31/08/2021
¿GRIETA?

Los diez puntos de Massa para consensuar con la oposición están escritos con la pluma del FMI

Sobre el llamado a un acuerdo de consenso en el Council of the Americas y una contrapropuesta de ocho puntos de Juntos por el Cambio.

En su intervención en la decimoctava edición del Council of the Americas, el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, convocó a la oposición a sellar un acuerdo político de diez puntos “para la pospandemia”. Se trató, fundamentalmente, de la voluntad del gobierno de mostrarle al imperialismo norteamericano una cierta capacidad para mermar la grieta cuando de cerrar filas con la agenda del Fondo Monetario se trata.

Los ítems van desde una reforma educativa mercantilista y virtualizadora a transformar los programas sociales en trabajo informal y precarizado, lo que ya está a la orden del día. El hombre de mayor confianza en el gobierno para el establishment yanqui postuló este pliegue de propuestas ante el Consejo a fines de hacer “buena letra” con los capitales estadounidenses con expectativas, por un lado, de ganarse su confianza de cara a las renegociaciones de deuda y de atraer potenciales inversiones, y por el otro de mostrarse ante la burguesía como el mejor canal para desplegar una agenda que hoy es común a todos los partidos del régimen. En ese sentido se anota su “congreso de la productividad” ante las cámaras patronales del país para avanzar con la reforma laboral y la pulverización de las condiciones de vida de los trabajadores. Mientras de cara a los trabajadores el gobierno señala al macrismo como único responsable de la pauperización social, ante los capitalistas y el imperialismo busca demostrar que en realidad comparte intereses estratégicos con sus antecesores.

Larreta también dio un discurso en el Council, donde amén de haber criticado al gobierno por el manejo de la pandemia también invitó a “sentarse a dialogar todos” horas antes del discurso de Massa. Pero destacar este consenso no es una buena estrategia electoral para la oposición patronal, como les hizo saber Milei, que intenta explotar por derecha esta orientación dialoguista que encarnan el jefe de gobierno porteño y el radicalismo (la delirante acusación a Larreta como un “zurdo de mierda” vino a cuento de esto). Por eso el expresidente Macri salió a marcar la cancha rechazando la propuesta de Massa, y luego el mismo alcalde capitalino declaró que “no son momentos de acuerdo”, y que “se eligen dos modelos de país y el pueblo lo decidirá en las urnas”

Acto seguido, los cambiemitas redoblaron la apuesta: elaboraron ellos sus “ocho compromisos para el futuro”. Lo que es notorio es que esta agenda comparte puntos de manera visible con la propuesta de Massa, con una reforma educativa apuntada a la virtualización en un primer lugar. Luego menciona, por ejemplo, que hay que “recuperar el empleo”, y parte de ello se dará si se “revisan las formas de trabajo actual”. Habla de manera indiscutible de avanzar también en una reforma laboral. No se trata de coincidencias detrás de la rosca electoral de los dos principales bloques del país. Se trata de todo un régimen político supeditado a las directivas de las oficinas del Fondo Monetario Internacional que se disputa la representación de los intereses de la burguesía.

Por eso es ilustrativo que los que gobiernan y hablan de “el país que queremos” presenten un proyecto de diez puntos “para la construcción de una Argentina en los próximos 20 años”, mientras que los que gobernaron previamente labran su “manifiesto por una Argentina mejor”. Ante los ojos celadores del imperialismo yanqui, unos y otros asumen la bancarrota en la que se encuentra hundido el país en todos los planos, y presentan, como salida, el mismo programa de hambre y de saqueo que nos llevó a esta situación. Es hora de ponerle punto final al régimen de los ajustadores responsables de una crisis social, económica y sanitaria sin precedentes. Enfrentemos el ajuste con la izquierda y con la fuerza de los trabajadores para reorganizar al país sobre nuevas bases sociales.

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