09/10/2003 | 820

Los últimos datos en Salta

La última información de una consultora tradicional de la provincia, DDN, dibuja un panorama de victoria holgada para el actual gobernador Romero y para su candidato en la capital. Los semanarios locales atribuyen esta circunstancia a la escisión del frente que se formó para las recientes constituyentes, Unión por Salta, a partir de la separación del partido Renovador. La intención de voto para el PJ oscila entre el 37 y el 41% para las distintas nominaciones; entre el 18 y el 21 para los renovadores; entre el 4 y el 5% para Unión por Salta (UCR, Frente Grande, Recrear, kirchnerismo); el 1.5% para el ARI y un 20% de indecisos. De acuerdo a todos los co mentarios políticos, el gobierno nacional apoya a Romero.


El registro para el Partido Obrero oscila entre el 11.6 y el 12.6%. Estos datos vienen acompañados de un giro evidente de la prensa política de Salta con relación al PO, que es objeto de diversos ataques. Entre ellos el tradicional de sectario, pero también la descalificación de que sólo recogemos un «voto bronca» que se esfumará rápidamente, más la de ser un partido antidemocrático porque en lugar de «internas» realizó una conferencia provincial de delegados para elegir los candidatos. Lo que ningún periódico destaca es que antes de recoger la bronca del voto organizamos esa bronca en una de las más grandes luchas piqueteras del país, cuando sufrimos persecuciones y encarcelamientos. Nadie dice tampoco que la conferencia fue convocada para diseñar la estrategia política que deberán defender los candidatos, algo que en los partidos «democráticos» está a cargo de las patotas dirigentes o de los diseñadores de imagen que se contratan por cifras en dólares con muchos ceros. La campaña salteña va a ser muy dura, porque la burguesía no se banca una bancada del PO más numerosa. Sabe bien que sería un paso «para la construcción de la alternativa al poder romerista» (consigna de la campaña electoral del Partido Obrero).

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