Políticas

12/9/2013

|
1285

Pablo Ferreyra

El kirchnerismo presentó para la Legislatura de la Ciudad una colectora encabezada por Pablo Ferreyra, hermano de nuestro compañero Mariano, asesinado por la patota de Pedraza en octubre de 2010. La intención del oficialismo es asociar una de sus listas de legisladores con un apellido que representa la lucha librada contra la tercerización del trabajo, la burocracia sindical y los vaciadores del ferrocarril.


La manipulación política es mayúscula. Mientras se inscribía la colectora, los trabajadores tercerizados del ferrocarril volvían sobre las vías (esta vez en el Mitre) porque siguen recibiendo salarios y condiciones de trabajo muy distantes a la de los ferroviarios bajo convenio. El gobierno les envió de la Gendarmería. En la misma línea el gobierno ha saludado el nombramiento del burócrata pedracista Sergio Sasia al frente de la Unión Ferroviaria, a pesar de que él también es propietario de una empresa tercerizada. En verdad, la tercerización laboral ha sido un eje del ‘modelo' K, que fundó la recuperación económica de sus primeros años en los bajos salarios y el trabajo precario. Asociar el apellido de Mariano a una colectora K es una misión imposible, además, si se tiene en cuenta la posición del gobierno en la lucha por el juicio y castigo al crimen de nuestro compañero. Cristina Kirchner jamás condenó el crimen de Mariano ni a sus autores. Sus declaraciones iniciales se concentraron en el ataque a los manifestantes, lo que refrendó en el intento posterior de encarcelar a los compañeros de Mariano en diciembre de 2010.


No se puede pasar por alto que la colectora K encabezada por Pablo Ferreyra integra en un lugar protagónico a los legisladores de Aníbal Ibarra que buscan su re-re. Si de impunidad se trata, los K cometen un verdadero latrocinio cuando utilizan el apellido de nuestro compañero para que ingresen a la Legislatura los responsables de la masacre de Cromanón.


En su etapa de ascenso, el gobierno se valió de la cooptación para neutralizar la lucha del movimiento popular. En este caso persigue el objetivo más modesto de querer zafar de una elección empleando un apellido. Es otra maniobra desesperada de un kirchnerismo en descomposición. Gabriel Solano