23/03/2011 | 1169

Río Negro: Los K parieron una fórmula de represores

Hace dos semanas, el congreso del PJ provincial oficializó la candidatura a gobernador de Carlos Soria, el ex jefe de la Side bajo el gobierno Duhalde y uno de los responsables políticos de la masacre del Puente Pueyrredón. Su compañero de fórmula, el intendente de Cipolletti, Alberto Weretilneck, del Frente Grande, no le va en zaga.

Confeso admirador de la política de «tolerancia cero» del alcalde de Nueva York Rudolph Giuliani, su «gestión» se caracterizó por la entrega desenfrenada de la tierra a la especulación inmobiliaria y el arrasamiento de numerosas chacras productivas para el desarrollo de barrios privados. Esto lo enfrentó con las enormes necesidades de vivienda de la población, a las que respondió con la persecución y represión de las «tomas» y los trabajadores sin techo de la ciudad, la «judicialización» de aquellas que no pudo desalojar y una campaña macartista dirigida contra el Partido Obrero por impulsar «una conspiración para vulnerar el orden en la ciudad». El objetivo de la gestión Weretilneck en la ciudad ha sido fomentar la especulación inmobiliaria para terminar de convertir a Cipolletti en una «ciudad-dormitorio» de la vecina Neuquén.

Los alrededores del congreso -en cuya mesa de conducción estuvo presente el jefe de la bancada de senadores del FpV, Miguel Angel Pichetto, para corporizar el apoyo oficial a la fórmula- fueron escenario de una batalla campal que se extendió por varias calles del centro de General Roca. La barra de Soria había arremetido contra facciones opositoras. Su jefe político los arengó desde el balcón: «esta candidatura se defiende en las calles como lo acaban de hacer ustedes».

El «cristinismo» parió una fórmula de integrada por dos matones enemigos declarados de la clase trabajadora y de la juventud. Sectores de La Cámpora y del MTD Evita ensayaron alguna resistencia, pero se impuso el gobierno nacional, principal promotor del acuerdo Soria-Weretilneck.

Le decimos a esa juventud que rompa con los Soria. Es el Partido Obrero el que está empeñado en construir una alternativa a la camarilla represora y antiobrera de los radicales K de Saiz desde las demandas y necesidades de los explotados de la provincia.

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