Políticas

9/3/2022

Congreso Nacional

Morales, lobbista de los usureros y cabeza de la represión del régimen del FMI

El gobernador jujeño mantiene de rehenes a siete manifestantes del Frente de Lucha Piquetero.

Gerardo Morales, gobernador de Jujuy

Gerardo Morales, gobernador de Jujuy, presidente de la UCR y autoproclamado presidenciable, se destaca en estas horas por actuar como uno de los principales gendarmes de la aprobación del pacto con el FMI, atacando a las fracciones díscolas de su propio frente y también del kirchnerismo. Entre sus “credenciales”, para llamar al orden a todas las fracciones capitalistas y pujar porque voten el acuerdo ajustador, estará sin dudas su condición de “adelantado”. Morales llevó adelante una represión en su provincia tras la que mantiene detenidos a siete trabajadores desocupados del Frente de Lucha Piquetero, hace cinco días y sin motivos que lo fundamenten, por lo que empieza a crecer en la provincia y en todo el país la campaña por su libertad y por el cierre de las causas.

La emergencia del Frente Piquetero, un desafío al régimen

El régimen de Morales ha usado hasta el extremo el recurso político de presentarse como garante del “orden”, explotando a fondo el desprestigio de las organizaciones piqueteras cooptadas por el Estado; aunque su régimen se apoya en un pacto con buena parte de los punteros de la Tupac y otras similares.

El desarrollo masivo del Polo Obrero, en buena parte de la provincia, y la constitución del Frente Piquetero como un frente único independiente del Estado, capaz de movilizar a miles de compañeros, ha puesto sobre la mesa que el “orden” de Morales es el de la pobreza estructural, mientras en la provincia florecen una serie de negocios capitalistas, como el de las mineras del litio o los parques fotovoltaicos en manos de las multinacionales.

Venimos de la gran votación del FIT-U en la provincia en la elección de diputados nacionales, con la elección en que conquistamos el 25% de los votos, que se explica en parte por el hartazgo de una parte de los trabajadores con este régimen. Es indudable que en esos resultados tuvo fuerte peso la movilización del Polo Obrero y en alguna medida de otras organizaciones que ahora han constituido el Frente Piquetero en la pelea por el voto a la izquierda en las barriadas populares.

El empeño del gobierno en perseguir y doblegar al Frente Piquetero tiene alcance estratégico

Lo que se busca impedir es que se convierta en una referencia de todos los trabajadores que hoy son blanco de las medidas de ajuste del gobierno, como la docencia o los municipales. Jujuy tiene una rica historia de lucha de los trabajadores. En los 90′ varios gobernadores cayeron en el marco de enormes movilizaciones que reunían a un gran frente único de estatales y organizaciones de desocupados. Aquel proceso fue luego esterilizado por la enorme cooptación estatal de las burocracias de los gremios, de la CCC y de la Tupac (esta última llegó a actuar como fuerza de choque del gobierno contra las organizaciones independientes).

Morales ejerce una suerte de cogobierno con toda un ala del PJ, que es cómplice directo de la represión en curso. El kirchnerismo, que se presenta como opositor y hasta víctima del régimen, no ha movido un dedo por la libertad de los presos. Es que todas las fracciones de los partidos capitalistas temen como a la peste la emergencia de la clase obrera jujeña con una acción independiente. Todas son, además, tributarias del arreglo con el FMI.

Desde el Partido Obrero estamos empeñados en defender esta acción obrera independiente y extenderla a ocupados y desocupados y empeñados en derrotar todos los recursos represivos del régimen y sus medidas de ajuste. Es sólo en este marco entonces que la enorme votación al Frente de Izquierda Unidad podrá convertirse en alternativa de poder avanzando efectivamente en la lucha por un gobierno de los trabajadores.