08/01/2022

Neuquén, una radiografía de su presente

Indicadores sociales y económicos desmienten el relato oficial.

Foto de archivo: lucha de la Salud 2021

Este 8 de enero, los dos diarios de mayor circulación zonal reflejan, en distintas notas, estadísticas oficiales que de conjunto indican que la provincia, aún con el salvavidas de Vaca Muerta, no se ha recuperado respecto a la prepandemia y cuando ingresa en el ascenso meteórico de contagios por Ómicron, que supera todos los picos alcanzados anteriormente.

Como sucedió con los incendios, el gobierno trata de disfrazar la realidad con un relato, que sin el correspondiente aporte de recursos, muestra una tendencia a correr detrás de la pelota. Cualquier aspecto que se analice lo demuestra.

Si hablamos del sistema de Salud, queda en evidencia que no se ha reforzado el mismo al nivel de lo que será necesario con la variante Ómicron circulando comunitariamente ante el sostenimiento de la apertura total turística y gastronómica, que ya coloca a ciudades como San Martín de los Andes y Villa La Angostura en picos de contagios por cantidad de habitantes. Pero también se baten récords de contagios en Neuquén Capital. En el peor momento de la pandemia en octubre del 2020 se llegó al pico de 817 contagios el 23 de octubre (LMN 11/12/2021). El informe oficial del 7 de enero indica 885 contagios solo para la capital.

Es decir, estamos en un proceso de superar el colapso que se registró el verano pasado.

En cuanto a la actividad económica, los recientes números del Indec dicen que el empleo privado registrado aún está 6% por debajo del indicador previo a la pandemia y que ha aumentado el empleo no registrado, mostrando que gran parte de la “reactivación”, allí donde existe, se está realizando a costa del trabajo bajo convenio.

Un dato que lo reafirma un sector “recontraactivado” como el hidrocarburífero, que bate récords de producción o fracturas mes a mes con menos personal, aunque aún así los volúmenes actuales no superan los del año 1999, ni en petróleo ni en gas. Vaca Muerta está casi un 30% por debajo del boom de Loma La Lata-Sierra Barrosa de hace ¡¡22 años!!

Ola de calor y sequía

La crisis hídrica provocada por una larga temporada de sequía (menores registros de lluvia y nieve en las nacientes de los ríos en la zona cordillerana), más el aumento de consumo eléctrico en la temporada de verano, hizo que la AIC (la Administración Interjurisdiccional de Cuencas) que maneja las centrales y embalses sobre los ríos Limay y Neuquén, más los requerimientos de Cammesa, permitiera a las empresas propietarias de las centrales turbinar agua a destajo, aún con las cotas de sus respectivos embalses casi en sus niveles mínimos. Lo cual provoca que aguas abajo los ríos, otrora con poderosos caudales, registren bajas que ponen en riesgo el consumo humano de agua potable y para riego. Esto en una zona que, aunque parezca un vergel como todo oasis, es parte del desierto de la estepa patagónica.

Esto conduce inexorablemente a la restricción de consumo de agua domiciliaria y a los cortes, en momentos donde las temperaturas están llegando a una oleada de 38 a 40 grados.

El diario Río Negro informa que “el balance entre Navidad y el miércoles (5/1) marca que los embalses del Comahue perdieron más de 350.000 millones de litros”. Un dato escalofriante.

Pero el dato más grave es que en la medida que se trata de un sistema de represas escalonadas, la caída estrepitosa del primer embalse aguas arriba (el de Alicurá) que perdió 3 metros de cota indica que se está agotando la reserva de agua de los lagos de las presas, jugando al límite.

La única política oficial (además de darle rienda suelta a las empresas hidroeléctricas) es sugerir a la población que restrinja el uso del agua… ¡¡con 40 grados de temperatura!!

La orientación a favor del lucro capitalista, por sobre todas las cosas, muestra a un régimen que apuesta a someter a la población a las peores penurias en aras de garantizar ganancias y la recolección de dólares para pagar al FMI y otros acreedores.

Y además… subsidios

A los subsidios de decenas de miles de millones de pesos a las petroleras, hidroeléctricas y otras, el gobierno de Neuquén tiene su propia batería de subsidios a las empresas locales. En el 2021 entre “incentivos”, créditos subsidiados y aportes varios, unas 200 empresas se beneficiaron con varios miles de millones de pesos. Las mismas empresas, la mayoría de ellas Pymes, que luego despiden trabajadores bajo convenio o contratan “en negro”. La Subsecretaría de Trabajo provincial por supuesto mira para otro lado.

Este año solo en el rubro “crédito fiscal”, el beneficio es de $ 1.000 millones. Otra suma similar se lanzó en su momento como “incentivo” a las petroleras que reactiven pozos convencionales. Y la lista sigue con la exención de impuestos provinciales y otras.

Febrero y marzo: las mesas salariales

Estamos a pocas semanas del inicio de los debates salariales con las y los trabajadores de los distintos sectores del Estado, la inmensa mayoría nucleados en ATE y en Aten.

En la previa el gobernador Omar Gutiérrez está dando señales muy claras del alineamiento con el gobierno nacional y de apoyo al pacto con el FMI. Aunque, los efectos de la derrota que le impuso la huelga de Salud cuando acordó con las burocracias sindicales un mísero 12% en marzo pasado le quita el sueño.

Las direcciones de ATE o Aten no han anunciado una convocatoria previa a asambleas. En la segunda mitad de febrero el período vacacional de estatales prácticamente habrá pasado, y las y los docentes ya estaremos en las escuelas en todos los niveles.

Se anticipa, entonces, una nueva negociación salarial sin mandato alguno (como ejecutaron el año pasado y les salió el tiro por la culata). Tratarán de ser más prolijos, tal vez, este año. Pero la línea de ajuste del gobierno nacional y provincial y el recuerdo de la huelga de Salud, pone a las mesas salariales de este año en otro contexto. Máximo cuando se han recuperado seccionales en Aten, y varias Juntas Internas opositoras en ATE, con la excepción de la Junta Interna del Castro Rendón, principal hospital de la provincia, que mantuvo la burocracia.

Un elemento de mayor conflicto este año es la cuestión previsional, respecto a la cual el gobierno ha dado sobradas muestras de impulsar a corto plazo una reforma antijubilatoria.

Todo dibuja un cuadro social y económico donde la temperatura de los choques debería dejar como un poroto los 40º de esta semana.

La unidad de las y los “elefantes” con las seccionales opositoras de Aten y el movimiento piquetero y ceramistas, conforman la posibilidad de un bloque capaz de enfrentar las consecuencias del pacto con el FMI.

Esa es nuestra perspectiva y militamos por ella.

 

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