14/10/1999 | 646

Los responsables pasean por el mundo

. El ‘suicidio’ de Marcelo Cattáneo, quien fuera acusado por Aldaco y Contartese como el encargado de tramitar las coimas de IBM hacia el Banco Nación, está destinado al encubrimiento de sectores de poder. La sospecha se basa en las más de 25 muertes sucedidas alrededor de ilícitos que engloban a representantes del poder menemista.


La forma en que apareció muerto, y las ‘negligencias’ investigativas constituyen un encubrimiento. Como lo señaló el abogado de la familia, Luis Dobniewsky, «Al cuerpo lo encontró un pescador, a la camioneta un canal de televisión y a la ropa un linyera. La policía no encontró nada» (Clarín, 10/10).


Alrededor de la estafa IBM Banco-Nación se encuentra todo el staff menemista incluido el ahora campeón de la ‘ética’ Domingo Cavallo. El contrató el servicio informático con requerimientos técnicos que sólo la IBM podía cumplir. El lobby para esta concesión fue realizado por la consultora que dirigía Juan Carlos Cattáneo. Los 37 millones de dólares de la coima, aun siendo el monto más alto de una estafa en nuestro país, son su parte menor, ya que al poseer en exclusivo los medios requeridos, IBM fijó el precio a discreción multiplicando varias veces el valor real.


Esta operación se hizo con gente de las dos camarillas hoy enfrentadas. Ya que Juan Carlos Cattáneo es un hombre de Kohan, de quien fue segundo en la Secretaría de la Presidencia, pero antes de este blanqueo con ese cargo, fue el que introdujo a Menem en la relación con el establishment, lo que le valió un despacho para ejercer el lobby. Además de ser el dueño de Consad, Juan Carlos Cattáneo era amigo personal de Gustavo Soriani y de Ricardo Martorana , ex vicepresidente y presidente de la IBM respectivamente, así como de Aldaco. La acusación de Aldaco y Contartese contra Marcelo Cattáneo apunta a dejar a salvo al amigo de Kohan y al propio Menem.


Marcelo Cattáneo apareció muerto cuando se disponía a acusar a su hermano como el autor de las coimas.


 


Armas


Crecen también las evidencias de que la decisión de enviar armas a Ecuador y Croacia partió desde la misma cúpula del gobierno, comenzando por Menem. Asistimos al intento de los protagonistas de endilgar la responsabilidad al oponente de las diversas camarillas en que está faccionalizado el poder. Es una muestra más de la desintegración del régimen menemista.


Erman González, en la interpelación en diputados, señaló que Camilión y Di Tella conocían junto a Balza el destino final de las armas, y que este último elevó el informe al Estado Mayor Conjunto a cargo de Antonieti. La interpelación tuvo por objeto evitar la ejecución del juicio político a Erman planteado por el juez Urso.


La labor sucia del contrabando de armas se hizo en el marco de una iniciativa imperialista mundial. La intervención norteamericana en el asunto parece tener un efecto balsámico sobre los aliancistas, que lo último que se les ocurriría es contradecir los pedidos del amo yanqui.


 


Conclusiones


Las evidencias de la estafa de IBM Banco Nación, el tráfico de armas, las denuncias contra Emir Yoma —hombre de Menem— involucrado en estos asuntos, más la causa del oro, deberían alcanzar para promover la caída del gobierno. Enterrado en ilícitos, coimas, estafas y asesinatos o ‘suicidios’, bastaría la voluntad política de las fuerzas de oposición para poner en marcha el juicio político que concluiría con el menemismo. Pero la oposición está jugada a la ‘defensa de la gobernabilidad’.


Esto da una idea de la fragilidad de la presente situación; todo el andamiaje del Estado capitalista sostenido en una camarilla o, más bien, en una serie de camarillas enfrentadas en una guerra mafiosa que no descarta ningún medio para eliminar al rival.


Pero la ‘gobernabilidad’ implica la colaboración con las iniciativas gubernamentales. Así Duhalde jugó un papel esencial en la sanción de la ley de flexibilidad laboral. El 17 de octubre, Duhalde habló para salvar al propio Menem.


Para superar al régimen menemista en descomposición, es indispensable que las organizaciones obreras rompan con los partidos patronales y luchen por una alternativa de poder de los explotados.