28/06/2007 | 998

Los trabajadores cordobeses tenemos una alternativa

Liliana Olivero — Eduardo Salas

El anuncio del acuerdo entre el Partido Obrero e Izquierda Socialista en Córdoba causó una conmoción política. Los medios concurrieron masivamente a la conferencia de prensa; se hicieron presentes distintos sectores de lucha, como trabajadores de la Clínica Junín bajo gestión obrera, representantes de derechos humanos, dirigentes antiburocráticos de varios gremios como docentes, ATE, UTA, y dirigentes de la comisión popular por la recuperación del agua. Más tarde, cuando se difundió la noticia, se multiplicaron las adhesiones.


El frente en Córdoba se para como una alternativa para los trabajadores en las próximas elecciones del 2 de septiembre. Ofrece una perspectiva independiente en oposición a los dirigentes piqueteros y sindicales que se entregaron al gobierno, como también ha ocurrido con la izquierda representada por el Partido Comunista. El frente IS-PO no se despega de la tradición histórica de lucha de la izquierda, como sí lo hace el MST con su ‘nueva izquierda’, sino que reivindica el frente de izquierda como un instrumento para la lucha de clases de los trabajadores. El frente entre IS y PO es 100% de izquierda.


Un sector de la izquierda, el PC, el MST y ex integrantes de Izquierda Unida apoyan la consulta trucha de Juez a favor de la renegociación del contrato del agua en pos de la conformación de una “empresa mixta”. En oposición a esto reclamamos la estatización del servicio de aguas sin indemnización.


El Frente de Izquierda y los Trabajadores (FIT) aparece como el canal para luchar contra las candidaturas que representan “a los ‘calls centers’, a las automotrices, a los terratenientes, a los privatizadores y a los beneficiarios de la deuda externa”, como señala la declaración del FIT. Se constituye en una alternativa política a la descomposición del campo oficial.


En Córdoba, el “invierno de Kirchner” ya ha provocado 500 suspendidos de la industria cordobesa por la falta de gas. Los trabajadores son víctimas por partida doble, porque padecen la falta de luz y de gas y además ven perder sus salarios. Ni Juez, ni Schiaretti, ni Negri (el ex vicegobernador de Angeloz que hoy se postula por la UCR) han abierto la boca frente a este ataque.


El Frente en el proceso electoral


El lanzamiento del Frente coincide con una crisis de la candidatura de Juez, quien (autotitulado representante de la “nueva política”) fracasó en el intento de llegar a un acuerdo con Angeloz y luego coqueteó con la posibilidad de sumar a Olga Riutort (ex esposa de De la Sota, perdedora en la interna pejotista) y hasta con ganar a Cavallo. Finalmente, no le quedó más que sellar un acuerdo con el intendente radical K de Río Cuarto, Antonio Rins.


Juez está fogoneado por el clan de Alberto Fernández, en tanto que a Schiaretti lo promueve la fracción de De Vido-Jaime. En Córdoba el kirchnerismo se despliega en toda su descomposición.


Kirchner ha puesto los huevos en las dos canastas, las de Juez y Schiaretti, apostando fuertemente a la candidatura de Campana para la Intendencia de Córdoba. Pero Campana, de acuerdo a las encuestas, ha quedado relegado al cuarto lugar con un mísero 12%, por detrás incluso de Olga Riutort.


El FIT abre una alternativa política mostrando que votar a Juez no es luchar contra el PJ y la UCR que hundieron la provincia, sino rescatarlos a ellos y a los intereses sociales capitalistas que representan.


Impulsemos a fondo el FIT


Ahora debemos transformar el impacto favorable que ha producido el acuerdo entre IS y PO, y la postulación conjunta de Liliana Olivero y Eduardo Salas, en una acción organizada para impulsar el voto al FIT, para convertir la campaña electoral en una verdadera movilización popular.


El objetivo es que el FIT desarrolle una representación parlamentaria y en los concejos deliberantes, especialmente en la capital, que refuerce todo el reagrupamiento independiente contra la burocracia sindical y contra la cooptación kirchnerista en la provincia.


Llamamos a los activistas obreros, a los dirigentes antiburocráticos, a los luchadores de derechos humanos, a los trabajadores de la Clínica Junín, a las organizaciones de lucha de los jubilados y del agua, a sumarse al Frente con sus candidatos y a organizar comités de apoyo.

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