Políticas

13/3/2026

Organizaciones de DDHH buscan testigos de los crímenes de la dictadura en Zárate-Campana

Zárate-Campana.

Desde principios de este 2026, familiares de desaparecidos, organismos de derechos humanos y organizaciones gremiales y culturales, en Zárate y Campana, vienen llevando adelante una campaña de convocatoria para todos los vecinos que realizaron el servicio militar obligatorio durante la última dictadura cívico militar de la cual se cumplen 50 años este 24 de marzo. El motivo: no pocos jóvenes que realizaron la colimba bajo la órbita de las fuerzas armadas y de seguridad fueron testigos bajo coacción de gran parte de los crímenes cometidos en este período.

Ambas ciudades, un importante polo industrial con tradición gremial, registran más de 200 desaparecidos, todos bajo el accionar de la entonces temible Área 400 (un área militar conformada por la Armada y el Ejército) que tuvo a su cargo el secuestro, tortura y exterminio, de cientos de ciudadanos (gran mayoría de trabajadores industriales y activistas de fábrica).

Los organismos locales, con el acompañamiento de Pablo LLonto, abogado patrocinante de las víctimas y familiares de víctimas de desaparecidos en Zárate y Campana, más gran parte de los letrados de las organizaciones que querellan en la Causa Campo de Mayo y desde hace un tiempo en el Caso 967, que juzga los delitos cometidos por Dálmine-Siderca sobre sus obreros desaparecidos, promueven la convocatoria para brindar testimonio ante la Justicia y los organismos, en articulación con actuaciones de familiares de desaparecidos de la comunidad.

Espacios de la Memoria - Casa de piedra

Esta iniciativa se da en momentos en que las organizaciones de DDHH locales reclaman a los gobiernos local, provincial y nacional la recuperación y mantención de lugares señalizados como espacios de la memoria, entre ellos el Destacamento 201, conocido en Zárate como Casa de Piedra. Es que existe un accionar confusionista de los gobiernos municipales de Zárate Campana: por un lado emiten comunicados por la memoria (no verdad y justicia) e inauguran obras alusivas, mientras que por otro intentan cooptaciones de víctimas para silenciar e invisibilizar los espacios, que teniendo referencias de ambos jefes comunales, no dudarían en convertir en emprendimientos inmobiliarios.

Uno de los casos mas resonantes en Campana es el del ex Tiro Federal, que fue cedido por el gobierno municipal a Tenaris Siderca y el gigante metalúrgico sepultó, literalmente, con hormigón y tubos, toda prueba de restos de victimas y del lugar mismo como centro de detención, tortura y desaparición de personas.

En el caso de Abella, de Campana, se desnuda a su vez el derrotero de las burocracias sindicales: directivos de Suteba Campana dan charlas sobre la memoria en espacios pertenecientes al jefe comunal, que, primero del Frente Renovador, luego del Pro y ahora mileísta, adhiere (como el de Zárate) a las retrógradas posiciones negacionistas e impulsores de la teoría de los dos demonios. Demuestra esto, algo más que una simple confusión.

A poco de conmemorarse 50 años de un genocidio contra la clase trabajadora y a días de convalidarse una reforma laboral esclavista con la anuencia de casi todo el arco político, con despidos masivos y cierres de fábricas, se hace necesario el grito de Memoria Verdad y Justicia, contra la impunidad y violencia de ayer y la represión de hoy. Los trabajadores y trabajadoras necesitamos levantarnos y dar una respuesta a la altura de la agresión recibida y recuperar nuestro derecho a la subsistencia, sean algunas de las reivindicaciones por las que luchaban nuestros compañeros desaparecidos.

Esta dictadura en democracia no debe ser un obstáculo para la organización de nuestra clase y ocupar el lugar que nos corresponde en la historia.

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