23/01/2003 | 788

«Néstor» se fue de boca

La página de Clarín del lunes pasado hay que guardarla como testimonio histórico, porque en ella todos los candidatos saludan el acuerdo usurario con el FMI y porque quienes lo hacen con más entusiasmo son, claro está, los candidatos «progresistas». Carrió, por ejemplo, explica que no puede opinar porque no conoce el texto del acuerdo, pero incluso en este caso «la idea», dice, «es pagar». Es decir, incondicionalmente. Porque «no pagar» es un «extremo … de izquierda».


Moreau, por su lado, dice que «el acuerdo es positivo … si lo aprovechamos para un proyecto nacional». Es decir que podemos marchar con el FMI en pos de estrategias (de independencia) nacionales. Moreau sabe, sin embargo, que el acuerdo significa el aumento de las tarifas y la aceptación de que el Estado financie el seguro de cambio para la deuda externa de los bancos. El franjista ha incorporado a la señora Krueger y al Citibank al campo nacional y popular.


Al hombre del default, Rodríguez Saá, el acuerdo «no nos parece mal», es decir que tampoco le parece mal todo lo que viene con el acuerdo, en primer lugar el tarifazo. A la primer prueba de idoneidad intelectual, al Adolfo se le cayó el cerebro.


El que se lleva las palmas, con todo, es el marido de la Cristina Fernández. Es que Néstor ya se siente a tal extremo presidente que no dudó en decir que aspira a «alcanzar acuerdos beneficiosos para el Fondo…». Al hombre que ha secuestrado la plata de su provincia en un «paraíso fiscal», es decir a este evasor internacional, lo han traicionado sus convicciones. Y esto es lo peor que le puede pasar a cualquier político mentiroso de la patronal.

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