25/09/2018

Marcelo Ramal contra el provocador Feinmann: “Usted era el alcahuete de Aníbal Fernández”

En un diálogo picante, el dirigente del Partido Obrero acusó al conductor de haber sido “chirolita de todos los gobiernos”.

El provocador profesional Eduardo Feinmann puso al aire al dirigente del Partido Obrero Marcelo Ramal, que se encontraba en el corte de la Panamericana, con el sólo fin de llevar adelante su tarea paga de infundios contra los luchadores. Ramal le respondió con contundencia. A continuación, el diálogo radial.


Movilero: -Escuché a algunos dirigentes decir que se vaya este gobierno, que se vaya el presidente…


Marcelo Ramal: -La situación es muy clara: si sigue este gobierno, llevando a una desocupación cada vez más alta, a una liquidación del patrimonio público del país, que es lo que está haciendo hoy Macri en los Estados Unidos. En sólo tres meses, Macri rifó veinte mil millones de dólares de las reservas nacionales y la moneda argentina se ha derrumbado. Un gobierno que no puede defender el valor de la moneda nacional, que es el valor del salario, que es el valor de las jubilaciones, demuestra una profunda incapacidad para poder gobernar. Lo que se ha planteado es que ese gobierno sea reemplazado por una Asamblea Constituyente electa democráticamente que, sobre la base de una representación popular, adopte las medidas elementales para sacar al país de la crisis.


Eduardo Feinmann: -Marcelo Ramal, buen día, Feinmann le habla.


M.R.: -Qué tal, Feinmann.


E.F.: -¿Usted ahora es diputado?


M.R.: -Soy docente universitario y en diciembre completé mi segundo mandato como legislador de la ciudad de Buenos Aires.


E.F.: -Marcelo, ¿usted sabe que está cometiendo un delito, no?


M.R.: -No, no, estamos defendiendo el derecho de huelga, la posibilidad de que muchos trabajadores se sumen a la huelga y le impriman un carácter activo y que el paro no pase como un paro silencioso, sino que todos los trabajadores sepan por qué toda la clase trabajadora está luchando.


E.F.: -Pero hay gente que quiere ir a trabajar y ustedes no se lo permiten. Le joden la vida al que quiere trabajar. Al que quiere ejercer su derecho constitucional a trabajar. ¿O ustedes son los dueños de la vida del resto?


M.R.: -No, justamente, los dueños de las fábricas, los dueños de los bancos, los dueños del Estado son los que coaccionan a los trabajadores a tener que, por falta de representación gremial en muchos lugares, ir a trabajar cuando hoy la voluntad de muchos trabajadores es llevar adelante una huelga.


E.F.: -No, la gente va a trabajar porque le gusta trabajar, porque va a ganar su sueldo, porque le encanta trabajar. Porque es digno ir a trabajar.


M.R.: -No, es gente coaccionada por patrones que les descuentan el día o directamente los despiden.


E.F.: -Claro, es así la vida. La vida es así. Lo que pasa es que usted no está acostumbrado a que la vida sea así porque usted vivió de la teta del Estado mucho tiempo.


M.R.: -No, yo trabajé toda mi vida. Mire, Feinmann, le voy a decir una cosa. ¿Sabe cuándo fue la última vez que hablé con usted? Cuando usted era el vocero de Aníbal Fernández y Ricardo Jaime.


E.F.: -¿Vocero de Aníbal Fernández? En mi puta vida fui vocero de Aníbal Fernández.


M.R.: -Le voy a decir cuándo. Cuando Aníbal Fernández culpó a Pino Solanas, al Pollo Sobrero, al Partido Obrero…


E.F.:-Cuando incendiaron un tren.


M.R.: -Cuando el gobierno de Aníbal Fernández, que usted defendía, acusaba a luchadores usted era el alcahuete de Aníbal Fernández, Feinmann.


E.F.: -Qué bárbaro…


M.R.: -Usted es consecuente, es una persona consecuente y yo se lo tengo que reconocer. Usted defiende a todos los gobiernos de turno. Ahí donde está el poder político, ahí está Eduardo Feinmann. Lo tengo que felicitar porque es una persona consecuente. Recuerde, Feinmann, que en C5N usted defendía a Juan Pablo Schiavi. La gente que usted defendía, Feinmann, hoy está presa por fraude ferroviario y el Partido Obrero está luchando, está con los trabajadores.


E.F.: -Yo le voy a recordar. El Partido Obrero perdió un juicio contra mí porque yo di la noticia de un incendio contra un tren, cuando incendiaron un tren con la gente adentro. Y perdieron el juicio. Y para mí es un honor haber ganado un juicio al Partido Obrero, el partido de los no trabajadores.


M.R.: -Usted calumnió a muchísima gente, es un alcahuete. Cuando usted acusaba al Partido Obrero y a Pino Solanas era el chirolita de Aníbal Fernández. Feinmann, haga memoria. Usted defendía a los funcionarios del kirchnerismo como si fueran su propia familia.


E.F.: -Ramal, siga cometiendo delitos, maestro.


M.R.: -Yo no se lo reprocho, allí donde está el poder, está usted. Lo felicito.



 

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