es verdaderamente extraño como mecanismo. Miles de artistas pagan para actuar, pagan el lugar, pagan el flete, pagan el sonido, pagan las grabaciones y no están nunca en ese circuito de privilegio".


Los artistas que "entran" en el circuito de privilegio deben correr con todos los gastos en forma personal, y cobrar las actuaciones el día de "las calendas griegas". Hace casi un año que un grupo importante de músicos, escritores y plásticos esperan la "buena voluntad" de los burócratas del Gobierno de la Ciudad para cobrar las actuaciones realizadas en marzo y abril del 2003 en Parque Centenario y en Mataderos.


Se ha instrumentado el "contrato de locación de obras", lo cual requiere que el músico se inscriba en la Afip como monotributista, para poder concretar conciertos en salas o espacios abiertos (plazas, parques), además de cargar con los costos de seguro de vida para él y los integrantes de la orquesta. Y como si esto fuera poco, el interinato de Duhalde dictó el decreto 601/02, que exige el certificado de antecedentes penales (por supuesto, a cargo del artista). Como resultado de una larga movilización protagonizada por el Frente de Artistas en Lucha (Sadem – Sindicato Argentino de Músicos – , SEA – Sindicato de Escritores y Escritoras de la Argentina – , LuchArte y numerosos artistas y músicos independientes), se ha logrado que se paralice por medio de un dictamen oficial su aplicación, ¡sin embargo, el decreto todavía está vigente!


Hace más de diez años que los medios de comunicación oficiales de cultura (Radio Nacional, Canal 7, Radio de la Ciudad) no pagan los derechos de autor y compositor a Sadaic (Sociedad Argentina de Autores, Intérpretes y Compositores) y de intérprete a Aadi (Asociación Argentina de Intérpretes) que corresponden por cada presentación y/o reproducción por el medio que sea.


Nosotros, trabajadores del arte y la cultura, estamos convencidos de que sólo la movilización organizada puede lograr que nuestros derechos sean respetados y que los mismos no sean botín de funcionarios que hacen pingües negocios particulares con nuestro trabajo y con el presupuesto oficial. Por eso hacemos las siguientes propuestas:


  •  Trabajo para todos los artistas: implementando un plan cultural en los barrios a cargo de la Nación, las provincias y los municipios, y administrado por los artistas y sus agrupaciones de lucha.
  •  Efectivización de todos los artistas y trabajadores de planta con contratos permanentes (anuales, semestrales o trimestrales): supresión de los "contratos basura" y temporarios.
  •  Supresión de los contratos de locación de obras: que el Estado nacional, provincial o municipal afronten las cargas sociales, previsionales y los seguros de ART. Supresión del carácter de "monotributista".
  •  Efectivización del convenio DGM-Sadem, que dará trabajo estable a los artistas por el lapso de cinco años, con salarios y aportes previsionales a cargo del Estado y programación bajo gestión de los trabajadores del arte y la cultura.
  •  Derogación del decreto nacional 601/02.
  •  Pago de los derechos de autor, compositor e intérprete, por los gobiernos nacional, provincial o municipal, en forma retroactiva desde la cesación de pagos.
  •  Presupuestos de cultura nacional, provincial y municipal, administrados por los artistas y sus agrupaciones de lucha.

También te puede interesar:

El brutal proyecto de Juntos por el Cambio para suprimirlas.
A pesar del repudio expresado en las urnas, la burocracia sindical respaldó al presidente.
Sobre las declaraciones de Martín Tetaz y Rodríguez Larreta por mayores libertades para “contratar y despedir”, y la respuesta del ministro Moroni.
Artistas e intelectuales como Ingrid Pellicori y Laura Azcurra, Eduardo Grüner, Martín Kohan, Roberto Gargarella, o “Maikel” de Kapanga, se sumaron a las más de 400 firmas.
A pesar del desplante oficial al acto de la Unión Industrial, unos y otros matizaron las diferencias.
Julio Cortés lanza su libro, con la rigurosidad de un historiador y la pasión de un artista militante.