Políticas
22/6/2026
Neuquén, la montaña rusa de la deuda
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Legislatura Neuquén.
La provincia del Neuquén ha sido una emisora serial de deuda en dólares o atada a la moneda de Estados Unidos. Siempre sobre la base de colocar como garantía las regalías hidrocarburíferas o los ingresos por coparticipación impositiva que aseguran a los buitres internacionales cobrar con prioridad lo suyo antes que esas regalías e impuestos ingresen a las arcas provinciales. Por lo que el fisco de Neuquén ha sido un pagador riguroso a costa de recursos que se necesitan en salarios, salud, educación y obra en barriadas populares (desde cloacas, pavimento y hasta redes de gas). Nunca hay que olvidar que en la provincia de Vaca Muerta sigue funcionando el famoso camion garrafero que reparte en los barrios carenciados el vital elemento, aunque lo hace a cuentagotas respecto al consumo necesario para calefacción y cocinar.
La deuda fue una de las principales críticas que Rolando Figueroa le hizo a los gobiernos antecesores del MPN, que según él se endeudaban para pagar gastos corrientes. Lo cual era desmentido año tras año por los presupuestos que arrojaban un superávit corriente. La razón del déficit era, precisamente, el pago de la elevada deuda provincial dolarizada y sus usurarios intereses.
Ahora el gobierno de “la Neuquinidad” lleva dos años y medio, y el historial de autorización para endeudarse en dólares que le ha otorgado la Legislatura, desde el primer momento, es cuantioso.
Hace días acaba de aprobarle un nuevo endeudamiento.
¿Reducción?
El gobierno hace meses que viene afirmando que ha reducido un tercio la deuda “heredada” (valen las comillas porque una parte de esa deuda en dólares se aprobó cuando el actual gobernador era el vice del gobierno del MPN). Lo que dice el gobierno con el eufemismo de la reducción es que pagó la deuda que ayudó a contraer a tasas usurarias. Y que la pagó mientras se ufana de haber eliminado gran parte de la ayuda social y mantiene los salarios de estatales y docentes bajo la línea de pobreza.
Pero hay que ver si es cierto que han reducido la deuda. Dice NeuquénInforma (el boletín oficial de prensa) que en dos años Neuquén “disminuyó en 390 millones de dólares el stock de su deuda”.
Lo que no dice es que en esos dos años promovió un endeudamiento en dólares por un monto mayor a esa disminución, que no se pudo concretar porque el país está fuera del mercado de capitales y las tasas que marcan el riesgo país de esos dos años, llevan los intereses a un nivel de usura de difícil pago.
Es decir, no se redujo la deuda por la voluntad oficial de reducirla, sino porque no pudo acrecentarla por razones de mercado.
Se paga deuda de usura para contraer una nueva
En esos dos años el gobierno impulsó proyectos de ley para endeudarse que fueron aprobados por la escribanía política que es la Legislatura. Apenas asumido el órgano legislativo aprobó la ley Nº 3.434, en abril del 2024, autorizando a tomar deuda por 500 millones de dólares. La tasa autorizada era de cinco puntos por encima de la que pagaran los “títulos comparables emitidos por el Estado nacional”. El riesgo país de ese momento rondaba los 1.400 puntos (una usura) y la autorización de endeudamiento al recién asumido gobernador de la “Neuquinidad” podía ser superior en cinco puntos.
La entonces diputada, y hoy presidenta de la Legislatura, Zulma Reina, del partido del gobernador, recurría a un dibujo muy mileísta cuando justificaba la aprobación para contraer deuda: “La aplicación de fondos para hacer frente a intereses de capital no implica un incremento del stock de la deuda pública ya que se toma por un lado, y se cancela por el otro”.
Fuera de la sonsera del argumento, queda el pie que reconoce que la provincia iba a usar esa nueva deuda para pagar intereses (usurarios agregamos) contraídos en épocas del MPN cuando tanto ella como el actual gobernador eran parte del mismo. En el polo opuesto, la entonces diputada Gabriela Suppicich del PO en el FIT-U criticó “el espiral ascendente de endeudamiento que implica una hipoteca de la provincia (…) con una tasa de interés fijada de usura”, y criticó también “que las controversias deban resolverse en jurisdicción extranjera”.
A mediados del 2024 la CAF le aprobó un préstamo de 100 millones de dóalres a la provincia de Neuquén, garantizado por Nación y con prioridad de reembolso a partir de la coparticipación nacional de impuestos (según Decreto nacional 898/2024). Este préstamo se tomó a una tasa del 7% que es superior a la tasa de referencia internacional de la época, a pesar que el gobernador Figueroa ofreció en su gira por Londres ante el banco prestamista la “robustez financiera y la solvencia fiscal de Neuquén”.
En noviembre del 2025, la Legislatura volvió a aprobar a través de las leyes 3.536 y 3.540 un endeudamiento con el BID y el BIRF por 300 millones de dólares requeridos por el Poder Ejecutivo. Un entusiasta diputado del MPN, Claudio Domínguez, defendió el endeudamiento diciendo que “Javier Milei toma deuda para la timba o para regalarla mientras que Neuquén lo hace para realizar obras que los vecinos necesitan”.
Y en el presente, el pasado 17 de junio, las comisiones de la Legislatura aprobaron un nuevo endeudamiento pedido por el Poder Ejecutivo por 387 millones de dólares con la CAF, que se perfila será aprobado por la Cámara.
En tanto el gobierno lleva acumulado un monto de autorización para emitir deuda de 1.287 millones de dólares, al mismo tiempo se inventa el relato que lo suyo es el desendeudamiento porque había pagado un tercio de ese monto en dos años.
Y si analizamos la composición de esos pagos, según NeuquénInforma del 18/9/2025, surge que en diciembre 2023 pagó 21 millones de dólares de intereses y solo 5 millones de dólares de capital. En 2024 la relación fue de 231 millones de dólares de intereses sobre 96 millones de dólares de capital. En 2025 los intereses pagados fueron por 111 millones de dólares contra 47 millones de dólares de capital. O sea el desendeudamiento consistió en pagar 363 millones de dólares de intereses contra solo 148 millones de dólares de capital. Lo que implica que el 71% de lo que se paga son intereses usurarios.
A esto se reduce el desendeudamiento que pregona el relato oficial. De modo que el argumento que la reducción de la deuda permite flexibilizar los ingresos impositivos y de regalías de las petroleras, para justificar el acuerdo que acaba de suscribir con YPF S.A. y sus socios foráneos, tiene poco sustento.
Las conducciones provinciales de ATE y de Aten han convocado a parar y movilizarse el próximo 24 de junio en rechazo a ese acuerdo. Por supuesto las seccionales recuperadas convocamos a parar y movilizar masivamente ese día, agregando al eje de las direcciones de ATE y Aten, el eje del reclamo salarial, algo que dichas direcciones provinciales reniegan.
Por el salario, rechazamos el acuerdo de entrega a las petroleras. Vamos con todo.




