26/12/2016

Pergamino: La especulación inmobiliaria, la depredación agrícola y las inundaciones van de la mano

Ya son más de 300 las familias afectadas.


A 21 años de la peor inundación que sufrió Pergamino, nuevamente el agua penetra en las casas de los vecinos. Ya suman 300 las familias de los barrios Jorge Newbery, José Hernández, Belgrano, Güemes y Las Lomitas que debieron dejar atrás todas sus pertenencias.  


En estos años, mucho se ha dicho y poco se ha hecho. Sólo se ha realizado el 12% de la obra pública que era necesaria para evitar otra catástrofe, como lo reconocen los funcionarios municipales. La UCR gobierna desde el 1999 y hoy lo sigue haciendo a través de la alianza Cambiemos.


Las inundaciones no han hecho otra cosa que poner de manifiesto todo un régimen de especulación inmobiliaria a costa de los trabajadores pergaminenses y los sectores más vulnerables de la sociedad. Desde los distintos niveles gubernamentales (municipal, provincial y nacional), han combinado la falta total de obra pública, vivienda popular y urbanización con el copamiento del suelo y los recursos por las torres y barrios privados sobre humedales, sin ninguna regulación.


La repetida excusa oficial sobre el carácter "natural" del desastre pluvial ya no la cree nadie. El cambio climático modificó la intensidad y frecuencia de las precipitaciones, pero no es una excusa sino un hecho que exige una obra pública que proteja a la población ante estas circunstancias.


A todo este cuadro, se le suma la falta de control sobre los canales clandestinos ubicados en la zona rural que no sólo drenan el agua de lluvia sino que junto con ella se escurren los restos de los diferentes agrotóxicos utilizados en los cultivos transgénicos. Hace pocos días, el nacimiento de un “chanchofante” en la localidad de Acevedo tomó trascendencia nacional y puso en evidencia que este modelo agropecuario que usa y abusa de los agrotóxicos, es el causante de variadas patologías: cáncer, hipotiroidismo, alergias y numerosas malformaciones, no sólo en humanos sino también en animales.


Mientras organizamos la asistencia inmediata a los vecinos afectados por esta nueva inundación,  recolectando alimentos no perecederos, agua mineral, artículos de limpieza,  organicemos e impulsemos asambleas en cada barrio para reclamar la realización de un plan integral de obras públicas bajo control de los trabajadores y que el Estado se haga cargo de las pérdidas materiales a través de un resarcimiento económico a las víctimas.