Políticas

1/11/2007

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Los Kirchner saben muy bien a quién vencieron

En sus primeras declaraciones después del comicio, los Kirchner no vacilaron a la hora de señalar dónde y contra quién ganaron.


El lunes 29, por el canal TN, el periodista Morales Solá le objetaba a Cristina las “derrotas en los centros urbanos, como Córdoba, Rosario o Capital”.


Cristina le replicó con displicencia: “Joaquín, por favor… ¡nosotros ganamos en Santa Cruz! Saqué el 67% de los votos, allí donde decían que no podíamos ni salir a la calle. Y donde, según los medios, la izquierda haría una gran votación. ¡Sólo sacaron el cero siete”!


Al día siguiente, en Clarín, Kirchner fue más preciso: “En Santa Cruz, el PO no sacó ni el 1 por ciento de los votos, pero un puñado de militantes corta una ruta y después se publica que son miles. ¡Qué vamos a hacerle!".


A la hora de celebrar, los Kirchner no se detienen en la victoria contra Carrió, Lavagna o el partido de Macri. Después de todo, con todos ellos terminarán arrimando la agenda capitalista que comparten: el aumento de tarifas, los techos salariales, el alineamiento con el imperialismo norteamericano.


En cambio, el matrimonio presidencial se ufana de haber logrado una victoria contra “los que cortan la ruta”. Es decir, contra todo el movimiento de lucha que, en estos cuatro años, ha rechazado la cooptación social y política del kirchnerismo.


A la hora de celebrar su victoria, el nacionalismo patronal destaca, por sobre cualquier otra cosa, la batalla ganada contra las expresiones independientes de la clase obrera. ¿En qué consiste esta victoria? Pues en que después de haber mandado a la gendarmería y a las patotas, el kirchnerismo reivindica que ha recuperado al movimiento social que se rebeló en su contra. Lo repite, siempre que puede, el gobernador Peralta. A la lucha de clases oponen la ‘integración del conflicto social’ —claro que no sin antes intentar molerlo a palos


De este modo, el lugar del Partido Obrero en la situación política es definido por quienes, en esta oportunidad, nos han vencido. Para los Kirchner, el movimiento de lucha que se ha levantado contra ellos tiene una expresión política definida.


En la campaña electoral, y en todo momento, el Partido Obrero ocupó ese lugar, sin vacilaciones. Defendiendo a los docentes santacruceños contra Varizat; a los centros de estudiantes de la UBA contra la cooptación kirchnerista; a los obreros del Subte y del Casino; a los trabajadores del Francés, a todos los explotados, de San Pedro de Jujuy a Río Gallegos. Proyectando a muchos de los activistas de esas luchas como tribunos políticos, en las listas del Partido Obrero de todo el país.


Néstor y Cristina: nos hacemos cargo de las dos cosas: de la victoria de ustedes, pero también de lo que representamos. Desde ese lugar, con la lucha y la clarificación política, vamos a transformar en mayoritaria a la tendencia popular que hoy es minoritaria y que aparece retrocediendo, al menos en lo que se refiere a las elecciones nacionales.


No estaremos solos en esta tarea. Tenemos la seguridad de que será el trabajo de numerosas organizaciones y luchadores con los que iremos plasmando la alternativa obrera y socialista.