10/08/1994 | 425

Patria Boba

Lo que distingue al pequeño burgués en la política es su tendencia psicológica a la susceptibilidad enfermiza y su tendencia política a la cobardía. La caracterización se confirma una vez más, esta vez en el caso de Patria Libre. En lugar de hacer frente a la crítica que Luis Dellamea les hizo en un periódico anterior (ver Prensa Obrera, 1º de junio), reaccionan ofendidos por el título (“Al Frente Grande le ha salido una patita…”). Dellamea, sin embargo, se había limitado a denunciar que Patria Libre defendía la permanencia del Frente Grande en la Constituyente e incluso su política, cuando en la campaña electoral del 10 de abril había llamado a “votar en blanco”, so pretexto del carácter trucho que tenía la Constituyente. En una voltereta olímpica pasaba a reclamar más tarde “que se anule el paquete cerrado entre Menem y Alfonsín para avocarse a consagrar los derechos al trabajo, a la salud y a una vida digna para todos los argentinos”. Una exhortación de las más patrióticas, si las hay, en esta conmovedora preocupación por “todos”. El éxito de Patria Libre no podría haber sido más completo, pues como consecuencia de la incorporación a la Constitución de los Tratados Internacionales, todos los derechos reclamados por PL han sido reconocidos, y esto gracias al voto de menemistas, duhaldistas, alfonsinistas, storanistas, bordonistas y, por supuesto, chachistas y solanistas. Como ocurriera con el maxilar de la abuela de Caperucita Roja, la “patita”  centroizquierdista que, como un retoño, le había salido a Patria Libre, ha crecido y crecido y se ha multiplicado bíblicamente. Solamente acrecentemos, que los“derechos” incorporados son los de recibir enseñanza religiosa en las escuelas del estado; imposibilidad para recibir asistencia pública en el caso de aborto y aplicación del código al que lo haga; prohibición de la asociación de soldados y suboficiales; autorización a reprimir las ofensas a la moral y orden públicos (disposiciones del Tratado de Costa Rica). ¡Ah!, se nos olvidaba, y el derecho “patriótico”  y “libre”  a la intervención de la Corte de la OEA en los asuntos argentinos.


El pequeño burgués susceptible no responde a nada de esto, porque, repetimos, la susceptibilidad, en política, es directamente proporcional a la cobardía. A Patria Libre no le “picó” la crítica política sino la ironía del título de aquel artículo. Es que el pequeño burgués susceptible carece, obvio, de cualquier sentido del humor.


Afectada, Patria Libre imagina ahora (ver En Marcha Nº 77) que el Partido Obrero, “desde que se lanzó la Marcha Federal en marzo, hasta unos pocos días antes del 6 de julio, fustigó duramente a la convocatoria y a todos sus participantes”, por lo cual le sorprende que estuviera presente en la Plaza de Mayo y que Altamira estuviera en el Palco. Dice, entonces, que hubo “una patita trosquista (sic) en el palco” y, mintiendo, asegura que Altamira “saludó efusivamente a Jesús Rodríguez, Storani, Chacho Alvarez o Juan Carlos Gaviola”. Los “chicos” de PL, si no estaban arriba, ellos también, vigilaban con lente telescópico.


Como todo el mundo lo sabe, el PO fue quien con más consecuencia apoyó a la Marcha Federal, y por eso denunció su aplazamiento, la alianza con organizaciones patronales que están combatiendo las conquistas obreras y la ausencia de un paro nacional para apoyar la Marcha. La falsificación de PL simplemente demuestra que apoya lo que el PO criticó y, en especial, a los patrióticos aliados patronales, que en su mayoría se encuentran lucrando en alguna Administradora de Fondos de Pensión. Como la Marcha Federal fue una genuina creación popular, el PO se identificó permanentemente con ella, delimitándose de las direcciones que han venido frenando, y aún lo hacen, al movimiento sindical. Fuimos al palco porque nuestra política y nuestro método no es apartar a los revolucionarios de los movimientos que las masas sienten legítimamente como propios, sino luchar para excluir a sus usurpadores, especialmcente si son patronales. Haciendo gala de una hipocresía extrema, PL destaca el papel jugado en la Marcha por el “Perro” Santillán, quién estuvo naturalmente también en el palco, al igual que Altamira.


El 2 de agosto pasado se realizó el paro general planteado en la Marcha Federal y los “amigos” de Patria Libre, es decir Federación Agraria, Apyme, Bancos cooperativos, lo carnerearon —sancionando incluso a los trabajadores que lo acataban. Los amigos de la burocracia del CTA y del MTA, e igualmente de Patria Libre, revelaron así, en la primera ocasión que se les presentó, su condición traidora, dandole la razón al PO, y esto, repetimos, en la primera actuación práctica de la alianza “patriótica”.

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