16/12/2010 | 1159

Negociados y patotas del macri-kirchnerismo

La ocupación del Parque Indoamericano en Soldati es expresión de la enorme crisis habitacional en la Ciudad de Buenos Aires. El macrismo la achaca a la llegada de «inmigrantes», de los que se sirve para el trabajo esclavo en los «talleres textiles». La crisis habitacional va de la mano de esta superexplotación y del desarrollo de la especulación inmobiliaria; sólo en agosto, el precio del metro cuadrado de un departamento nuevo en la Ciudad aumentó un 2,5% (una tasa anual del 25%) y de los departamentos usados un 6%. Desde 2008, el aumento es del 80%. Por otro lado, se ha procedido al completo desguace de la política de vivienda del Estado: el presupuesto de 400 millones de pesos se encuentra sub-ejecutado en un 80% (el 40% de aquella suma se consume en gastos administrativos del Instituto). La reciente ley de «emergencia habitacional» no contempla ninguna medida efectiva. El IVC ofrece, en los casos de desalojos, un subsidio que no llega a los 1.000 pesos por mes para familias enteras, y no sostiene ningún tipo de política de vivienda social.

El IVC y la Corporación del Sur

En cambio, Macri le ha dado realce a la Corporación del Sur, que administra los terrenos fiscales de esa zona de la Ciudad. La Corporación maneja una caja propia, paralela a la del presupuesto, con asignación de partidas para licitaciones de obras de todo tipo, desde el «polo farmacéutico de Lugano» hasta la administración del Parque Roca (y el Creamfields). El manejo de la Corporación del Sur amplía el radio de la especulación inmobiliaria en la Ciudad. Tanto en el desguace del IVC (dirigido por un aliado de Kravetz) como en la Corporación, el kirchnerismo -junto con el progresismo de la Ciudad- y el macrismo han funcionado como aliados.

La Corporación del Sur ha sido acusada de fallas en el control interno de auditorías, de procesos de licitación fuera de control, y de realizar adjudicaciones directas a empresas amigas del gobierno en el conjunto de sus programas. Un ejemplo, el programa «Pro Sur Habitat» (con un presupuesto de 80 millones de pesos) invirtió más de 3 millones de pesos en la refacción del centro comercial bajo la autopista del barrio de Piletones y en pintar las fachadas de las casas. Macri también se vale de la Corporación para «fomentar los emprendimientos productivos» que lucran con el trabajo en negro y precario en el sur de la Ciudad.

De planes de vivienda tampoco se escucha hablar: la Corporación no llegó a inaugurar 50 viviendas el año pasado, concentradas en Villa Pirelli y Villa 19.

La Ugis

La tercera pata de la política del gobierno para las villas de la Ciudad es la Ugis. La Ugis se encarga, supuestamente, de la limpieza de los barrios y de las situaciones de emergencia. En realidad, la Ugis ha sido un puntal de la intervención del macrismo para armar una base punteril en las villas de la Ciudad. La Ugis interviene de forma irregular en los procesos de elección de delegados Villeros, que se vienen desarrollando a partir de la retirada de las intervenciones del juez Gallardo contra los punteros tradicionales de las villas de la Ciudad. Macri juega, en esas designaciones, con sectores punteriles ligados al aparato ibarrista de la Ciudad, como Changalai de la Villa 20. El hombre clave de la Ugis en este terreno es el «comandante Rodríguez». En Villa 20, el «comandante» apoya a la burocracia de Changalai, que desarrolló un ataque mafioso contra el dirigente Diosnel Pérez, del cuerpo de delegados combativo de la Villa. En Piletones, el puntero Ozuna, también con el apoyo de la Ugis, instigó a una patota para asesinar a Julio Cari, dirigente del Polo Obrero del barrio. También dirigentes de Villa 3 han sufrido ataques de sectores vinculados con el gobierno. El fuerte de la presencia del «comandante» se encuentra en la Villa 1-11-14. El macrismo opera con los métodos de la patota para regimentar los cuerpos de delegados villeros. El ataque de la patota contra los ocupantes del Indoamericano cuenta con todos estos antecedentes.

La ocupación del parque Indoamericano y la represión posterior fueron incubadas por este cuadro de intervención del macrismo y el kirchnerismo. Es necesario disolver la Ugis y la Corporación del Sur, y concentrar el conjunto de las tierras fiscales del sur de la Ciudad en una organización que centralice los recursos, bajo control de los vecinos y trabajadores.

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