26/08/1999 | 639

Nora Biaggio y Mariela Ugarteche

Por Editor

Nora Biaggio, dirigente docente y secretaria general de la Lista Rosa nacional, y Mariela Ugarteche, miembro de la Comisión Interna de Upcn del Inti, son las candidatas a gobernadora y vice en las listas del Partido Obrero en la Provincia de Buenos Aires. Estos son sus planteamientos.


PO: ¿Por qué dos mujeres a la cabeza de la lista del PO en Buenos Aires?


NB: Más que por dos mujeres, la lista del PO está encabezada por dos representantes reales y efectivas de algunos de los principales movimientos de lucha de la provincia, que como muchos otros en el país, tuvieron mujeres a la cabeza. La lista del Partido Obrero en Buenos Aires refleja este fenómeno político de las mujeres que encabezamos procesos de lucha, en la provincia y en todo el país.


En docentes, en mi caso particular, estuvimos a la cabeza de la batalla contra lo que terminó siendo la llamada ‘ley del incentivo docente’. Los docentes de la Lista Rosa y de Tribuna Docente luchamos sin tregua contra los intentos de Maffei y de Decibe de imponer la reforma laboral docente y la liquidación del Estatuto.


MU: Las mujeres también estamos a la cabeza del proceso de luchas en los gremios estatales y por la recuperación gremial de ATE. No hay que olvidar el enorme peso de la mujer trabajadora en el hospital público y su papel en las luchas contra la ‘autogestión hospitalaria’ de Duhalde, como en el Hospital Castex.


NB: Las mujeres protagonizamos estas luchas, así como muchas otras, como las de los desocupados. Tampoco hay que olvidar que, ante el hundimiento feroz de Buenos Aires, una de las candidatas del FMI es mujer. Por oposición, las mujeres en la lista del PO representamos las luchas de los docentes, de los estatales, de los desocupados, contra la flexibilización, por el subsidio a los desocupados, por el reparto de las horas de trabajo.


Pero esa mujer que representa al FMI es, también, la representante de la Iglesia contra los derechos de la mujer. La lista del PO, encabezada por mujeres, representa la lucha por igual salario por igual trabajo, por anticonceptivos gratuitos y por la legalización del aborto.


El PO utiliza la campaña electoral como una tribuna de denuncia del régimen capitalista y como un instrumento más para la organización de los trabajadores. En este caso, nuestras candidaturas están al servicio de ganar el voto de la mujer trabajadora, de la enfermera que lucha en el hospital público, de las docentes, de las deocupadas, de las mujeres que luchan por sus derechos reproductivos, para propagandizar y hacer progresar la idea de una organización independiente de la mujer trabajadora.


PO: ¿Cómo marcha la campaña?


NB: Lo primero que salta a la vista es el bloqueo de los grandes medios de prensa. Y creo que el PO no está en los grandes medios, porque existe un acuerdo político en este sentido, por el impacto que causan nuestras denuncias, pero, por sobre todo, por nuestros planteamientos. Adonde hemos llegado se nota el impacto de nuestra consigna «hay una salida» y, además, que esa salida es sencilla y comprensible: que se repartan las horas de trabajo sin afectar el salario; que se prohíban los despidos; que se subsidie a los desocupados; que se abran los libros de los bancos y empresas; que no se pague la deuda externa.


Otro hecho que demuestra el interés que está despertando la campaña es la gran cantidad de «casas obreras» que comienzan a abrirse en las barriadas para organizar la campaña.


PO: Buenos Aires está atravesando una crisis política por la cuestión de la inseguridad. ¿Cuál es el planteo del PO?


NB: Duhalde hizo volver a los comisarios de Klodzyc, pero en la provincia todos sabemos que esta policía es la principal responsable no sólo de los negociados con la delincuencia organizada sino, además, de los grandes hechos criminales como la Amia o el asesinato de Cabezas. Chicos de colegios secundarios nos han dicho que no pueden denunciar dónde se vende droga porque la policía los marca y los individualiza frente a los vendedores. La delincuencia está metida en el régimen político y en el aparato del estado.


PO: Buenos Aires tiene los mayores índices de desocupación del país y concentra el mayor número de desocupados. ¿Cómo enfrentarlo?


MU: La política ‘asistencialista’ de Duhalde ha fracasado. Los ‘planes Trabajar’ que aparecían como un paliativo frente a la desocupación se han convertido en parte de los negocios de los punteros, que no sólo los utilizan para armar una clientela política sino también para el armado de redes de distribución de drogas en las barriadas.


NB: Otro aspecto es que Duhalde privatizó la asistencia social en beneficio de la Iglesia. Antes, los comedores en los barrios los organizaban los municipios o las manzaneras. Ahora, el gobierno ha transferido esos fondos a la Iglesia y a Cáritas. Y la condición que les imponen los curas a los trabajadores es que para ir a los comedores deben ir a misa. Es decir que, ante su propio fracaso, el gobierno está promoviendo aún una mayor penetración política e ideológica de la Iglesia para impedir la organización de los trabajadores.


El PO plantea que la solución a esta miseria es el subsidio de 500 pesos a todo desocupado mayor de 16 años, la prohibición por ley de los despidos y suspensiones y el reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario.