09/04/1998 | 580

Neuquén: 5.000 marchamos contra la impunidad

Por A.V.

Una gigantesca movilización organi­zada por una multisectorial integrada por los organismos de derechos humanos, CTA, sindicatos, Coordinadora de Estu­diantes Secundarios y Terciarios y parti­dos de izquierda, marchó por las calles de Neuquén. Bajo las consignas “Por la anu­lación de las Leyes de Obediencia Debida, Punto Final e Indulto-Contra la Represión y la impunidad de ayer y hoy”, los manifestantes repudiaron fren­te al Comando del Ejército y la Casa de Gobierno a los “militares genocidas” y sus “cómplices”; los gobiernos de Menem y Sapag y los integrantes de la Alianza.


El paso de la movilización por el frente del Comando de la Sexta brigada fue acompañado por el grito de “asesinos”, algunas piedras, tomatazos y petardos.


A diferencia de años anteriores nadie custodiaba el edificio y la consigna “Cár­cel a los genocidas” quedó estampada en su fachada.


Frente a la Casa de Gobierno, la colum­na atronó cantando “yo sabía que a Tere­sa la mató la policía” y “que se grite, a Teresa la mató el viejo Felipe”.


Un importante sector de la columna fue ocupado por la Coordinadora de Estu­diantes Secundarios, la Coordinadora de Estudiantes Terciarios, desocupados y el Partido Obrero, que al transformarse en el bloque numéricamente de mayor peso, im­primió a gran parte de la columna el ritmo de su “batucada” y sus consignas.


La movilización culminó en un acto en la Plaza de la Memoria donde hicieron uso de la palabra los organismos de DD. HH. que denunciaron a los “corruptos que están en el Congreso”. Uno de sus inte­grantes, componente de la Corriente de Militantes por los Derechos Humanos, de­nunció que “Graciela Fernández Meijide vendió la memoria de sus hijos” al no votar la anulación de las leyes.


Posteriormente, Marcos Munguía inte­grante de la CES y militante de la UJS repudió a la dictadura militar y la impuni­dad que hoy han generado las leyes indultadoras permitiendo que miles de genocidas sueltos repriman a la juventud, denunció también como parte de este ataque que reciben los jóvenes “el desmantelamiento de la educación” y la campaña de amena­zas que lleva a cabo el presidente del Conse­jo Provincial de Educación contra la C.E.S. que reclama por los derechos estudiantiles.


A continuación el orador del PO repu­dió el asesinato de miles de compañeros por la dictadura militar, procesos que iniciara el gobierno de la Triple A de Isabel Perón y López Rega y la impunidad presente soste­nida por el gobierno nacional y la oposición aliancista, convocando a los integrantes de la Multisectorial a impulsar que desde colegios, organismos del estado, fábricas y barriadas organicemos un pronuncia­miento plebiscitario de la población contra los genocidas y la impunidad.


La contradicción del CTA


La CTA convocante y organizadora del acto optó por no hacer uso de la palabra.


En un acto que evidentemente choca­ba con su reciente giro político (al pronun­ciarse públicamente la mayor parte de sus componentes por constituirse en una co­rriente interna de la Alianza). La denun­cia pública de la Alianza y su complicidad con el “segundo indulto” ponía a los dirigentes del CTA ante la posibilidad de un abucheo generalizado, por lo que opta­ron por hacer “mutis por el foro”.


El 25 de marzo se presentó en Neu­quén el general Balzá, que en un acto descarado e hipócrita “desagravió al Comando neuquino”. “No merecía­mos ser insultados”, declaró el jefe de los genocidas; “este es un agravio in­comprensible”. Refiriéndose a la pinta­da frente al Comando preguntó: “Ahí dice milicos asesinos y genocidas ¿Quién es el asesino? Esto es obra de’ un grupo minúsculo de inadaptados y cobardes”. La Multisectorial se reuni­rá a los efectos de repudiar y organizar acciones públicas en contra de las declara­ciones de Balza.