21/08/2003 | 814

«Nulidad»: Un acuerdo estratégico en el Congreso

La aprobación de la anulación de la «Obediencia Debida» y el «Punto Final» por parte de una mayoría absoluta de representantes patronales, que en su momento apoyaron todas las leyes amnistiadoras del Estado, tiene un alcance estratégico que ningún luchador debería ignorar.


Esto, cualquiera sea el curso que tenga el tratamiento del todavía proyecto de ley en la Cámara Alta.


Excepto Página/12, toda la prensa explicó la maniobra.


El País, de España, explicó mejor que nadie en qué consistió el significado de esa «jornada histórica» (sic): «permitió reconciliar al Congreso argentino con la sociedad que hasta hace cinco meses reclamaba ‘que se vayan todos (los parlamentarios)’» (14/8).


La derecha vernácula también fue unánime en su apreciación. Ambito Financiero, por una vez dejó de ver fantasmas y destacó sin vueltas el carácter «sólo testimonial» (tapa) del proyecto derogatorio aprobado; habló sin vueltas de una «entente» (pág. 13) urdida por el kirchnerismo, que incluyó por supuesto no sólo a IU, sino sobre todo al grueso del arco derechista-menemista que no tuvo inconveniente en sumarse a la maniobra aportando al quórum. Tal es así – dice Ambito Financiero – «que el menemismo apareció mucho más homogéneo que el duhaldismo» (ídem). Antes de la sesión «histórica», el duhaldista Díaz Bancalari, responsable de la conducción del bloque justicialista explicaba a sus pares «que la anulación de las normas del perdón ‘era una salida política’. ‘Se trata de una ley meramente declarativa…’».


Precisamente, La Nueva Provincia, de Bahía Blanca, vocero tradicional de la Armada, tempranamente destacó que lo único que preocupaba en los cuarteles era la defensa del principio de «territorialidad» frente a la insistencia de las extradiciones del juez Garzón. Ahora – dice LNP en su editorial del 13/8 – «Kirchner ha descubierto una convención olvidada, la que declara imprescriptibles los crímenes de guerra y de lesa humanidad, firmada en 1968, aprobada por el Congreso, pero nunca ratificada p or la Cancillería».


Los kirchneristas


Patricia Walsh dijo en su intervención en la Cámara: «Se mencionó aquí que algunos cumplirían órdenes presidenciales» (Propuesta). Zamora había denunciado «una reunión oficiosa a la que no me llamaron y sí a Patricia Walsh, Elisa Carrió y otros dirigentes de izquierda». «Todos – dijo – , ‘aceptaron los cambios impuestos por el PJ’» (Clarín, 16/8). Estos cambios no sólo dejan de lado el indulto sino también otras cláusulas que anulan «sentencias previas», el principio de «retroactividad» y «el beneficio de la ley más benigna».


En un artículo que reprodujo la página web www.rebelion.org, el martes 12, la periodista Mariana Sulkes, de la Agencia ConoSur, simpatizante de IU, nos ofrece una crónica de la reunión de derechos humanos que tuvo lugar el lunes 11, supuestamente para preparar la marcha del día siguiente. La voz cantante en esa reunión fue Alicia Castro, quien «afirmó que es necesario llegar a un acuerdo con el bloque mayoritario de la Cámara de Diputados para lograr consenso: ‘De nada sirve ser los mismos treinta que todos los años, desde 1998, votamos por la nulidad de las leyes’. Y agregó: ‘Tenemos que incorporar a la caracterización de este momento, una enorme novedad, como es que el presi dente de la Nación quiera la nulidad de las leyes, más allá de la intención del bloque justicialista’. Y finalizó: ‘O se exportan genocidas o se juzgan acá. No hay otra alternativa’». Patricia Walsh, desde las páginas de Alternativa Socialista (31/7), venía sosteniendo desde mucho antes exactamente lo mismo: «Le reclamamos al bloque del PJ que se siente en las bancas. Le reclamamos al bloque de la Ucr que se siente en las bancas. Los 111 diputados nacionales del PJ, y los 61 de la Ucr, tienen la posibilidad de demostrarnos qué hacen con el mandato popular cuando ocupan las bancas».


IU y sus «aliados» hicieron entonces todo un trabajo previo para preparar el acuerdo con Kirchner, Duhalde y el PJ. Nadie debe llamarse a engaño. IU se ha transformado en una pata del sistema. Así lo expresa también su acuerdo estratégico con el Partido Socialista «gorila» en la provincia de Buenos Aires. ¿Qué diferencia a Alternativa Socialista, del Mst, y a Propuesta , del PC, del kirchnerista Página/12? El medio centroizquierdista (13/8) calificó al día «histórico», «Argentina año verde», (agregando a la «anulación» de la ley, el hecho de que María Julia «fue llevada a prisión»).


Exactamente, por esto mismo, Propuesta festejó con «doble alegría».


«El mismo día» también, el petrolero Oscar Vicente les decía a sus colegas en el coloquio empresarial de Idea: «Conozco a Kirchner desde hace 20 años… es alguien en quien confiar» (Ambito, 13/8).

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Una trayectoria con denuncias de negociados, corrupción y narcotráfico.