Políticas

4/10/2023

Para The Economist: “Argentina necesita entrar en default, no dolarizarse”

El capital financiero debate a dolarización de Milei.

Dolarización

Una de las principales publicaciones del capital financiero internacional The Economist tituló un comentario sobre la situación financiera de Argentina y la propuesta de dolarización del candidato presidencial Javier Milei y se inclinó por el default de la deuda antes que una dolarización.

The Economist contra la dolarización y a favor del default

The Economist dice que “es más probable que la dolarización sea una maldición antes que una solución a los problemas de Argentina”. Y agrega: “cuando ocurre un desastre, las cosas se ponen aterradoras en una economía dolarizada. No existe ningún banco central que actúe como prestamista de última instancia ni para el gobierno ni para el sistema bancario. Por lo tanto, los impagos se vuelven mucho más probables. Los bancos que podrían haberse salvado con liquidez de emergencia quiebran y el gobierno carece de dólares para cubrir los depósitos…”.

Sobre las experiencias de dolarización comenta que “de hecho, Ecuador está experimentando actualmente muchas de las desventajas de la dolarización”, y “tampoco logró frenar los déficits fiscales del gobierno. Desde entonces, las autoridades han recurrido a formas cada vez más creativas de financiar los déficits fiscales, lo que llevó al país a firmar un acuerdo con el FMI en 2019”.

O sea, para The Economist la “dolarización” no resuelve los déficits fiscales, ni cómo financiar el presupuesto y finalmente termina requiriendo auxilio al FMI. Por lo que pronostica que “es más fácil prever un futuro en el que Argentina caiga en el desastre que uno en el que las autoridades vean las difíciles decisiones necesarias para que la dolarización sea un éxito”.

Y finaliza observando que la desvalorización de los bonos de deuda de Argentina “están descontando otra reestructuración de la deuda. Para poder empezar de nuevo, Argentina podría necesitar entrar en default, no dolarizarse”.

Las presiones para un default de Argentina se han incrementado, con el cuentagotas de las transferencias del FMI y con los abultados vencimientos para los próximos meses, solo se espera que se realicen las elecciones.

Financial Times, por su parte, agrega las razones del FMI para empujar al default de Argentina, “el problema para el FMI es que Argentina es cómodamente su mayor deudor, luego del gran programa firmado en 2018 que casi inmediatamente descarriló. Y como dice el dicho: si le debes un millón de dólares al banco tienes un problema, si le debes 44 mil millones de dólares, entonces el que tiene el problema es el banco”.

La propuesta de Milei de cerrar el BCRA y dolarizar se basa en el desconocimiento de la historia del capitalismo en Argentina

The Economist invitó a Milei a responder y dar su opinión: “Javier Milei sostiene que el banco central de Argentina no debería existir. Tampoco hay futuro con el peso, dice favorito a la presidencia”.

Su opinión se inicia diciendo que “en 1935 se crea el Banco Central Argentino (BCRA). Marcó el inicio de una de las mayores estafas de la historia de nuestro país. En los años posteriores a la fundación del BCRA, la inflación anual aumentó a dos dígitos, redistribuyendo violentamente el ingreso y reduciendo el poder adquisitivo de los trabajadores. El peso que anteriormente había sido una de las monedas más fuertes del mundo, inició su ignominiosa caída, sentando las bases para el ascenso del peronismo”.

La historia monetaria de Argentina se iniciٚó mucho antes que la creación del Banco Central en 1935. La primera moneda nacional fue emitida en 1881 (Ley N° 1130), -de unificación de la amonedación nacional- con convertibilidad de la moneda nacional a oro, y se emitió una moneda que se denominó “Argentino”.

La historia monetaria de Argentina tuvo períodos de convertibilidad al oro y de abandono de esa relación, de devaluaciones y caos financiero mucho antes de la creación del BCRA. Ya en 1885 se anuló la convertibilidad y fue suspendida hasta 1899, reorganizada luego de una devaluación (Ley N° 3871).

En 1890, Argentina no puede pagar las deudas de préstamos al mayor banco de Inglaterra que colapsó, Baring Brothers, que fue rescatado por el Banco de Inglaterra. O sea que las devaluaciones y el primer default de Argentina fue sin banco central (Argentina y la Crisis de Baring de 1890, Alec George Ford).

Milei no conoce la crisis capitalista de 1929

Se llegó a la creación del BCRA en 1935, para que el Estado financie la estabilización monetaria creada por una crisis “importada”: el derrumbe de Wall Street, que dará origen a la mayor crisis de la historia del capitalismo iniciada en octubre de 1929 y produciendo quiebras de empresas y miles de bancos, con ahorristas perdiendo sus depósitos y produciendo una desocupación masiva.

Ese derrumbe arrastró a la economía global a la mayor depresión económica del capitalismo. Pero Milei no se acuerda cuando la mayor crisis económica que produjo una depresión económica de años y produjo el repentino descenso de la demanda europea y estadounidense de productos ganaderos. Los ingresos de las exportaciones se desplomaron y no se pudieron pagar las deudas del Estado y de las empresas privadas muy endeudadas también. Todo esto ocurrió SIN banco central.

Para Milei la historia se inicia en 1935, para ocultar que la creación del BCRA es la consecuencia de los innumerables descalabros financieros que ha tenido Argentina originada en el hundimiento de Wall Street. La creación del BCRA es una reacción de la burguesía local a una crisis iniciada en los centros del capitalismo en 1929. Así como la creación de la Reserva Federal en Estados Unidos fue la reacción del gobierno ante la crisis económica de 1907.

Milei disfraza la dolarización como plan de estabilización, cuando es un rescate de la deuda de las Leliq que incrementaría la deuda en dólares del Tesoro Nacional

En el artículo de Milei en The Economist, leemos: “Hay que dejar claro que la deuda del BCRA es una deuda real del Tesoro argentino, es decir, no es que carece de valor”. ¿Cuál es la importancia de este comentario? Ratifica lo dicho por Milei en varias oportunidades, las Leliq que emitió el BCRA son deuda del Tesoro Nacional. En su plan de cerrar el BCRA, los dos pasivos, la base monetaria y la deuda emitida, serán dolarizadas. Y según el último balance del BCRA suman 50,9 billones de pesos, que al cambio de hoy son 142.857 millones de dólares.

La dolarización aumentaría la deuda en dólares del Tesoro Nacional y los voceros del capital financiero como The Economist y el Financial Times se oponen. Funcionarios del FMI han dicho que la dolarización: “No sustituye una política fiscal sostenible”.

El plan de Milei es un salvataje de los acreedores en “pesos”, la burguesía y bancos locales, que son los principales tenedores de las Leliq. En el circulo cercano a Milei hay representantes de agentes de bolsa (Marra, Epstein) y banqueros (Juan Nápoli, Diana Mondino), muy interesados que la deuda en pesos se dolarice y no se desvalorice con futuras devaluaciones. El plan de Milei es un negocio financiero de rescate de la deuda en pesos antes que un plan de estabilización.

La dolarización avanzaría en la dependencia de fondos buitres y la jueza Loretta Preska

La dolarización acentuaría la dependencia de la Reserva Federal y de su justicia. Todo el sistema monetario estaría bajo la jurisdicción de la justicia de Nueva York, donde la jueza Loretta Preska acaba de decidir el pago de una indemnización de 16 mil millones de dólares por la expropiación de acciones de YPF. La dolarización es someter el sistema monetario nacional a la jurisdicción de los tribunales de Estados Unidos.

Milei explicó que buscaría dólares en “fondos de riesgo”, con garantía de los “activos” del BCRA, para dolarizar. “Argentina se beneficiaría de acumular un stock inicial de dólares para garantizar su solvencia antes de reemplazar el peso por el dólar estadounidense, afirmó la economista Diana Mondino, una de las asesoras de Milei”.

Desconocer la deuda al FMI y los bonistas

Los candidatos patronales tienen un compromiso con sus mandantes, pagar la deuda y al FMI. El endeudamiento originado en los déficit presupuestarios es el resultado de la evasiֶón impositiva y de las reducciones impositivas de las empresas y los exportadores.

El default es la búsqueda de los acreedores de nuevas garantías del patrimonio nacional, de activos tangibles, (gas, petróleo, litio) y de nuevas concesiones al capital financiero acreedor.

El desconocimiento de las deudas es el primer paso para evitar nuevos impulsos inflacionarios y devaluatorios de los salarios y los ingresos de los trabajadores.

Las elecciones se han convertido en una pantalla de devaluaciones de la moneda y de impulsos inflacionarios que reducen a nieveles de miseria los salarios.

Mientras parecen con grandes diferencias los candidatos patronales que impulsan la dolarización y los que se oponen tienen una coincidencia básica, reconocen la deuda y se someten a las indicaciones del FMI.

Los trabajadores debemos impulsar el desconocimiento de la deuda fraudulenta al FMI y los bonistas.