17/02/2011 | 1165

Con el modus operandi de los k: Macri y Clarín contra el Partido Obrero

El ataque al Partido Obrero, mediante difamaciones emanadas desde el poder, en acuerdo directo con los grandes medios de comunicación, no es una política privativa del kirchnerismo. Ahora el macrismo y Clarín han lanzado también un ataque de cosecha propia, afirmando que el Partido Obrero es el responsable de la quema de la puerta de la Jefatura de Gobierno (ver Clarín del 17 de enero). La nota de marras nos responsabiliza por incidentes que se habrían sucedido el 20 de diciembre en el edificio de la Jefatura sin aportar prueba alguna que involucre a nuestra organización: «También en diciembre militantes del PO quemaron la puerta y hubo que restaurarla casi por completo». Como salta a la vista no se trata de un ataque político, que debe ser respondido mediante una lucha política, sino de una afirmación que nos imputa una acción sin la menor prueba.

Notas como la de Clarín apuntan a socavar a nuestra organización de cara al conjunto del pueblo. No estamos ante el libre ejercicio de la «libertad de prensa» sino ante un operativo político de la clase capitalista, su gobierno, partidos y medios de comunicación para atacar, mediante la calumnia y la injuria, a una organización que siempre defendió los intereses de los trabajadores. Se trata de una cuestión de clase y, por lo tanto, estratégica, en la que se borran las diferencias que separan a los Macri con los K, y a Clarín de Página/12 y Tiempo Argentino.

El PO envió una carta documento al diario Clarín para que rectifique sus dichos, reservándonos el derecho de comenzar acciones legales. El diario respondió señalando que la nota «refleja fielmente la información brindada por las fuentes, en este caso fuentes oficiales del GCBA (Sr. Iván Pavlovsky -vocero del GCBA), las que por otro lado han sido concretamente enunciadas en ella». Con este recurso, Clarín busca sacarse el problema de encima y responsabiliza sobre sus afirmaciones calumniosas al vocero oficial del Gobierno de la Ciudad.

Pero, luego, recibimos una nueva carta -fechada el 29 de enero- enviada por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. En ella señalan que el PO «orienta y consiente destrozos y daños a bienes públicos de la Ciudad de Buenos Aires» y que personas «que se identifican» con el PO «han promovido alguno de los ataques a los que hacemos referencia». Concluye reclamando que el PO «arbitre las medidas necesarias a fin de cesar en los ilícitos» y que asuma «los daños ocasionados al patrimonio público» que cuantifican en 1.463.879,55 pesos. En la nota, esa cifra está justificada por el artículo publicado en Clarín, lo cual es un absurdo total, ya que el gobierno debiera saber por sí mismo lo que le salen los arreglos y no por lo que cite un diario. El reclamo del pago millonario suena a burla, aunque si tenemos en cuenta que a los trabajadores del Colón Macri les reclama 50 millones de pesos por sus movilizaciones, la cosa puede ir en serio.

Es posible que la nota enviada por el gobierno sea una maniobra dictada por sus abogados para zafar de una causa penal en su contra. Todo hace recordar al modus operandi de los funcionarios y medios K, que se tiran la pelota mutuamente para evitar hacerse cargo de la responsabilidad que le compete por las injurias y mentiras vertidas contra nuestra organización. Como vemos, los ‘destituyentes’ de Macri y Clarín repiten el mismo libreto.

El Partido Obrero llevará a fondo la lucha contra Macri y Clarín, en todos los terrenos, incluso el legal. De esta manera, defendemos a nuestra organización de los ataques de la clase capitalista.

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