Políticas

26/8/2022

Nuevo “dólar soja”: más beneficios al capital agrario mientras se ajusta al pueblo

El acopio de granos continúa.

Massa junto al secretario Bahillo y el jefe de Coninagro/ Imagen: Carlos Iannizzotto.

Sergio Massa viene evaluando nuevos incentivos a los sojeros en función de que liquiden la totalidad de la cosecha que mantienen retenida para presionar sobre el tipo de cambio. Estos fueron discutidos en el almuerzo que compartieron el ministro y el secretario de Agricultura, Juan José Bahillo, con representantes del “campo” en una de las sedes de Coninagro. Sucede que la medida dispuesta anteriormente no dio el resultado esperado, pero el gobierno, de todas maneras, intenta postergar lo más posible una devaluación a sabiendas de sus consecuencias explosivas.

Según trascendidos, alguna de las opciones que se barajan es la de aumentar el porcentaje de acceso al dólar oficial, pasando del 30% de las ventas de soja al 60%. O bien, otorgarle un “certificado de crédito fiscal aplicable al pago de las retenciones de soja por el 30%” (La Nación, 26/8) a los productores que liquiden durante septiembre. Cabe destacar que estas mayores prebendas al capital agrario cuentan con la anuencia de todas las alas del Frente de Todos, que eligen premiar a los especuladores y ajustar a los sectores populares. Los recientes recortes en educación, salud y vivienda hablan por sí solos.

Ni hablar que cada beneficio otorgado al complejo agroexportador se traduce en una mayor presión sobre los precios de los alimentos en el mercado interno, en un país donde un millón de niños y adolescentes se ven obligados a saltearse al menos una comida diaria por falta de recursos. El oficialismo es responsable de hambrear al pueblo desde el momento que fija un salario mínimo que hoy se encuentra debajo de la canasta alimentaria y el nuevo cronograma de aumentos indica que seguirá estándolo. Como si fuera poco, el dinero destinado a políticas alimentarias perdió 13 puntos contra la inflación entre julio 2021 y julio 2022 y 29% en el caso de lo ejecutado para pagar la Asignación Universal por Hijo.

Aún así, nada garantiza que la ampliación del “dólar soja” vaya a surtir efecto. Con la actual versión, el sector apenas liquidó USD 1.400 millones en agosto -USD 100 millones menos que en el mismo mes del año anterior- dado que prefiere seguir coaccionando por una devaluación en regla porque es la opción más redituable. Ahora bien, el Frente de Todos se resiste a provocar un salto abrupto del tipo de cambio, ya que sus efectos sobre la inflación serían impredecibles, y, por lo tanto, continúa optando por el desdoblamiento cambiario.

En ese sentido, la encerrona es total. Las reservas líquidas presentan números negativos, y, además, en los últimos dos meses no hubo saldo comercial favorable para el país, debido al peso de las importaciones pero también a una disminución de las exportaciones. Lo anterior, sumado a la elevada brecha cambiaria, hace que sea muy difícil poder evitar una devaluación.

Frente a esto, el gobierno busca como tabla de salvación incrementar las concesiones al agro, mientras continúa dando vía libre al drenaje de dólares mediante diferentes maniobras. Para cortar con esa sangría y recapitalizar en Banco Central es necesario dejar de pagar la deuda usuraria y de malvender reservas para financiar la corrida cambiaria, y, a su vez, terminar con los mecanismos de fuga en los que incurren importadores e importadores. Son medidas que solo con la clase obrera al frente del sistema financiero y del comercio exterior podrán llevarse a la práctica.