31/07/2021

Los desafíos provinciales del Partido Obrero y el FIT-U, distrito por distrito

Las posibilidades que se abren en las legislaturas provinciales y los Concejos Deliberantes.

Ciudad Autónoma de Buenos Aires. En la Ciudad la crisis se expresa por una gran polarización social. La pobreza y la indigencia no paran de crecer, y la precarización laboral extrema es la regla para la juventud trabajadora. La clase media se ha reducido enormemente como consecuencia de esta tendencia. Larreta, por más que intente despegarse de Macri, es el gran referente de Juntos por el Cambio y de su política de ajuste, privatizaciones y represión. Pero a su vez, ha acompañado de cerca el ajuste que descarga también el gobierno nacional de Alberto Fernández. Este espíritu de colaboración se ve muy claro en la Legislatura porteña, donde los ediles del Frente de Todos pactan una y otra vez con Juntos por el Cambio permitiéndole aprobar paquetes de leyes. Si se atiende a la aparición de los autodenominados «liberales», que no son otra cosa que fascistas encubiertos bregando por una salida de mayores ataques a la población trabajadora, garantizada por un enorme avance represivo, queda claro que detrás de la polarización electoral la única oposición genuina es el Frente de Izquierda – Unidad. En la Legislatura porteña se renovarán la mitad de los cargos, por lo que la tarea que se nos plantea por delante es acudir a una gran campaña militante para ampliar la bancada de la izquierda en el parlamento de los ajustadores.

Provincia de Buenos Aires. La provincia de Buenos Aires será por múltiples factores un escenario de enorme peso en el cuadro electoral. Por un lado, porque es un epicentro de la pobreza y del derrumbe social en medio de la crisis generalizada. Dado esto, el Polo Obrero ha crecido a gran escala en suelo bonaerense, fundamentalmente en la denominada «tercera sección», lo que coloca el desafío de transformar la lucha contra el hambre y la miseria en una asimilación política a construir la alternativa de las barriadas populares. Lo propio ocurre con muchos de los principales conflictos obreros de la escena política nacional, que se desarrollan en fábricas y empresas del conurbano bonaerense. El Frente de Izquierda – Unidad concluye en diciembre su segundo término parlamentario, con bancas obtenidas, justamente, por la denominada tercera sección. Estos mandatos se han vuelto el grito en el cielo contra los pactos de gobernabilidad de peronistas y macristas para perpetuar este régimen de hambre, de saqueo y de depredación ambiental en la provincia, al turno en que ha sido el canal de independencia política para estas luchas obreras que elevan el termómetro de los comicios. Por ello nos planteamos sostener y ampliar la bancada y pelear los ingresos a los distintos concejos deliberantes.

Mendoza. Mendoza vive duramente la crisis, con miles de puestos de trabajo perdidos, una inflación superior a la media y niveles de pobreza por las nubes. En este cuadro, Cambiemos limó las asperezas entre la UCR y el PRO, los principales socios, y se juega a descargar la responsabilidad de las urgencias sociales en el gobierno nacional. En principio, las mediciones de intención de voto le favorecen. El Frente de Todos ha jugado un rol de sostenimiento de las políticas antipopulares en dos grandes aspectos: el apoyo a las iniciativas como la habilitación de la megaminería y en torno a la contención social, con la CGT y los movimientos sociales integrados al gobierno garantizando la paz social. Su colaboracionismo bloquea la posibilidad de que capitalicen el descontento popular. El Frente de Izquierda – Unidad comenzó su campaña para la legislatura local con Soledad Sosa a la cabeza, que disputará el ingreso al Senado provincial, mientras que Martín Rodríguez y Edgardo Videla lo harán para la cámara de diputados. El FIT-U se juega a la vez en estas elecciones una banca de diputado y concejales en Guaymallén, Las Heras, Maipú y Lavalle.

Neuquén. Los históricos sucesos de luchas obreras y reclamos populares que atravesaron a la provincia desde las últimas elecciones presidenciales hasta las actuales abren terreno a un posible desarrollo del Frente de Izquierda – Unidad. Los trabajadores neuquinos se han hecho de la conciencia de que luchando con los métodos históricos de la clase obrera se pueden arrancar los reclamos más sentidos, así como le vislumbraron a ocupados y desocupados el régimen de hambre y saqueo que impera en la vereda contraria. Además de la expectativa de alcanzar una banca en el Congreso nacional, en octubre se votarán los concejales de Neuquén capital, donde se concentrará el 50% del electorado provincial y donde se renueva la mitad del Concejo. El objetivo es, más allá de defender la banca conquistada en 2017 (en 2019 sumamos una segunda) poder iampliar la presencia del FIT-U.

Río Negro. En Río Negro se renovarán dos concejales en el distrito de General Enrique Godoy, donde al Frente de Izquierda – Unidad le tocará defender una de sus bancas. La misma se conquistó en 2017 en un cuadro totalmente distinto. La coalición ahora oficialista del Frente de Todos ha sufrido divisiones, como lo es la salida del Partido Socialista. Similar suerte corre la oposición derechista, cruzada por una interna que sostiene el PRO, cercano al ARI rionegrino, con la UCR. Frente a este cuadro de disgregación se abre también un desafío para el Frente de Izquierda – Unidad.

Salta. Como lo hicieran Romero y Urtubey en su momento, el gobernador Sáenz ha cooptado a toda la oposición de los partidos tradicionales. Romeristas, kirchneristas, macristas, radicales y reconocidos periodistas conforman distintas listas que tributan al intento del gobernador de monopolizar todas las bancas en disputa, tal cual hizo Morales y el cogobernante PJ en Jujuy. El Partido Obrero y el FIT-U son la oposición popular al régimen gobernante, para lo cual se abre el desafío es defender la bancada en la Cámara de Diputados provincial y retornar al Concejo de la capital, y reforzar su presencia parlamentaria en las elecciones provinciales del 15 de agosto.

Chaco. El Partido Obrero pone en juego una banca que busca mantener en una lista encabezada por Samanta Salas. Con la diputación de Aurelio Díaz venimos enfrentando el ajuste del gobierno: presentamos proyectos por el acceso a la tierra, el pase a planta permanente de los trabajadores precarizados y en defensa de los salarios, la salud y la educación. Buscamos explotar el descontento popular con el gobierno de Capitanich, que durante la pandemia recrudeció su política represiva y de ajuste; que se expresó con los enormes abusos cometidos contra los pueblos originarios, la represión contra los trabajadores y sus reclamos y la perpetuación generalizada de la precarización laboral.

Santa Fe. El enorme desarrollo del Polo Obrero en Rosario, que es la principal ciudad del progresismo santafesino, fortalece una campaña militante por conquistar el voto para la verdadera izquierda, la que está en las luchas. Vamos por el voto para Carla Deiana, en diputados nacionales e Irene Gamboa y Luciano Cáceres en Senadores, lista 1A en la interna por la «Unidad de la Izquierda» y en los Concejos de Rosario, San Lorenzo, Capitán Bermúdez, Beltrán, Baigorria, Villa Constitución, Santa Fe, Reconquista, Cañada de Gómez, Pueblo Esther y Pérez.

Catamarca. El gobierno de Jalil, del PJ, ha pactado con Macri antes y con Fernández ahora. La “oposición” del radicalismo y de Cambiemos es una oposición de papel, porque están comprometidos al mismo pacto de ajuste y a los mismos negociados capitalistas como la megaminería sobre la provincia. Además, ambos sostienen profundos vínculos con la Iglesia católica y representan un ataque directo contra las mujeres y las diversidades, llevando en sus listas a agentes directos del clero y apañando dirigentes de renombre denunciados por abuso sexual. Sobre la base en la que no pueden plantearse como una alternativa, la verdadera oposición al régimen de hambre y saqueo lo ofrece la izquierda. En la provincia catamarqueña se renuevan la mitad de los concejales y la mitad de la Legislatura provincial, poniéndose en juego un total de 21 bancas en esta última. El Frente de Izquierda – Unidad se coloca el desafío de ingresar al recinto de la Legislatura provincial que en 2017 estuvo muy cerca de lograrlo con el compañero Pedro Saracho encabezando la lista.

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