19/07/2021

Mendoza: en Rivadavia vamos a enfrentar a los candidatos del ajuste

En campaña por una alternativa de los trabajadores.

Durante más de 20 años las gestiones radicales se han sucedido en el municipio de Rivadavia. Siempre con la colaboración de fuerzas como el Partido Socialista y el mismo peronismo que acompaña todas las ordenanzas del ejecutivo.

El manejo de la pandemia, el ascenso meteórico de la pobreza y desocupación no encuentra “grieta” entre el gobierno nacional y el municipal que privilegia el pago de los especuladores y el rescate a los capitalistas.

La oposición municipal solo existe en forma simbólica, pues están alejados de toda la necesidad de los trabajadores del municipio.

Lo que han dejado en evidencia estos 20 años de radicalismo y su anterior alternancia con el PJ es que no han podido solucionar absolutamente nada de las necesidades más urgentes de las familias rivadaviense. Falta de un plan de urbanización, construcciones políticas en base a la obra pública y el fortalecimiento de los sectores productivos. Esto se traduce en la reproducción del aumento de pobreza a nivel nacional y dejando a más de 30 mil rivadaviense que no pueden acceder a la canasta básica familiar signado en 65 mil pesos.

¡Las cosas así no van más!

La gran lucha de los obreros de viñas y bodegas de un lado y la explosión de pobreza y desocupación del otro han expuesta crudamente uno de los problemas centrales de la zona, el quiebre de la actual estructura de producción de campo.

La oligopolización de la producción dominada por las grandes bodegas y acopiadoras profundiza contradicciones muy fuertes como que no se levanten las cosechas al mismo tiempo que miles de pibes comen en comedores populares. Esta es la consecuencia de privilegiar la acumulación de un puñado de patrones por sobre las necesidades populares.

Mientras los grandes bodegueros exportan su vino, con enormes ganancias en dólares, pagan sus costos y salarios en pesos. Sin embargo, el gobierno provincial, con el visto bueno del frente de todos mantiene enormes subsidios como el fondo anticíclico y eximiciones impositivas, para los trabajadores inflación, desocupación y pagos de miseria.

Ninguna de las fuerzas políticas que van a participar de estas elecciones se plantean tener un debate sobre esta situación, pretenden ocultarlo para no tener que responder sobre sus responsabilidades. Han gobernado el país, la provincia, el municipio alternándose y llevándonos a la actual situación.

No podemos permitir que nos sigan extorsionando con el mal menor otra vez, porqué esta polarización trucha busca ocultar las principales urgencias del pueblo trabajador como son el trabajo, el alimento, la vivienda, la salud y la educación.

Vamos con el Partido Obrero en el FIT-U

El joven Partido Obrero en el FIT-U de Rivadavia ha sido solidario con los reclamos populares, incluso colaborando activamente con la organización de comedores y asambleas, con el apoyo explícito a los compañeros municipales, vitivinícolas, de la salud y la educación. Hemos impulsado una oposición al régimen de conjunto es decir a todos sus gobiernos.

En el último periodo se viene expresando un ascenso de los reclamos populares con centro en el salario y el trabajo genuino. Esto lo registramos en una explosión de nuevas asambleas del polo obrero en el municipio y toda la provincia. Las apretadas de los funcionarios o punteros de los gobiernos ya no asustan a nadie, es que la necedad es mucha. Nadie les cree a los funcionarios que cobran como si fueran generantes de multinacionales.

La lucha de los trabajadores vitivinícolas, empleadas domésticas, municipales, de la educación y salud, de los comedores populares, la lucha en defensa del agua y los bienes comunes, del movimiento de mujeres y disidencias sexuales han reflejado la necesidad de poner en pie una oposición popular, que luche en las urnas y unifique al pueblo trabajador en las calles.

Por esta razón venimos impulsando asambleas, reuniones y la más amplia deliberación entre los trabajadores, jóvenes y mujeres.

Planteamos un verdadero plan de obra pública para la urbanización de las zonas postergadas y la construcción de viviendas, la reorganización de la actividad agraria para garantizar el alimento de nuestros niños, para abastecer y reabrir las fábricas alimentarias cerradas en el último tiempo. Estas medidas implican una salida rápida al problema del trabajo. Pero requieren que los recursos no se dilapiden en rescates a las patronales como Pescarmona o el pago a los especuladores internacionales como el FMI y el Club de París. También es necesario prohibir los despidos y suspensiones, repartir las horas de trabajo entre ocupados y desocupados.

En las próximas elecciones debemos ignorar a quienes nos vienen con la falsa polarización y apostar por una alternativa propia, la lucha por recuperar los recursos nacionales, la provincia y el municipio para satisfacer las necesidades populares.

¡Súmate a esta lucha!

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