14/10/2015 | 1385

No al cierre de Neonatología del hospital Fiorito

Tribuna de Salud


La atención materno infantil de la provincia de Buenos Aires vive la peor crisis de la historia de la salud pública.


La falta de neonatólogos, las guardias pediátricas sin médicos, el cierre de servicios y la falta de equipamiento, son la moneda corriente en toda la provincia. Pésimos salarios, precarización laboral, déficit de insumos, no pago de los reemplazos de guardia en tiempo y forma, malas condiciones de trabajo, violencia. Se trata de una política deliberada.

El desmantelamiento de servicios se ha multiplicado en toda la región, con cierre de éstos, creación de corredores sanitarios o intentos de «regionalización» de la atención.


En forma oportuna, desde Tribuna de Salud, hemos advertido que la regionalización en Avellaneda, que consistía en centralizar la atención en el Hospital Ana Goitia, vaciando de complejidad y recurso humano a los hospitales Perón y Fiorito, tenían como objetivo, no mejorar la atención de las madres y sus bebés, sino la constricción de servicios y el desmantelamiento y eventual cierre de éstos.


En estos días, se termina por consumar en la práctica el cierre de Neonatología del Fiorito, contra la resistencia de sus trabajadores.


Es decir que los mismos responsables políticos que generaron esta crisis, son los que traen como solución el cierre de los servicios.


Vale destacar la responsabilidad de las burocracias sindicales de todos los gremios de la salud, incluido Cicop, que por acción u omisión son cómplices de esta situación. Así mismo, brillan por su ausencia los diferentes bloques políticos del Concejo Deliberante de Avellaneda.


Con hospitales rodeados de sectores populares con bastas necesidades, esta política es sencillamente criminal, ya que los pacientes van al hospital al que pueden, y llegando en las peores condiciones.


Todo niño tiene derecho a nacer y a ser atendido en las mejores condiciones. Cada hospital preparado en las mejores condiciones materiales y humanas para dar solución a las demandas de madres y recién nacidos.


Estas maniobras pretenden simular una respuesta a la dura realidad del sector, expresada por el aumento de la mortalidad materna y neonatal, en el marco de un presupuesto de ajuste votado por todos los bloques legislativos, a excepción del Frente de Izquierda.




Porque defendemos la salud pública y la vida de nuestras mujeres y niños decimos:


• Ningún cierre de servicios.

• No al vaciamiento hospitalario.

• Que los que generaron la crisis la resuelvan. 

• Triplicación del presupuesto de salud.

• Partida presupuestaria de emergencia para atender el déficit de recursos humanos y materiales en el área materno infantil.

• Aumento salarial para lograr la cobertura de los cargos.

• Asamblea de trabajadores y pacientes para potenciar la denuncia del ataque a la salud del sector más vulnerable de la población y votar acciones de lucha.