18/12/1997 | 569

Movilización por las cloacas y el agua corriente

El 3 de setiembre pasado, el gobernador Duhalde anunció en una visita a Ituzaingó, el acuerdo alcanzado entre los intendentes de Hurlingham, Morón e Ituzaingó y el gobierno provincial, para poner en marcha el plan cloacal para los tres municipios del Oeste del conurbano bonaerense. También, que la provincia otorgaría un subsidio de 51 millones «a los fines de disminuir la inversión de cada vecino frentista».


El ‘Plan’ anunciado es prácticamente el mismo que Rousselot debió archivar en el 95, como consecuencia de la inmensa movilización de los vecinos.


Como en Morón a partir del 10 de diciembre el PJ pasaba a ser minoría en el Concejo Deliberante, empezó una carrera contra reloj para aprobar el proyecto confiscatorio. Así, en la sesión del 11 de noviembre, «los 8 concejales del PJ festejaban con abrazos y besos la sanción de la ordenanza para la construcción de las cloacas». Rousselot promulgó «con una velocidad inusitada la ordenanza» (Página 12, 12/11).


«La obra al contado le costará a los vecinos más de mil pesos para una casa en una zona media con diez metros de frente. El plan del intendente prevé únicamente una financiación a 180 meses, en cuyo caso su costo asciende a 6.316 pesos. La tasa, por su parte, es del 21,42% anual, mientras que la garantía del pago es la propiedad y la moneda prevista en el contrato es el dólar» (Crónica, 11/11). Los vecinos que manifestaban su oposición a este robo en la puerta del Concejo Deliberante fueron golpeados y heridos por las patotas de Rousselot, ante la presencia cómplice de la policía. Hubo más de 10 heridos, además de mujeres y jubilados golpeados.


El negocio de la Alianza


«La oposición anunció que a partir del 10 de diciembre revisarán todos los contratos y adjudicaciones realizadas por la administración justicialista» (ídem). Esto no es derogar, ni menos desconocer, la deuda con la ‘patria contratista’. Toda la crítica que se les ha escuchado a estos‘opositores’ sobre el plan cloacal es que debieran buscarse mejores precios en el mercado. Incluso presentan como alternativo al plan de Rousselot, el plan realizado por Posse en San Isidro a un menor precio para el vecino. A partir del 10/12, en mayoría, y como lo ha hecho hasta ahora en minoría, la Alianza va a convalidar todos los negociados y chanchullos de Rousselot, y pasará a gestionar y ejecutar sus propios negociados.


La votación, a fines de noviembre, del «llamado a licitación pública nacional e internacional» (Resolución 74, Clarín, 29/11), en forma unánime (todos los bloques) no hace más que cambiarle el collar al perro. A los adalides de la lucha contra la corrupción ni se les ocurrió pensar que los impuestos deben volver al pueblo en obras, en lugar de confiscar a los trabajadores con nuevas cargas.


Ya están pagas


Los impuestos que pagan los vecinos de Morón, Hurlingham e Ituzaingó son los más altos de la Provincia. Las cloacas y el agua corriente son una necesidad impostergable en los tres municipios. Las napas de agua están completamente contaminadas y las barriadas se hunden en el barro y la mugre.


Los vecinos ya han pagado con creces las obras que nunca se hicieron. El PO de la zona, junto a diversas organizaciones vecinales y vecinos, está impulsando un «proyecto de ordenanza» para los tres distritos, que rápidamente ha generado una adhesión masiva y, a días de su lanzamiento, ya es una campaña popular que recorre los tres municipios. Ese proyecto plantea claramente que toda la obra tiene que ser financiada y pagada enteramente por los municipios y la provincia, sin costo alguno directo o indirecto, presente o futuro, para los vecinos. El conjunto de la obra debe ser contratada y supervisada en todas sus etapas y aspectos por las comisiones vecinales electas a tal fin. Los trabajadores que realizarán la obra deben ser desocupados de nuestros distritos, con un salario mínimo de 500 pesos por una jornada laboral de 7 horas diarias o 35 semanales, sin cupo alguno para el grupo familiar y con el solo requisito de ser mayor de 16 años y vivir en nuestros distritos.


Más de 20.000 firmas avalarán esta exigencia del pueblo trabajador, que será presentada en diversas movilizaciones en los tres concejos deliberantes. La primera de ellas ya ha sido popularmente convocada para el 10 de diciembre en Hurlingham, cuando asuman los nuevos concejales.


El PO, con esta campaña, no hace más que dar continuidad a lo que sus candidatos plantearon durante toda la campaña electoral.

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