09/04/1998 | 580

Patria Libre: ¿Al menemismo le salió un idiota útil?

Tenemos que confesar que fue con ver­dadera sorpresa que recibimos el pasado viernes 3 un fax de la Corriente Patria Libre, con la firma de Tumini y Rudnik, que con el título “Re-reelección: PLEBISCITO para echarlo a Menean”, dice en su texto que “desde PATRIA LIBRE proponemos que se convoque a un PLEBISCITO para expedirse respec­to de si Menem puede o no volver a ser candidato a presidente”. La razón prin­cipal que invoca esta Corriente para seme­jante desatino es nada menos que “(no) permitirle a Menem (que) se vaya como ‘proscripto’ para conducir lue­go al justicialismo en la oposición”.


Este disparate desborda todos los lími­tes, pues si Menem perdiera el plebiscito en cuestión, lo que ocurriría sería precisa­mente que quedaría ‘proscripto’ aunque esto fuera la decisión de un voto popular. La única manera de evitar esa ‘proscrip­ción’ sería que el plebiscito lo habilite para presentarse por tercera vez. Con lo que se concluye que la propuesta de “ple­biscito para echar a Menem” resulta en realidad una oportunidad para que trate de quedarse hasta el 2003. Exactamente lo que proponen los Yoma, los Barra y los Menem. En el caso de producirse ese plebiscito,


Menem contaría a su favor con el monopolio de los me­dios de comunicación y con la posibilidad de usar un inagotable tesoro de campa­ña. En el comunicado de Pa­tria Libre no se plantea si­quiera el derecho a un ac­ceso igualitario a los medios ni la formación de un comité popular que controle los fondos de la campaña. De la lectura del encabezamiento del comunicado uno hubie­ra esperado que el plebiscito fuera para dar por finalizado el actual mandato de Menem, o sea no solamente ‘proscribirlo’ sino recontraproscribirlo. Lo cual no estaría del todo mal, si el medio permitiera llegar a ese fin, porque todo lo que signifique coartar la acción de los sectores anti-obreros y pro-imperialistas sería altamente positivo, pero en lugar de esto se nos presenta la preocupación por los ‘derechos’ del ‘primer mandatario’.


No hace falta decir que la sola propuesta de un plebiscito que trate la re-reelección de Menem, contribuye a mantener la campaña de agitación política que ha lanzado el menemismo. Tampoco hay que mencionar que tiene un carácter distraccionista con rela­ción a los problemas que deberían concen­trar la atención de los trabajadores. Ni qué decir sus posiciones de lucha debiera pelear por la revocación de los mandatos admita poner a consideración exactamente lo contrario: o sea, la perpetuación. Finalmente, no se pue­de dejar pasar este comentario sin señalar que Patria Libre privilegia los ‘derechos’ de Menem con referencia a los millones de derechos populares que Menem pisotea, para los cuales no reclama ningún plebisci­to. Por ejemplo no reclama un plebiscito para anular las leyes de obediencia debida y punto final y, ahora, la anulación de la ley que derogó ‘truchamente’ esas leyes. Tam­poco un plebiscito para que se respete la vigencia de la jomada de trabajo de ocho horas o el cumplimiento del derecho consti­tucional a un salario mínimo vital y móvil, que hoy está calculado en 1.200 pesos. Es decir que defiende al plebiscito en lo que éste tiene de reaccionario, es decir, como medio de arbitrar conflictos entre sectores patronales que superan al parlamento o para encubrir con el voto popular el reforzamien­to del aparato estatal. La iniciativa popular de las leyes, en cambio, debe ser un medio para despertar el espíritu de movilización para arrancar derechos a favor de los explo­tados y golpear al aparato del Estado.

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