Misiones: el monopolio político reaccionario de la Renovación

Las elecciones en Misiones culminaron con un triunfo general del Frente Renovador de la Concordia Social (bloque oficialista compuesto por gran parte del peronismo, una parte del radicalismo y partidos provinciales que, bajo una forma u otra, viene gobernando la provincia hace 20 años), que superó el 73% de los votos, y un retroceso general de los principales partidos patronales de la oposición respecto de 2017. 


El Frente Renovador sostuvo su predominio en la provincia. El despegue del gobierno nacional y la agitación de una “política misionerista” le permitieron a la Renovación presentarse como un espacio “opositor” al gobierno nacional, no obstante haberle garantizado en estos cuatro años los votos para aprobar las leyes de ajuste, el pago de los fondos buitre, la reforma previsional y haber aplicado a nivel provincial las paritarias a la baja, que destruyeron el salario de los trabajadores provinciales. Así, mediante la utilización de una fuerte movilización del aparato mediático y electoral, con reparto de mercaderías y dinero, y al uso de la ley de Lemas, pudo consolidar un triunfo aplastante.


Apelando a esta herramienta antidemocrática, que confunde al electorado y diluye el voto, en la mayoría de los municipios, las elecciones terminaron siendo una interna entre candidatos del Frente Renovador a las intendencias. La renovación presentó casi 300 candidatos a intendentes para 76 municipios. De esta forma, la ley de Lemas produjo el efecto de una elección de partido único o una interna. A esto contribuyó el despliegue de aparato, pero también, y fundamentalmente, el derrumbe de las variantes opositoras, porque al darse por definida la elección provincial, la atención del electorado se concentró en cuál de los lemas municipales podría ganar.


El Frente Popular Agrario y Social, cuyos partidos integrantes obtuvieron en 2017 más de 93 mil votos, tuvo una debacle provincial al perder 40 mil votos. Sus ocho años de “oposición responsable” a la renovación, donde le votaban positivamente todo, incluyendo el presupuesto, la presidencia de la cámara, la privatización de la salud, etc., no lograron transformarlo en una opción provincial frente a la Renovación. No obstante, logró el triunfo en las intendencias de San Vicente, Aurora, zona histórica del PAyS, y Colonia Delicia, donde logró sumar a su frente local a ex Cambiemos y así vencer.


El Frente Juntos por el Cambio, encabezado por Humberto Schiavoni, pagó el costo de la enorme crisis y el ajuste que su partido desarrolla a nivel nacional y fue el gran derrotado de la elección, ya que perdió 100 mil votos en toda la provincia.


La campaña del Partido Obrero


El Partido Obrero desarrolló una fuerte campaña sobre la base de un desarrollo provincial, logrado a raíz de la intervención directa de nuestros militantes en todas las luchas de los trabajadores y desocupados misioneros. 


Llevamos a la arena electoral un programa que reivindica una salida obrera y socialista para la situación crítica de Misiones. Llevamos al debate con los trabajadores los reclamos de anulación de los tarifazos, apertura de los libros, gestión obrera de la producción y los servicios, reorganización de la producción agraria.


La campaña reflejó el desarrollo de una política de reclutamiento con la incorporación de militantes en nuevas localidades, como 2 de Mayo, San Vicente, Montecarlo, Delicia, Victoria, Piray y San Pedro, así como la consolidación de la militancia en las grandes ciudades, Posadas, Oberá y Eldorado. En Eldorado, especialmente, la movilización política fue masiva. En toda la provincia, la movilización de fiscales supera todo parámetro previo.


Esta gran movilización no se plasmó en un crecimiento electoral, por la dificultad del cuadro de la elección. Así, repetimos los resultados de 2017, un 1,5% provincial. Obtuvimos el 3,6% en Eldorado y el 2,3 en Posadas. En 2015, la última elección de Gobernador, habíamos tenido el 0,6% de los votos.


Las elecciones mostraron que el derrumbe de Cambiemos continúa su marcha y que los gobiernos provinciales se presentan como una red de contención para la burguesía frente a la crisis política.


La crisis de la oposición patronal y el hecho que la renovación haya acaparado casi el 80% de los votos con el método fraudulento de la ley de Lemas hace más necesario que nunca el desarrollo de una alternativa obrera y socialista en la provincia. Vamos a cada fábrica, campo, institución y barrio a discutir una salida de los trabajadores.


La lucha es enorme, las fuerzas también; ¡a construir, compañeros!