Luis Zamora: Lamentablemente hubo “excesos”

Seguir
“La Tablada exige de Izquierda Unida el reclamo de una Investigación hasta las últimas consecuencias da lo ocurrido. Porque hay explicaciones confusas y contradictorias de hechos muy dudosos: Provenzano que aparece muerto luego de detenido y con orden de captura, por ejemplo. Esto despierta interrogantes... D’Alessio dijo, por ejemplo, que habla entre seis y diez cadáveres sin identificar, como si seis o diez cadáveres fueran lo mismo o se pudieran confundir”.
Luis Zamora, quien le dice todo esto a Página 12 (5/3), está terriblemente preocupado, como se ve, por lo que ocurrió en La Tablada, pero sólo después de concluida la masacre. La masacre como tal no le merece el menor reparo, hay que suponer que la considera legítima. Su partido, el Mas, ya gastó todo el arsenal de insultos que autoriza la Academia de la Lengua contra los integrantes del comando del MTP, pero no se ha leído nada que condene al hecho fundamental de los sucesos de La Tablada, es decir, el terrorismo ejercido por el Estado “democrático” y sus “carapintadas” contra los ocupantes sin salida del Regimiento.
¿Qué es este descubrimiento de los crímenes que pudieron haberse cometido con posterioridad a los hechos, sino la teoría de los “excesos da la represión”, cuyo autor intelectual es el general en retiro Jorga Rafael Videla?
Pero Zamora no condena todos los “excesos”; hay otros que los absuelve. No llega al nivel de Videla. En otra parte del reportaje afirma: “se dice ahora que varios conscriptos murieron por las balas militares”, algo que le “duele” mucho al Mas, porque todo su respaldo a los “carapintadas” se ha basado en que el MTP había matado a “trabajadores en uniforme”, lo que ahora está cuestionado. A esto Luis Zamora responde: “Pero, ¿no sabían los que hicieron La Tablada quiénes son los carapintadas? Les dieron la excusa para matar conscriptos y son tan responsables ellos como los militares que los pudieron haber matado”.
Es decir que tos carapintadas no serían para Zamora, ni siquiera los verdaderamente: responsables de los asesinatos de los soldados que se les pudieran probar. Hay pocos casos en la historia en que un hombre de izquierda absuelve los crímenes de la represión por anticipado. A Zamora se le ha caído la toga de marxista y de abogado. Cuando no puede negar un crimen del terrorismo de Estado, encuentra para él, sin embargo, una “excusa". El alineamiento del Mas con los carapintadas, es decir con el Estado, es entonces mucho más profundo de lo que cualquiera se puede imaginar, algo que ya había sido percibido por Neustadt.

